Las cualidades humanas del tutor

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Preguntado por Formación en Red |  Hace 11 meses respuestas 140

Un tutor de cursos de formación en red del INTEF, para ser un buen profesional, ¿qué cualidades humanas y profesionales tiene que tener? ¿Tiene que ser un buen comunicador y motivador, saber escuchar, tener empatía o más bien tener autoridad y ser muy competente tecnológicamente? ¿O ambas cosas?

¿Qué opináis?

 

Comentarios

Imagen de Begoña Ortega

Después de tantas y tan buenas reflexiones de mis compañeros poco más se puede añadir. En cualquier caso, aquí va una nueva reflexión que espero ayude a seguir esclareciendo cómo es la figura del tutor en los cursos en línea.
Cuándo nos preguntamos qué cualidades humanas y profesionales debe tener un tutor, son muchas las ideas que nos vienen a la mente.
Pero vamos por partes. Un tutor es, ante todo, una persona como tú o como yo. No se trata de ningún superhéroe o superheroina que pueda hacer algo que no esté al alcance del resto. O quizás sí. Un tutor es una persona capaz de estar conectada 24 horas al día, pendiente de las dudas de sus alumnos y las tareas que estos entregan, para que: 1) nunca sientan la soledad que en cierto modo lleva implícito un curso en línea, y 2) que los alumnos reciban un feedback lo más rápido posible y resuelvan las dudas que se les puedan ir planteando, para evitar retrasar su avance en el curso.
De todo ello se desprende que los tutores son personas perseverantes, que tienen un nivel medio-alto en lo que a manejo de las TIC se refiere, una gran capacidad comunicativa y una gran dosis de empatía, sobre todo esto último.
Pero tampoco debemos olvidarnos que un tutor, normalmente, no se dedica en exclusiva a la tutorización de cursos online, sino que más bien desarrollan esta labor como complemento a su trabajo principal y, en no pocos casos, por la pasión que sienten por los temas tratados y la enseñanza misma. Esto requiere a su vez tener una correcta planificación de su día a día, si no quieren que el trabajo se les acumule sin apenas darse cuenta.
Al hilo de este debate, me gustaría recomendaros un evento en directo promovido desde este mismo curso de “Tutores para la formación en Red”, que contó con la participación, entre otros, de una tutora de cursos en línea: Belén Rojas. En el mismo se abordan, entre otras cuestiones, el día a día de un tutor y las cualidades que debe reunir. Url: https://www.youtube.com/watch?v=BrOkSTCp-e4
Espero vuestras aportaciones, que seguro resultarán de gran utilidad.
Un saludo,
Begoña

Imagen de Antonio Márquez

Muchas por tu intervención Begoña,

Cuando has mencionado a los superhéroes y superheroinas no he podido evitar pensar en los supertutores y supertutoras http://online.fliphtml5.com/vcti/espj/#p=1
Como ya vimos en nuestro trabajo, nos vamos a encontrar con un alumnado muy diverso por lo que debemos ser tutores 360, capaces de afrontar cualquier reto y saber guiar el proceso de aprendizaje de cada uno de nuestros alumnos.

Para ello es necesario, una buena formación, capacidad organizativa, capacidad comunicativa, capacidad afectiva, etc.Todo esto se debe mezclar con equilibrio teniendo en cuenta que es el alumno quien es el protagonista del proceso de aprendizaje. Como tutor es necesario saber determinar cuándo se debe permanecer en primer plano o pasar a uno secundario. En cualquier caso, es fundamental llegar a un nivel alto de comprensión del alumnado. Por suerte, como tutores, tenemos la oportunidad de ver el crecimiento y desarrollo de nuestro alumnado a lo largo del curso.

Yo pienso que un tutor debe aprender a tener en cuenta los diferentes perfiles de alumnos que se encuentre. Creo que la mayoría de alumnos se pueden ir encajando en diferentes patrones, y según vayamos conociéndolos intentar actuar de una forma determinada.

Además nunca se debe tomar esto como algo personal ya que si no se terminará por discutir con más de un alumno, lo que al final provocaría el abandono del curso.

Por ello hay que tomarlo casi como a un cliente.

Creo que la autoridad puede ser negativa y más aún en la distancia. Creo que se debe escuchar y tratar la gente para que se sienta que está siendo ayudada, procurando dar una respuesta real a sus necesidades, estando preparado para cualquier tipo de crítica. Creo que al autoridad se podría ejercer cuando hay casos en los que se insulta o falta el respeto sin necesidad.

Sobre si debe ser competente tecnológicamente, creo que sí es necesario, pero igual es algo que se puede aprender, intentando siempre estar actualizado, ya que las nuevas herramientas puedes ayudar considerablemente en su trabajo, a la vez que da la sensación de una personas que sabe de lo que habla, y de la que poder aprender.

Resumiendo: creo que hay que ser comunicativo, saber escuchar y sólo imponerse con autoridad en casos puntualmente graves. Por otro lado sí creo que sea importante que el tutor esté actualizado y sepa manejar las herramientas más conocidas.

Estoy de acuerdo con casi todo lo que dices, pero hay un detalle en el que discrepo, el del “alumno como cliente". Creo que en ocasiones tenemos que defender con firmeza las metodologías activas e innovadoras en las que creamos (por mucho que nos opongamos al estudiante), pero hay que hacerlo con “mano izquierda”, sin mostrarnos autoritarios.

Como comentas, en estos casos hay que “saber escuchar” (que es una de las cualidades que más valoro en las personas), saber posicionarnos en el punto de vista del otro para así intervenir de forma adecuada y llevar al alumno a nuestro terreno. Además, ¡esto enlaza bien con el hilo del debate: las cualidades humanas del tutor!

Y respecto al comportamiento autoritario, opino como tú: hay que utilizarlo solo en los casos en que se produzcan faltas de respeto graves, incidencias que pudieran perturbar la buena marcha del Curso.

