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Imagen de Isabel González Pérez
Preguntado por Isabel González Pérez |  Hace 4 años respuestas 384

A lo largo de los cursos sobre "Recursos educativos abiertos en la enseñanza" hemos accedido a recursos abiertos y a su proceso de creación, pero a través de este debate queremos valorar cuál es la posibilidad real de utilización de recursos educativos abiertos en clase, o fuera de ella, complementando o sustituyendo al libro de texto convencional o, incluso, qué papel juegan en el cambio metodológico. En una actividad del curso se han citado las posibilidades del aprendizaje móvil (Mobile learning ) o de la clase invertida (Flipped classroom ) como nuevas posibilidades/realidades educativas en las que los recursos educativos abiertos son un elemento a considerar. Pero, ¿estamos preparados para ello?. ¿De dónde partimos y qué recorrido habría que hacer para utilizar recursos educativos abiertos y que sean un verdadero vehículo para potenciar el aprendizaje de los alumnos de los distintos niveles?. El debate queda abierto. Algunos aspectos a considerar: Necesidad de equipos. Tipos de equipos, propiedad (centro o alumno), coste. Qué papel juegan los recursos educativos abiertos en el cambio metodológico. Metodologías pasivas vs activas. ¿Son las tabletas y móviles los soportes que sustituirán a los libros de texto?. ¿Pueden convivir? Autoría de los recursos: administración, empresas, profesores o incluso alumnos. Cambiamos el ritmo de las clases. http://www.theflippedclassroom.es/ . ¿Estudian en casa y dedicamos la clase a otra cosa? La conexión en los centros. Formación y motivación de los profesores. ¿Se puede hacer un cambio de este tipo individualmente o debe ser un proyecto común del centro?  

Comentarios

Pienso que el móvil, tablet, ordenador... deben ser una herramienta más que podemos utilizar, como lo es el libro del texto. Recuerdo cuando deseábamos tener un retroproyector, o cuando apareció el video con el televisor;  aquello iba a ser una revolución. Ha pasado el tiempo y se ha ido adecuando y racionalizando su uso. De igual forma, pensar que los medios digitales son la panacea en educación me parece pecar de optimismo. Aunque soy profesor de física y química, por afición leo bastante sobre historia. Tengo bastantes documentos en mi ebook y es verdad que es muy cómodo tener a mi disposición múltiples documentos que ocuparían mucho papel, pero también es cierto que su utilización puede ser engorroso. Cambiar constantemente de página, retroceder varias, o avanzarlas, es muy lento. Compré una tablet por dicho motivo, es más fluido pero el libro sigue siendo más rápido. Puede visualizarse o buscar una tabla o dibujo mucho más rápidamente.

En cuanto al móvil lo he utilizado en mis clases de física sobre todo por la posibilidad de ver representaciones gráficas. Se puede observar la dependencia de variables de una forma más rápida e intuitiva que solo con su expresión matemática. Sin embargo, su pequeña pantalla,  su limitada autonomía y su uso inadecuado son sus principales problemas.

Por otra parte, cuando realice mi REA, me di cuenta de la casi imposibilidad de utilizar imágenes y videos por el problema de las licencias. Tardé más tiempo en esta búsqueda que en realizar el propio REA.

Sin embargo, las principales barreras a todos estos cambios, a mi parecer, son el cambio de actitud de alumnos y docentes, y sobre todo el tiempo. Se necesita una gran cantidad de trabajo y tiempo que normalmente no tenemos.

No me gustaría ser repetitivo en mis argumentos, en realidad todo lo que he leído hasta ahora está en mi línea de pensamiento. En mi centro (un colegio concertado pequeño) andamos en varias líneas: la "vieja escuela" a unos cuantos años vista de la jubilación, el grupo de los recien llegados que no saben todavía por donde va la cuestión y un grupo de profesores que todavía tenemos ilusión y ganas. 

Esta actitud es algo que puede no durar demasiado, en el último curso presencial a que asistí, recuerdo que un profesor  (más o menos de mi misma edad) hizo un comentario que respaldé al momento, decía algo así como "somos conscientes que toda esta tarea (se refería a la creación de blogs) será un espacio de tiempo y de horas que restaremos a nuestra vida privada".