Bajo mi punto de vista, un buen tutor no puede tener un pensamiento que no sea el positivo.
Transmitimos nuestro "tono" incluso cuando tratamos de no hacerlo, por lo que desde la posición
de tutor debemos esforzarnos por mantener una línea positiva. El humor toma un papel importante
para ganar cercanía entre los alumnos, aunque no es estrictamente necesario.

Cierto es que nos ayudaría en el caso de estar tutorizando un grupo heterogéneo con el que
no nos sentimos identificados, y de este modo nos acercaríamos hacia el grupo acercando nuestro
humor al suyo, pero tampoco podemos abusar de este recurso, ya que entonces correríamos el riesgo
de que no nos tomen en serio.

No creo que sea indispensable desarrollar una vena cómica, sino mas bien explorar cómo
nuestro propio humor encaja dentro de dicho contexto, ya que pienso, desde mi propia experiencia,
que se siente más cercano a un profesor que tiene algo de comicidad que uno 100% serio,
ya que con maestros demasiado serios no tratamos de "medir" la confianza para que nos ayuden.

En los cursos online del INTEF, trataría de transmitir un mensaje gracioso con naturalidad,
sin salirnos de tono o de contexto, por ejemplo comentando con gracia alguna imagen adjunta,
o haciendo mención chistosa a algun punto o apartado que no nos parezca muy relevante,
lo que sea, pero en su justa medida. ¿Por qué?

+ Porque si no llegamos, los alumnos tendrán una figura "estándar" de nosotros, lo que les mantendrá
alejados, ya que no saben con qué clase de tutor están tratando.

+ Porque si nos pasamos, los alumnos pueden no tomarse en serio los contenidos, o nuestras peticiones,
o nuestras exigencias... : es preferible no llegar, que pasarse.

Hola Carlos!!
Coincido plenamente en tu reflexión de "tratar de ser gracioso ... en su justa medida", es importante tener un tono desenfadado para no provocar más presión a la hora de realizar el curso, pero tampoco conviene crear un ambiente en el que parezca que los contenidos pierden importancia al estar demasiado de broma.
El mensaje que tiene que llegar al alumno es que se está en el curso para aprender divirtiéndonos.

En mi opinión, un formador en red debe disponer diferentes cualidades con el objetivo de poder transmitir un mensaje.
Comencemos hablando de las cualidades humanas, principalmente un profesional dedicado a la docencia debe ser responsable, flexible, creativo, etc.
Un buen docente a de fijarse unas metas a seguir, además de unos estándares que deben ser respetados tanto por el mismo como por el alumno, debido a que el autor debe de ser autoritario, aunque también debe ser flexible, ya que debe solucionar problemas tomando decisiones con el principal objetivo de que el alumno pueda comprender los diferentes conceptos de una forma u otra.
El profesor debe dar a conocer los métodos a seguir durante el curso, y sobre todo intentar conocer al alumnado por si debe de adaptar la formación a la hora de que algún alumno pueda presentar problemas y poder ayudarle a resolverlos.
Debe ser también creativo, puesto que es la forma de hacer una clase interesante a la hora de explicar el temario, provocando en el alumno, una mejor empatía en la relación alumno-profesor y con ella, romper algunas barreras con las que el alumno pueda prestar una mayor motivación por la clase.
Un buen profesional debe ser un excelente comunicador, debe adaptar un temario y poder transmitirlo sin problema a sus alumnos y de la forma más clara posible. Intentando ponerse en el lugar del estudiante y entender las cosas desde su perspectiva.
No solo un buen profesor debe transmitir un mensaje a la perfección, si no también debe saber escuchar a sus alumnos, comprendiendo aquellas dudas que el alumno esté explicando (ya sea correcto o incorrecto) y dándole una opinión correcta al asunto.
Otro de los aspectos más importantes de un buen tutor, es el de la motivación, un alumno desmotivado, es un alumno perdido, por ello, debemos saber ponernos en su lugar y conseguir motivarlo y reengancharlo al curso.

Hola David.

Efectivamente. Estoy de acuerdo (en la mayor parte) en las cualidades que comentas que debe tener un tutor, pero creo que todas las que señalas son cualidades profesionales. No hay que olvidar las cualidades humanas que, en mi opinión, cobra más importancia aún.

Por ejemplo la empatía. El refrán popular de "no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti". Si un tutor quiere ser respetado por sus alumnos, lógicamente debe de ser respetuoso con ellos, aquí entra la cordialidad, otro ejemplo de cualidad humana clave en cualquier aspecto.

(* Ya lo último)
Seguir aprendiendo, y aprender con (y de) nuestros/as alumnos/as es esencial para ejercer una buena tutoría... ¿Estáis de acuerdo?

¡Hola David!
Estoy de acuerdo en muchos de los puntos que tratas. Destaco el tema de la claridad en los objetivos , la conexión con los alumnos, la creatividad...¡Muy interesante!
Eso sí, como complemento a lo que aportas, me parece importante destacar que los tutores también son personas, jajaja. Quiero decir, que las altas expectativas son buenas, pero que yo huiría de adjetivos como "excelente" o "a la perfección", ¡porque me parece que uno nunca puede entender a la perfección!

Buenas tardes a tod@s,

Después de echar un vistazo a los comentarios existentes, creo que lo que voy a decir ya habrá sido dicho antes con diferentes palabras o forma. Así pues, pido disculpas si “me repito” un poco ;) Pero quiero dejar constancia de mi punto de vista.

Por una parte, quiero matizar que no sólo los tutores de procesos de formación en línea deben presentar ciertas cualidades humanas. En realidad, creo que todo tutor en cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje debe tener “buenas” cualidades humanas. Con “buenas” me refiero a: saber escuchar sin ningún tipo de idea preconcebida, ni juicios de valor; saber “captar” el lenguaje no verbal, para poder anticiparse a problemas que puedan surgir; empatizar y saber volcarse en ayudar a alguien cuando se le necesita o se le pide apoyo; saber expresarse con tono amable y cordial, sin resultar demasiado serio, pero no perdiendo la formalidad del contexto concreto en el que se encuentre; saber cúando hay que “saber dar”, valga la redundancia, para después “poder recibir”; saber resultar motivador cuando se requiera; y además, como docente, saber canalizar la evaluación como una “herramienta” que muestre los logros conseguidos y aquello en lo que hay que hacer más hincapié o reforzar, nunca como algo negativo, siempre como algo que es necesario para poder saber cómo mejorar.

Por otra parte, centrándonos en el caso de un tutor de curso de formación en red, además de tener todas estas habilidades sociales y de docente, tiene que saberlo plasmar en el contexto escrito y a distancia, puesto que ese va a ser el medio por el que se va a comunicar con los alumnos, y es totalmente fundamental saber expresarse bien en la escritura para poder llegar dónde se pretende, y sobre todo, con la actitud que se desea, y “siempre” saber cuidar las posibles ambigüedades o malentendidos.

En este sentido, un tutor de formación en línea también debe tener una alta competencia tecnológicamente hablando. Con esto no me refiero a ser como un informático o especialista en las tecnologías, pero sí saber moverse y avanzar de forma competente en la sociedad digital en la que nos encontramos, puesto que, como todos sabemos, cambia y evoluciona a ritmo vertiginoso, y es indispensable saber adaptarse a las necesidades de cada momento, y poder responder a las dudas o cuestiones que puedan plantear los alumnos, ya que no saberlo hacer podría suponer perder la credibilidad en otros asuntos del curso.

Un saludo,

Noelia.

Hola Noelia.

Suscribo lo que comentas, estoy de acuerdo.

Si un tutor en línea no tuviera esas cualidades humanas de las que hablas, los cursos en línea serían más áridos de lo que ya son, en el que solo cuentas con una guía virtual y no presencial.

Sin duda, para mí, la capacidad de hacer más humanas las comunicaciones que tienen lugar en una plataforma online es todo un mérito y un requisito que debe reunir un tutor en red, y no sólo eso, sino hacer que el resto de alumnado aprenda a comunicarse teniendo en cuenta este aspecto.

Para ello, por ejemplo, una técnica tan sencilla como emplear emoticonos ya hace que un mensaje adquiera más humanidad y empatía.

¡Nos vemos por el INTEF!

Salu2!

Imagen de Isabel Hortal

Buenos días Noelia,

¡Encantada de leerte en Procomún! Estoy muy de acuerdo con tu aportación, sobre todo con la parte de la necesidad de todo tutor/profesor de tener "buenas" cualidades humanas, bueno, ¡y en general todo ser humano debería! Jejeje. Pero en el ámbito de la docencia muy especialmente, puesto que la importancia real del trabajo es mucha: el profesor no sólo transmite contenido, sino también valores (entre otras muchas cosas, como podemos ver en el debate sobre el curriculum oculto).

Reflexionando sobre tu aportación, considero que la cualidad más importante para un profesor/tutor podría ser el "tener la mente abierta", estar preparado para todo lo que pueda llegar. Si se parte de la premisa que nada es definitivo, cualquier cosa será posible, pudiendo también aprender de los alumnos y avanzando acorde a sus necesidades e intereses. De este modo podría fomentarse un ambiente real de aprendizaje colaborativo.

¡Saludos!

Estimada Noelia,

Me alegra mucho encontrarte por esta comunidad.
Estoy de acuerdo en cuasi todo, por no decir todo, sobre lo que dices. Es cierto que el docente tiene que tener conocimiento de la materia aunque no sea un "master and commander" como digo yo, es decir, un experto.
En todos los cursos, tanto en el ámbito presencial como en el digital, habrá algún alumno que sepa más que el docente y es normal ya que vivimos en la sociedad del conocimiento. Un buen docente con cualidades humanas no es aquel que se opone a lo desconocido o tiene miedo de "enfrentarse" ante ese alumno sino que le hace participar para que el grupo se nutra de ese conocimiento.

Por otra parte me gustaría añadir, a lo que has aportado que las cualidades humanas en un tutor son fundamentales, ¿en qué me baso? en la necesidad del ser humano de estar en comunidad, el tener otro igual a quien preguntar, con quien apoyarse, sentir que no está solo... este aspecto en la tutorización en red se puede suplir con retroalimentación "la escucha activa de en red".

En lo que si coincido contigo al 100% es en que las tecnologías cambian demasiado deprisa y tenemos que estar al corriente de los cambios que van surgiendo, ya que sino podríamos convertirnos en analfabetos digitales.

Un saludo

MPérez

De acuerdo con Baley, Cox y Jones las cualidades que debe tener un tutor para la formación en Red, son: la cordialidad; la cual se puede demostrar de varias formas, por ejemplo en lo que el tutor dice y escribe, su manera de iniciar las conversaciones, si llama al alumno por su nombre y el tono de su voz; lo cual a su vez, tiene implicaciones de índole afectivo y emocional. Otra cualidad es la capacidad de aceptación, pretenderá ayudar al alumno “como es”, sin pretender hacerle “a su medida” o a su “estilo”. La postura excesivamente crítica destruye la cordialidad y la cercanía y cierra el camino a nuevas comunicaciones, el estudiante se puede sentir hasta intimidado. Además debe emplear siempre la empatía, es decir tener la capacidad para ponerse en los zapatos de la otra persona, y tratar de aproximarse a cómo se siente. Para ello las prácticas y experiencias son el camino para fortalecer esta cualidad, además, que si los estudiantes aprecian esta postura en su tutor, seguramente ellos fortalecerán esta cualidad en ellos y la pondrán en práctica con sus compañeros y hasta con el mismo tutor. Y la última cualidad plantead por estos autores, es la escucha activa, hace saber a la otra persona a través de su acciones que “se está escuchando”, que se le está dando respuesta a sus exigencias, o que se están canalizando sus dudas, de manera que el estudiante se sienta atendido, esto fortalece la comunicación bidireccional entre el tutor y el estudiante educación a distancia. En tal sentido el tutor no debe “mostrarse” como un ser superior que conoce todas las respuestas, así como también, tratar al participante como adulto con madurez y equilibrio