Llevo algunos años subido a la tarea de la innovación, pero además de los muchos problemas que todos mis compañeros han contado, me quedo con la falta de reconocimiento por parte de directores, padres y compañeros. 

De todos modos, intentaré no desfallecer nunca.

Me gustaría ser optimista en esta cuestión, pero creo que la realidad social, el entorno , los medios y la plantilla   de cada Centro pueden ser determinante en el planteamiento que aquí se hace. En mi caso, mi Centro tiene unas dotaciones limitadas y las familias son de clase media - baja.

En Andalucía la gratuidad de  libros  es un hecho, muchas veces me  he pregunto si  ¿no sería mejor y más económico suministrar a los alumunos  una tableta digital con todos los libros en formato digital? pero en este  caso a la vez que surgen distintas inquietudes:

¿Y las editoriales? ¿?lo permitirían hoy en día?  ... ¿que pasaría  se reciclarían  o dejarían de producir libros digitales?

El nivel de supervivencia escolar de dichos materiales está claro que sería muy inferior al nivel de supervivencia de los libros actuales (4 años), y en ese caso....?

¿y la interconexión de los Centro a Internet?  ¿Está preparada para soportar 200, 400 u 800 conexiones simultáneas?

....

Creo que estamos inmersos en un proceso paulatino de cambio, en donde  poco a poco iremos dejando la enseñanza tradicional por estos nuevos modelos , pero la realidad económica y social son determinantes, evolucionaremso conjuntamente. Todavía queda mucho por hacer, mucho que cambiar... poco a poco y paso a paso,...

 

 

 

En mi opinión, no estamos preparados para ello, o al menos la gran mayoría no lo estamos. Aquí se incluye a profesores y alumnos, muchos alumnos a pesar de estar todo el día usando nuevas tecnologías, sin embargo tienen un nivel de competencia digital muy bajo.

Creo que la competencia digital hay que fomentarla desde niveles muy bajos y desde todas las materias.

También pienso que falta por mejorar muchos recursos educativos, de manera que el alumno además de interaccionar con dicho recurso también le pudiera servir de guía, como actualmente lo hace el libro de texto.

    Desde mi humilde experiencia, quiero hacer referencia a un intento, que a partir de este curso de REA me encontré, de una experiencia que yo intenté en 2003 utilizando recursos del proyecto Descartes, los cuales colgué en un Drive de Hotmail imitando una especie de aula virtual e incluso diseñé unos formularios para exámenes que para colmo me llegaban corregidos vía Email (Uff!!!, era lo más). Para mí aquello fue enormemente ilusionante y mi alumnado participó igualmente bastante motivado y aunque desde mi poca experiencia me costó mucho trabajo llevarlo a cabo, mi mayor desilusión fue que percibía que estaba solo en aquella aventura y que me faltaban medios para lograr mi propósito.

    Lo peor de todo es que después de 11 años, en mi entorno no ha cambiado nada, ya que me sigue faltando un apoyo cercano, que seguro que podré encontrarlo en procomún y los medios de que dispongo siguen siendo los mismos (sigo disponiendo de un aula de informática, tras el gran fracaso que tuvieron el otorgar al alumnado los portátiles, de los que dejaban de disponer en pocos meses) y el alumnado (la crisis de sus familias) está bastante peor, ya que cada vez menos tienen acceso a Internet (todo esto dependerá de la ubicuación del centro).

    El otro tema que quería comentar, del cual tenía grandes esperanzas, es de la formación del nuevo profesorado que sale de la facultad y de la misma manera me sigue desencantando, ya que no aportan nada a estas nuevas metodologías. Ya comentabamos hace algunos años en Internet en el Aula, que esta adaptación debe empezar desde la universidad y será el nuevo profesorado el que impulse este cambio que desde hace años venimos reclamando unos pocos profesores raritos que perdemos mucho tiempo con los ordenadores.