Un buen tutor debe tener empatía, saber motivar, explicarse de forma sencilla y directa y tener gran pasión por la educación. No obstante, debe tener una adecuada competencia tecnológica, necesaria para poder desarrollar la tutoría en red.
Ante la pregunta propuesta mi respuesta es, sin duda, que debe ser un buen comunicador y motivador antes que tener autoridad y ser muy competente tecnológicamente

Estoy completamente de acuerdo contigo Emilio, todas las características que has dicho me parecen fundamentales. Si tuviera que quitar una no sabría cual. Si tuviera que quedarme con solo tres, me quedaría con la capacidad para motivar, la pasión por educar y ser buen comunicador. La motivación me parece fundamental, con el ritmo de vida frenético que llevamos, sentarte delante del ordenador y ver que tu tutor te da una retroalimentación positiva hace que tengas ganas de seguir esforzándote. También me quedaría con la pasión por educar, tener pasión por la educación es fundamental en cualquier persona que quiera educar. Ser buen comunicador es otra característica que me parece fundamental, ¿cómo sino podría tutorizar un grupo online?. La verdad que todas las que has citado me parecen fundamentales. Excelente aportación.

Imagen de Roser Palacios

Poco puedo añadir a los comentarios excelentes de los compañeros. Siempre he entendido que la labor de un tutor es acompañar y caminar "al lado" del estudiante; nunca ir delante (arrastrando) o detrás (empujando), sino al lado.
Me parece fundamental el conocimiento de la materia impartida, aunque no comparto la necesidad de un conocimiento técnico extremadamente especializado de las TIC. En este sentido, creo que los problemas de tipo técnico pueden ser resueltos por personal formado en esas cuestiones. En realidad, creo que el tutor debe estar claramente familiarizado con las TIC desde el punto de vista de un usuario (habitual); pero, en mi opinón, cualquier plataforma que sirva para la difusión del conocimiento de forma virtual debe tener su propio equipo de informáticos, expertos en redes, etc.
Por otra parte, me parece fundamental la parte emocional: empatía, saber escuchar, ser un buen mediador (para tensiones grupales), son algunas de las cualidades fundamentales. También
en añadiría la capacidad de ser resolutivo. Creo que la variedad de estudiantes es mucha, y la casuística, enorme.
Sin duda, una labor complicada pero emocionante.

Para hablar de las cualidades humanas y profesionales del tutor de los cursos del INTEF creo que me quedo con todo, cada vez que he hecho un curso, he visto que son buenos comunicadores, nos motivan muchísimo a la hora de trabajar, nos escuchan con todas las dudas, son muy empáticos o por lo menos lo intentan tanto que si no lo son, lo parecen jeje, también tienen que tener autoridad, por ejemplo con el tema de los plazos para entregar las tareas y me parece también muy importante que sean muy competentes en cuanto a la tecnología ya que muchas veces nosotros nos quedamos un poco perdidos con algunos problemas.
He de decir que aunque crea que todo es importante, prefiero que sea buen comunicador, motive y sea empático, a que sea autoritario y competente tecnológicamente, ya que los cursos no son obligatorios por lo que los hacemos voluntariamente (y no hace falta ser autoritario si cumplimos con las normas del curso) y lo de ser muy competente tecnológicamente es bueno pero no imprescindible, siempre podemos encontrar las respuestas en internet si tenemos algún problema con la plataforma.

Modo irónico ON

¿Hay un resumen de todas las aportaciones?


Modo irónico OFF

Increíble la cantidad de detalles de este supuesto tutor online. Más o menos, lo reconozco, he leído el hilo en diagonal y echo de menos un elemento, o característica que me parece clave. Entender que el tipo de evaluación que debemos aportar es formativa.

En los cursos nos encontramos (algunas veces) con alumnos que "juegan" a hacer el curso, es decir, a cumplir con los mínimos. Y ahí, es donde debe aflorar una característica esencial del tutor. Desmontar a ese alumno, reconstruirlo y que tome conciencia y responsabilidad en su aprendizaje, es decir que aprenda a aprender.

Esto da un vuelco en la figura del tutor. Ya no es sólo quien usa el rasero para medir si da por buena o no una actividad. Se convierte en un "colaborador" del proyecto de aprendizaje del alumno, y aquí no caben "respuestas prediseñadas", se debe mostrar no sólo una verdadera empatía sino un diálogo real.

Por supuesto que debe tener autoridad, pero es una autoridad que nace del respeto al alumno, de "intervenir" en su proceso de aprendizaje. No exigir a un alumno, es no respetarle.

Saludos a todos, un buen tutor en línea reúne para mí las mismas cualidades que un profesional de la docencia en vivo, aunque hay que sumar la de tener mucha más disponibilidad y sobre todo celeridad a la hora de responder a cuantas dudas surjan o corregir las tareas, sobre todo cuando se viene la fecha del cierre de las tareas. No por ello debe de dejar ser una persona comunicadora, empática y motivadora. Aunque sin descuidar ese lado de autoridad que debe de mostrar, sobre todo a la hora de coordinar tareas en equipo, pues siempre hay algún rezagado que otro.

Imagen de LAURA RUIZ PEREA

Competencia tecnológica o coger con ganas la tecnología 2.0...es vital. Quizás no seas un docente que ha entrado de lleno en el mundo de la educación y casi viene de serie con un ordenador bajo el brazo, pero si tienes interés por aprender también lo conseguirás.
Al márgen de ello, se necesita ser una persona que no se acomode en la enseñanza, que tenga un caracter proactivo, empatía con los alumnos...porque en muchas ocasiones tenemos mucho perfil diferente con condicionantes personales que hay que saber manejar...
Y por supuesto, controlar la materia que tienes que dar. Sin conocerlo a fondo, poca ayuda eficaz vas a poder ofrecer.

En primer lugar, creo que las cualidades humanas deben de estar siempre por encima del componente Tecnológico, es decir, desde mi punto de vista creo que se deben valorar más el que sea un buen comunicador y motivador, que sepa escuchar, tener empatía y un grado justo de autoridad para hacerle ver a cada estudiante la mejor forma de realizar el trabajo, de manera que el estudiante pueda ver que el tutor domina perfectamente la materia y de esta forma se deje aconsejar de forma más segura.

Si se abusa de la autoridad, o ésta no viene acompañada de un buen conocimiento del tema, podemos llegar a desmotivar al estudiante, y conseguir que acabe abandonando el curso.

Con respecto al componente tecnológico, creo que también es importante, pero en menor medida, debido a que siempre que un estudiante tenga duda sobre algún tema de este tipo, tendremos el Espacio de Apoyo TIC, la ayuda del algún experto dentro del INTEF o bien, toda la documentación que nos ofrece Internet sobre un determinado tema.

Por lo tanto, considero más importante las cualidades humanas por que "se nace" con ellas y se van mejorando a lo largo de la experiencia, mientras que las capacidades tecnológicas se van aprendiendo con mayor o menor soltura, pero siempre se pueden aprender.

Un saludo.

Hola a todo/as, tengo claro que después de leer muchos comentarios, y de concluir que todo está comentado y explicado, poco se puede aportar. no obstante quiero insistir en algo esencial: La cualidades humanas de un tutor deben emanar de sus virtudes como persona y como profesional. Primero que sea buena persona, recordando a Howard Gardner, ello garantiza comprensión, empatía, predisposición, feed back positivo, y después buen profesional, que posibilitará dominio de la comunicación, de las disciplinas teóricas y capacidad de trabajo. Tambíen es cierto que debe tener equilibrio emocional y un carácter temperado. Y todo esto no es fácil, por lo menos si se carece de algo se debe tener la intención de aprender y de adquirir dichas cualidades.

Un saludo

Jeje, los que hemos llegado tarde al hilo, poco tenemos más que hacer sino aplaudir.
Efectivamente, lo que comentas de tener un carácter temperado es clave. Justo hoy me he encontrado con un alumno que no quería entender... Uff, cuánta paciencia a veces.

Un buen tutor de formación online, además de tener los conocimientos técnicos necesarios para impartir una formación de calidad, es necesario que sea capaz de transmitir esos conocimientos de tal manera que resulten significativos para sus alumnos. para mi sería imprescindible también que fuese innovador en cuanto a la metodologia y las actividades empleadas, haciendo que la motivación de los alumnos en relación al curso no decaiga. finalmente destacar su labor como consejeros, puesto que si ellos nos perderíamos en un mar de dudas mientras realizamos los cursos

Imagen de OLGA CATASUS POVEDA

Si un tutor analógico tiene que tener muchas cualidades y ser casi una navaja suiza, en la tutoría online debe tener una sensibilidad y tacto adecuado a la hora de manejar la comunicación. La comnicación indeferida siempre es más compleja y en ocasiones se producen malos entendidos difíciles de gestionar.

Además de empatía, flexibilidad, agudeza y /o autoridad, debe ser animador, observador, diagnoticador y coordinador, gestor de grupos y técnológicamente formado. Es evidente que las tecnologías son un punto fuerte e imprescindible, pero no lo es menos las comunicación de ida y vuelta y la empatia y acompañamiento al discente.

Así que sí, todas esas cualidades y más, son necesarias.

Olga, estoy absolutamente de acuerdo contigo en la necesidad de tener, si cabe, en la necesidad de cuidar la manera de comunicar, ya que hay muchas cuestiones de la interacción como la información que transmitimos a través de la comunicación no verbal que completan o dan coherencia a nuestro discurso, por lo que es necesario tener especial cuidado y tener en menta las características del canal que estamos utilizando para obtener una información eficiente y de calidad.

Imagen de Jaume Ruiz Serra

Un tutor para la formación en red debería ser una persona abierta y comunicadora, que sea capaz de relacionarse de una forma adecuada y respetuosa ante cualquier situación. Debería tener buenas herramientas de expresión escrita, ya que en los cursos on-line perdemos el lenguaje oral y corporal tan importante para la comunicación. Debería ser competente digital con el fin de que la tecnología no suponga un obstáculo para la gestión del curso. Debería ser una persona empática, motivadora, reflexiva, paciente y comprensiva, pero sin dejar de ser exigente y seria en lo referente a los contenidos y fechas de entrega. En definitiva, una tarea nada fácil que conlleva mucho esfuerzo y dedicación, como decimos en mi tierra...poquet a poquet! :)

Las cualidades profesionales que debería tener un tutor de formación en red se podrían clasificar, a mi juicio, en los siguientes bloques:

  • dominio de los aspectos formativos del curso, pues deberá ser capaz de orientar y asesorar tanto en los contenidos y tareas como ser capaz de resolver dudas sobre los mismos, ofrecer enlaces de interés o alternativos, poder entablar discusiones en los foros, analizando y valorando críticamente las aportaciones de los participantes.
  • capacidad de empatía y comunicación; deberá ser capaz de conocer a los usuarios a través de sus apariciones e intervenciones para poder adaptarse a los distintos perfiles de usuarios, adaptando su lenguaje a los distintos conntextos de comunicación. Conocer vías de motivación para que los usuarios se mantengan activos y sean capaces de finalizar el curso.
  • competencia tecnológica, pues hay una parte de los usuarios que no dominan las herramientas TIC y necesitarán asesoramiento o guía de tutoriales apropiados o productos de referencia para que la competencia del usuario mejore a lo largo del curso.

Genial Agustín!
Y en tu caso, algo que a veces se nos olvida "LEER". Has hecho uso de las posibilidades de edición de código para resaltar en negrita cada una de las secciones. Eso es una mezcla entre los tres elementos que citas: contenidos del curso, la empatía y competencia tecnológica.
Gracias por tu participación!