    Debemos seguir adelante e ir introduciendo los REAs como cada uno vayamos pudiendo, el alumnado lo agradece y está reclamando desde todos los niveles, tenemos que cambiar las metodologías y dejar que los aprendices se levanten de las sillas a las que tenemos atornillados.

    Gracias por ayudarnos seguir adelante.

    Un saludo

Hay varias cuestiones de las que se proponen de las que me gustaría dar mi opinión.

En primer lugar hablaré acerca de la metodología de Flipped Classroom. Ésta consiste en proporcionar a los alumnos una serie de materiales (audios, documentos, vídeos, etc) qu deben ver en su casa para posteriormente trabajar de modo activo sobre ellos en el aula, acompañados por el profesor bien de manera individual o colaborativa. Este enfoque metodológico, aunque resulta innovador, ya tuve la suerte (o no suerte) de experimentarlo hace ya años en una clase de historia en 3º de BUP. Entonces se nos daba una serie de actividades para trabajar los contenidos que llevaban a conseguir los objetivos marcados. En aquel tiempo yo era alumna, pero no recuerdo que el papel del profesor fuese el que se plantea en esta metodología. Es más,  cuando acabé el curso tenía bastantes lagunas.

Si he hecho esta primera reflexión es porque considero que toda metodología innovadora si no se implanta de una manera efectiva y con rigor, puede acabar en fracaso.

La metodología de flipped classroom implica que la clase esté bien estructurada. El profesor ha de tener muy planificada cada parte de la lección (preparación de tarea, revisión de dudas, exposiciones de los alumnos, etc.). Esto implica invertir mucho tiempo en su preparación (del que disponemos poco en nuestro trabajo diario). Otro aspecto a comentar es el rendimiento esperado de los alumnos. Se supone que este tipo de metodología les ayuda a aprender mejor pues tienen qué pensar qué están haciendo y para qué. Por otra parte también se fomenta el trabajo en equipo. La evaluación (normalmente realizada a través de rúbricas) mostrará el grado de cumplimiento de los objetivos marcados. Sin embargo, no todas las familias y la propia comunidad educativa valora de manera muy positiva estos experimentos metodológicos si está en cuestión la obtención de unos ciertos conocimientos al acabar una determinada etapa educativa.

En cualquier caso, los profesores hemos de estar abiertos a todas las novedades didácticas que se presenten si éstas van a redundar en una mejor educación para nuestros alumnos. Hoy se llama “flipped classroom”. Será un método que pase de moda hasta que llegue otro.

Por otra parte quisiera hablar acerca de la utilización de los Recursos Educativos Abiertos en Educación. Ya desde el momento en que comencé el curso, me di cuenta de la importancia de los mismos y del enorme potencial que éstos tienen. Creo además que son recursos reales (más allá de los que publican las editoriales) porque los crean los propios profesores a partir de sus experiencias en el aula.

El acceso es a los mismos creo que cada vez será más fácil. A pesar de las dificultades económicas, casi todos los centros disponen de instalaciones mínimas y acceso a internet para poder practicar con ellos en clase.

Creo que este tipo de recursos tiene bastante futuro, y es gracias a colaboración de todos nosotros.

 

¿Es el Aula Invertida o Flipped Classroom posible y real ?  ¿No estaremos proyectando los avances en el área educativa y diluyendo nuestro compromiso docente.? ¿Están nuestros alumnos preparados, o mejor, capacitados? ¿Cuál es el punto de partida? ¿A dónde vamos?  Son algunas cuestiones que plantea este debate sobre la nueva metodología de enseñanza: "Flipped Classroom"

¿ES EL AULA INVERTIDA, EN REALIDAD, .....UNA RESPONSABILIDAD... DIFERIDA?

Como diría el filósofo Martín Heiddeger, en lenguaje actual,  dejémonos de discusiones sobre la estructura de las esencias de las cosas( ¿Qué es esto ? ¿Cómo funciona? ¿Qué límites tiene?) y comprendamos la situación del hombre "docente" como individuo humano "arrojado" como está en un mundo que "ha olvidado el Ser" 

¿Quiénes sómos los profesores? ¿A qué dedicamos nuestra existencia? 