En mi opinión, el tutor debe dominar los contenidos del curso en cuestión, aunque no sea al mismo nivel que los expertos en contenidos. Realizando una tarea fundamental que consiste en que los alumnos perciban que cuentan con alguien que responde con prontitud y adecuación a sus dudas y dificultades. Es el que dinamiza el aprendizaje, aporta recursos de aprendizaje adicionales a los iniciales del curso, y realiza el seguimiento de los estudiantes que no participan. Es importante también que propicie la comunicación asincrónica y sincrónica, participando en el foro, organizando chats o videoconferencias con los alumnos.
Según mi punto de vista, la empatía que ha de buscarse en los entornos educativos tradicionales, también debe ser la meta en el diálogo entre profesores y estudiantes, sea a través de interacciones reales o simuladas, llenando esas relaciones de explicaciones claras, ejemplos, contraejemplos, analogías, etc.; y en definitiva, de un ambiente agradable para el aprendizaje. Podemos decir entonces que el rasgo más destacado de la educación a distancia, y la que la diferencia de la educación tradicional, es su característica de comunicación mediada entre docentes y alumnos. Un diálogo en el que el papel del tutor es un elemento fundamental, es el que posibilita establecer este diálogo entre el que enseña y el que aprende. Gracias a las tecnologías es cada vez más factible suprimir la distancia entre docente y estudiante, y así reducir la falla entre la educación presencial y la educación virtual, sin que por ello mengue la calidad de la formación.

Mis compañeros dan en el clavo en sus aportaciones al señalar que es necesaria la combinación de distintas facetas, personales y profesionales, para que un tutor cumpla su cometido.

Como en cualquier ámbito de la vida, un buen profesional, o una persona con buenas cualidades humanas, no se define por una única faceta, o un solo rasgo de personalidad. Y en el caso de un tutor de un curso del INTEF, no sólo se han de considerar aspectos técnicos, como un buen bagaje cultural, un dominio de los contenidos impartidos, o alto nivel de competencias digitales, etc. Hay otras capacidades necesarias a nivel humano, como una cierta capacidad de liderazgo y de trabajar en equipo, de generar confianza, de gestionar y comunicar, para planificar y facilitar las tareas, para resolver dudas e inquietudes, para retroalimentar las actuaciones de sus tutorandos.

Y, por supuesto, muy importante, el tutor debe tener una tendencia innata por la innovación, por explorar nuevos desafíos, que le lleve a conocer, compartir y utilizar para las prácticas educativas los dispositivos y aplicaciones de mayor utilidad que continuamente van surgiendo.

Para mí las palabras clave son: implicación, empatía, comunicación y capacitación.

En mi opinión, las cualidades humanas que debería tener un tutor son tan importantes como las cualidades profesionales. Por un lado, el tutor debe tener habilidades comunicativas para promover debates, resumir, reformular, desafiar y recibir y dar feedback. También la empatía es una característica importante. Entendemos por empatía, la capacidad de ponerse en la piel del otro, de escuchar, … Un profesor empático será capaz de cohesionar un grupo, de ser justo y objetivo, de dar ritmo a los foros y de involucrar a aquellos alumnos menos participativos. En este sentido, es clave que proporcione pautas motivadoras para enganchar a los alumnos. Finalmente, debe mostrarse abierto y receptivo para facilitar un diálogo relajado y frecuente con los participantes.
Evidentemente, estas cualidades no bastan. Es necesario también que el tutor demuestre una alta competencia profesional, con amplios conocimientos sobre la temática del curso y con el uso de las TIC.

Las cualidades humanas de un tutor en red del INTEF, para ser un buen profesional, no difieren mucho de las que debe tener un tutor de una aula presencial, paciencia, comprensión, empatía, actitud dialogante que ayude a moldear conductas no deseadas, capacidad de motivación, de adaptación a los distintos ritmos de aprendizaje...
En cuanto a las cualidades profesionales, y puesto que estamos hablando de enseñanza, también son parecidas a las de un tutor presencial, debe ser un buen conocedor de la temática de los cursos o asignaturas (en el caso del presencial) que imparte, capaz de buscar nuevas formas de enseñanza que ayude a los alumnos en la construcción del andamiaje necesario para avanzar en los aprendizajes. Yo siempre que hablo de este aspecto me imagino como un malabarista que pone en movimiento a la misma vez sabiduría, comprensión, dominio de distintos lenguajes, juegos que motiven al alumno, actividades, contenidos...
En cuanto a la última pregunta, ya hay muy buenas aportaciones en este debate, pero a mi me gustaría resaltar que por supuesto que un tutor en red debe ser competente tecnológicamente, y con ello quiero decir, que no sólo tiene que conocer y ser capaz de utilizar con soltura las herramientas básicas de la formación en red (plataforma de formación, en este caso Moodle, mensajería interna, mensajería en los foros, redes sociales) además tiene que tener la capacidad de poder usar las que no conoce, de poder aprender sólo a usar las nuevas herramientas que van surgiendo.
En cuanto a la disyuntiva que se propone, diré una frase que Ana Peinado y Antonio Borreguero repitieron hasta la saciedad en un curso de liderazgo para directores: "Nada es verdad, nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mire".
En educación y por tanto también en formación en red, no debemos elegir entre el blanco o el negro, más bien es necesaria la mezcla de colores que tanto enriquece nuestro día a día, por lo que pienso que es tan necesario ser un buen comunicador y motivador, como tener autoridad (entendida como la capacidad para organizar y promover una idea) y ser competente tecnológicamente.

Imagen de Tania J. V.

En mi opinión creo que estos valores no deben únicamente residir en un tutor del INTEF, si no, que deben residir en cualquier persona. Seguramente alguien puede estar en desacuerdo conmigo con respecto a la competencia tecnológica, pero ... ¿qué es ser competente tecnológicamente? ¿cómo se mide? ¿Basta con saber enviar y recibir correos, buscar en Google y/o utilizar Whats app?

Hace poco leí una frase por ahí, no recuerdo el autor ni dónde la leí, que decía algo así como que "una mala persona nunca puede llegar a ser un buen profesional". Así de simple creo que es. En el trato con las personas, uno debe sacar lo mejor de sí mismo, debe tratar a las personas como a él le gustaría que lo tratasen y a partir de ahí, todo surge. Una buena persona, a gusto consigo mismo, crece más aún y puede compensar carencias en cuanto a competencia digital y ponerse al día si ve necesario ser más competente para sus alumnos.

Pues suscribo lo que leo por aquí. Y creo que tanto para ser tutor online como para cualquier otra tarea que tengamos que desempeñar hay que tener calidad humana.
Aunque estemos utilizando las tecnologías para comunicarnos y muchas veces no veamos a las personas con las que nos comunicamos no por ello dejan de ser eso, personas. En mis clases procuro, aunque muchas veces no lo consiga, aplicar algo que escuché hace muchos años a un profesor de secundaria en una conferencia inaugurando unos cursos de formación, la regla de las tres P: Pasión por el alumnado, Pasión por la materia que impartes y muuuuucha Paciencia.

Pues creo que en el punto medio está la virtud. Es decir, debe ser buen comunicador para llegar a los alumnos y que éstos comprendan sus mensajes, debe ser motivador, para ayudar a sus alumnos en distintos momentos a lo largo del tiempo que dura el curso. Debe saber escuchar a sus alumnos, tanto en lo que dicen como en lo que dejan ver.... y a la vez debe ser exigente con ellos y mostrar su autoridad si la situación lo requiere. Igualmente debe ser una persona con competencia en tecnología pero tampoco es necesario "dominar" todo, porque así también él estará motivado para poder dirigir estos cursos y aprender junto con sus alumnos.

Imagen de ROCIO REINA CARMONA

Como la mayoría de vosotros también opinais, creo que ambos aspectos son necesarios. Un tutor, de la modalidad que sea, debe ser empático, debe tener confiabilidad, ética y valores. Debe dominar en cierta medida la psicología con sus alumnos y debe ser consciente también de sus propias carencias que podrían limitar su labor.
El tutor también es docente, así que debe tener un amplio dominio del curso y de todos sus contenidos.
El tutor debe orientar, facilitar la labor de los alumnos y la integración de estos, manejar grupos, participar como observador y solventar problemas que puedan entorpecer el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por lo tanto, los aspectos humanos y la competencia (digital o tecnológica en este caso) deben estar presentes en un buen tutor.

Imagen de Marta Moreno

En la era en la que vivimos el desarrollo de las nuevas tecnologías ha tenido un enorme impacto en la educación. Así como sabemos, la educación ha evolucionado hasta meterse de lleno en la red. Por ellos el rol del profesor virtual también ha cambiado.
Ser un tutor de formación en red requiere llevar a cabo diferentes funciones: función académica, social, organizativa, orientadora y técnica.
El tutor, obviamente, debe tener un gran dominio de las tecnologías para poder llevar el curso a buen puerto, pero considero que la función social de apoyo y motivación al alumno es de las más importantes puesto que hay una ausencia de contacto directo entre tutor y alumno. Debe llevar el seguimiento individualizado del alumno, facilitar la creación de grupos de trabajo, y dinamizar la participación en foros.

Hola a todas y todos
Lo más importante para una persona que desee ostentar la tutoría es creer en este tipo de formación. Es fundamentar que su actitud al ejercerla consiga a su alumnado. Debe conocer conocer las herramientas que se utilizarán en la tutoría, pero no es lo más importante. No suelen ser demasiado complicadas.
Es interesante que se esfuerce en animar a sus alumnas y alumnos, motivarlos en todo momento, y conseguir que las explicaciones sean lo más aclaratorias posibles. Tiene que ser paciente con las dudas que surjan, preguntas repetitivas, etc.
Yo predico con el ejemplo de: "Querer es poder", así que lo imprescindible es desear ser tutor, y esforzarse cada día en serlo un poco mejor.
Un saludo

Considero que un tutor de cursos de formación en red, debe tener una amalgama de virtudes, en los que destacan la motivación, el respeto y por supuesto, no se debe dejar a un lado la autoridad que debe tener un líder.
No se debe dejar atrás el hecho que al trabajar en un entorno virtual, necesita dominar muy bien la mayoría de herramientas en red, tiene que estar dispuesto a aprender y ser constante en la búsqueda de nuevas metodologías y herramientas.

Un tutor se caracteriza por ser una persona que facilite el aprendizaje, dinamizador; creador de vínculos de confianza entre sus tutoriados; colaborativo, responsable y con sensibilidad humana.
Un tutor no puede dejar de ser motivador, con una capacidad de dicernimiento para valorar lo que cada quién puede hacer y sobre todo responder con las palabras adecuadas de tal forma que no hayan malas interpretaciones del mensaje a transmitir.
Sin duda alguna el tutor debe ser empático para corregir y llevarnos a un aprendizaje que nos permita crecer como personas y como profesionales. Son muy buenos comunicadores, comprometidos con lo que hacen. Toda persona que hace uso de la tecnología permite un trabajo planificado, con estrategias y metodologías nuevas, que faciliten una formación contínua en la comunidad educativa.

Saludos a todos

Hola, ¡qué gran reto la tutoría! Considero que para ser un buen profesional hay que tener en cuenta ambas cosas y muchas otras más. La tolerancia es esencial en nuestro trato con las personas presenciales, pero no debe olvidarse cuando nos comunicamos en la red, aunque parezca que nadie se enterará de lo que escribimos, quien sabe leer entre líneas detectará nuestra actitud negativa o positiva en lo que respondemos.
Además, responder rápido no siempre es sinónimo de buena atención, no basta con estar atentos a responder sino saber elegir las palabras para animar, elogiar y conducir a los distintos alumnos.
En cuanto a la autoridad considero que se gana con el ejemplo y la disposición que tengamos para ayudar a los demás, conocer diversas herramientas tecnológicas y utilizar la metodología adecuada e indicada para casos especiales.
Felicito a Belén por ser una tutora excelente en la conducción de este curso, siempre tiene las herramientas necesarias para solucionar un inconveniente.