Me parece que estamos demasiado "inmersos" en el papel de profesor. Hay otros roles que debemos cumplir como si de una obligación moral kantiana se tratara.  Al hallarnos "arrojados" y pre-ocupados en las cosas de nuestro mundillo pedagógico quizá olvidamos los otros valores más personales, familiares sociales de nuestros alumnos...etc

Estas nuevas tecnologías no son la esencia de las metodologías del docente. Si Heiddeger, en la pregunta por la técnica, determinaba que su esencia, no puede ser algo técnico, quizás lo que realmente importe sea "rememorar" las cuestiones olvidadas. Olvidamos cómo fueron los primeros maestros. Sin recursos materiales y aún menos, tecnológicos.

 ¿No estaremos convirtiendo nuestros propios "logros personales" a nivel tecnológico en la excusa para su aplicación en el aula, aduciendo que estos medios, por su "modernidad" deben desplazar a las metodologías tradicionales en pos de una educación adaptada a los nuevos tiempos? 

Para Heiddeger "la casa del ser", es decir, el lenguaje, era el medio. Para el docente debe seguir siendo éste el medio.  La dificultad estriba en ponernos de acuerdo cómo usarlo, con qué fin, quién o dónde. Si el lenguaje escrito, virtual o no, sustituye a la palabra viva, ¿No estaremos equivocandonos? ¿Son los discursos pedagógicos del docente mejor aceptados cuando éstos, se realizan en "diferido" por medio de Videos utilizados por el alumno?  ¿No estaremos quizá, "empaquetando" la información en directo, para que alumno la tome cuando sea menester bajo la excusa de dirigir su progreso como orientadores, en vez de "revisar" su interpretación?  Es decir, Puede que desaparezcan así las lagunas de nuestros alumnos. Yo pienso que aumentan. Puede que el profesor gane más tiempo para sí, pero yo pienso que al final, escasea.  

Comparto que haya que estimular su curiosidad, comparto también que haya que hacerles partícipes de los contenidos y mejor, a través de las TICS.  No obstante El Aula Invertida, al final, puede convertirse en una "Transferencia de Responsabilidad de Ayuda" cuyos "revisores o inspectores", los profes, en vez de hablar de sí mismos como los "tutores del conocimiento", terminen señalando a las máquinas como sus "dispensarias" .

¿Ya nos hemos olvidado del "Feed back" que aprendímos en el magisterio, tan necesario como las encuestas?  Lo más maravilloso de la ciencia y de la tecnología es su capacidad de difusión, por una sencilla razón. El hombre, imita. La imitación en nuestros alumnos e hijos  Los héroes reales, los investigadores, los científicos pasa inadvertidos y en cambio todos nos aprovechamos de sus descubrimientos.  En cambio "la pantoja", "mesi" o "brad pit" son los nuevos héroes. El mérito del análisis lo dejamos para las "élites científicas"  

Creemos que hacemos "ciencia" cuando utiizamos sus recursos y máquinas. El inventor de la batidora pasa desparecibido para el cocinero. No se preguntará jamás por el mecanismo que lo hace posible. Esperemos que nuestros alumnos no se conviertan en meros cocineros de recursos como éste aula invertida.