Hola,
Yo creo que un buen tutor de cursos en red debe de poseer una combinación de características o cualidades humanas y profesionales.
Está claro que para tutorizar un curso es imprescindible que el tutor tenga un dominio del entorno de aprendizaje (Moodle, Comunidades de aprendizaje, Redes Sociales ...), de las herramientas de comunicación empleadas y, por supuesto, de los contenidos a transmitir a través del curso con una buena formación que permita guiar la formación de una forma "individualizada", si en algún caso lo requiere, ofreciendo recursos de ampliación.
En cuanto a las cualidades humanas, entiendo que es necesario tener un perfil de buen comunicador y un buen uso del lenguaje, ya que normalmente no hay una comunicación cara a cara, para adaptarlo a las diversas necesidades que se planteen a lo largo del curso. Tal y como han comentado muchos compañeros, la asertividad del tutor y la capacidad de motivación, como en todo proceso de enseñanza-aprendizaje, me parecen fundamentales. Teniendo en cuenta el alto porcentaje de abandono que se da en e-learning, no creo que un perfil autoritario tenga mucho sentido. Así mismo mostrar una personalidad cercana y accesible entiendo que favorece las relaciones entre tutor y alumnado, para ello la utilización de mensajes cercanos y la dinamización de los foros con temas adyacentes al curso me parecen una buena estrategia pedagógica del tutor de formación en red.
Salu2,

Imagen de Mónica Martín

Hola a todos:
El debate está siendo muy fructífero. En él se han recogido muchas opiniones y algunas muy valiosas.

Voy a realizar un resumen con los datos de las aportaciones presentadas.

(Os dejo el enlace porque parece que no se puede embeber código) Resumen parcial del debate de las cualidades humanas

De todas las cualidades que tiene que tener un "Super Tutor" multitarea, ¿cuáles son más importantes?
Os propongo que hagáis vuestro "Top five", vuestras cinco mejores. :D

Gracias Mónica,

Además de estas cualidades también añadiría la de incentivar la metacognición, lo que podríamos relacionar con la noción de currículum oculto.

Con la cantidad de útiles que tenemos a nuestra disposición, seguro que cada uno de los estudiantes puede buscar diferentes utilidades con un poco de motivación por parte del tutor.

Lo más importante no es manejar una serie de herramientas en las mismas situaciones, sino adquirir estrategias para buscar soluciones en contextos diferentes.

Ahí es cuando en mi opinión la tarea del tutor adquiere la máxima importancia, provocando la reflexión y el aprender a aprender de sus alumnos.

Hola a todos. La pregunta planteada y varias de las respuestas que he leído en este hilo me han traído a la memoria un chiste de Forges adaptado a la enseñanza de español como lengua extranjera (que es, en parte, mi campo) y que podéis encontrar en este enlace : http://jramonele.blogspot.com.es/2009_06_21_archive.html Se trata de un diálogo en el que un oficinista pregunta a una mujer su profesión. Esta contesta: "Animadora, educadora, actriz, maestra, psicóloga, guía turística, acompañante, traductora, ponente, lingüista, psiquiatra, diseñadora, formadora, escritora, dibujante, gesticuladora y paseante". El oficinista le indica que todo eso no cabe y la mujer contesta: "Ponga profesora de español, que es lo mismo".
Creo que la viñeta (que os recomiendo que veáis) es aplicable a los docentes en general y, con algunas adaptaciones, a los tutores del INTEF (podemos eliminar "guía turística" y "gesticuladora" lo podemos sustituir por "competente en el uso de emoticonos"). Considero que, como base, para ejercer esta tarea es necesario poseer un cierto nivel de competencia digital, dadas las características de este tipo de enseñanza. Sin embargo, las cualidades humanas que se requieren para esta tarea son un ingrediente fundamental y mediante ellas, muchas veces se tienen que suplir las carencias que provoca la comunicación digital, en la que no compartimos contexto y no podemos vernos cara a cara, lo cual puede acarrear más malentendidos que en una comunicación a distancia. Teniendo en cuenta el perfil general de alumnado, creo que es fundamental que el tutor sepa empatizar, animar y motivar cuando es necesario, pero siempre dentro de su papel como tutor, propiciando un clima de confianza, pero sabiendo mantenerse en su sitio. Por eso creo que se trata de una tarea compleja que requiere formación y práctica.

No podría haber un debate mejor en un curso como este. La verdad es que para ser docente, en cualquiera de sus modalidades (presencial, online, semi presencial) creo que hay que tener unas características y cualidades humanas específicas. Dedicarse a la docencia no es fácil, en ninguna de sus etapas puesto todas tienen algo que las caracteriza y creo que enfrentarse a un aula, tanto real como virtual, compuesta por un número X de alumnos requiere de una paciencia, una empatía y una unas características especiales.
En el aula tradicional, la comunicación es más fácil. El contacto visual permite que los mensajes se entiendan mejor, puesto que vienen acompañados de una comunicación no verbal que acompaña al significado. Sin embargo, en un aula virtual esto es más complicado. Es muy fácil que algún mensaje se pueda malinterpretar. Por eso es vital que el tutor disponga de una empatía y unas características que le permitan hacer llegar a los alumnos el mensaje adecuado en el momento oportuno.
Pese a que en los cursos online el número de participantes es mayor que en un aula normal, hay muchos momentos en los que es muy fácil sentirse sólo, a veces incluso desmotivado y con ganas de abandonar. El tutor debe detectar estas situaciones, desde la distancia, y hacerle llegar al alumno la ayuda y el apoyo necesario para seguir adelante.
Desde mi punto de vista, la labor del tutor tiene un gran peso en el éxito o el fracaso de un curso online.

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