Cuando  hago memoria de mis maestros, no les recuerdo señalándome el camino, sino explicando desde su propia experiencia aquellos acontecimientos, dudas y cuestiones que surgían en el aula. En vivo y en directo. No me imagino un futuro cuyos alumnos recuerden, más que sus explicaciones, sus dedos apuntando a los recursos de las máquinas. El presente no debe vaciar de mérito al pasado. Olvidar la existencia en pos de la esencia es como presentarse sin biografía y creer que somos lo que hacemos. No señores, somos lo que decidimos hacer a cada instante.  Y los instantes como las decisiones son cercanía presente. Conjugar una buena tutoría con las nuevas tecnologías, lo veo un gran reto, pese a quienes lo encuentren carente de dificultades.  Casi tanto como pedirle a un cliente que busque su producto, que pregunte sus dudas, pero que las resuelva el manual de instrucciones. ¿No estaremos creando más "individuos individualizados" en vez de "socializados"?  La pretendida autonomía, puede caer en los extremos, si los profesores confiamos nuestra responsabilidad en los recursos educativos como tratamientos paliativos a la falta de formación personal. Y si queremos ser verdaderos "partícipes" de la educación, no sólo debemos esperar a que las preguntas surjan o  señalar cuál es el camino. Tendremos que comprobar que ese camino es "viable" para cada alumno o que cada uno de nuestros alumnos está capacitado para "caminar" por ese sendero. Por lo tanto aumentan las responsabilidades y se recortan los tiempos para el docente que ve, cómo las tareas en diferido, al hacerse presentes, complican su existencia y además, las de sus alumnos. No vale decir... "es un reto". Quizás se conviertan en un obstáculo o un imposible. Depende con qué alumnos nos topemos o qué criterios sigamos...

  

 El  "término medio" de Aristóteles consistirá pues, en rescatar sólamente al alumno que se ha perdido entre tanto campo virtual, o entre tantos contenidos, caminos, recursos, aprendizajes..métodos . 

El filósofo nos diría algo así como ..."Aula Invertida sí, pero con moderación" Podemos caer en el defecto de carecer o negar la realidad tecnológica o por el contrario,  en el exceso de creer que éste es el único medio.

Por otro lado, me pregunto si el " aula en casa, y el trabajo en clase " que pretende el Aula invertida, puede llegar a convertirse solamente en " el trabajo en clase sin aula en casa", dado que no todos los alumnos son tan obedientes, ni aplicados, ni autónomos como en ocasiones, idealizamos.

Saludos.

Luis.

 

Imagen de marisa cantalejo

Todo este tema, bajo mi punto de vista, es totalmente dependiente de la posibilidad de acceder a los equipos necesarios y la formación del profesorado.

Lo que esta claro es que se necesita un cambio que introduzca todo lo atractivo y motivador que da pie a nuevas metodologías más cercanas a los alumnos. Aún así pienso que sería un error centrarnos sólo en la utilización de las nuevas tecnologías y soportes como los móviles o tablets, su convivencia con libros la veo positiva y beneficiosa.  

La participación de todos a la hora de elaboración de recursos es muy positiva y enriquecedora, además en el caso de su elaboración por parte de los alumnos muy motivante.

 

Prometo firmemente que no había leído el propósito de esta tarea al publicar lo que publiqué al hilo de la tarea anterior, pero que me viene muy a propósito. Lo había titulado “mobile learning” y “flipped classroom”? Y eso,qué es lo que es?:

He tecleado “mobile learning” y “flipped classroom” en el buscador de la web institucional de la Consejería de Educación de mi comunidad. Ambas me han devuelto... 0 resultados…

Hace tiempo que nos hemos dado cuenta de que la enseñanza “tradicional” debe ser reconsiderada porque las fortalezas y necesidades de nuestros niños han cambiado radicalmente, como ha cambiado las de la sociedad en general. Sin embargo somos excesivamente lentos dando respuesta a esas necesidades de manera que nos vemos diariamente atropellados por ellas.

No hace tanto, me parece anteayer, que en los centros escolares se empezaba a hacer imprescindible que todos los profesores se formasen en el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación, y todo parecía “tan sencillo” (no lo era porque muchos docentes no estaban dispuestos a cambiar su metodología) como aprender a usar de forma mínima un ordenador, buscar recursos elaborados y proyectarlos a los alumnos. La mayor dificultad podía encontrarse en aprender a utilizar con cierta soltura una pizarra digital.

Hemos dormido una siesta demasiado larga de anteayer a hoy y nos desperezamos descubriendo que, como se recoge en sitios como 
http://www.educatorstechnology.com/2014/11/things-21st-century-should-be...  hay ciertas cuestiones que todo profesor del siglo XXI debe saber hacer, a saber:

Poner una “cuestión de la semana” en el blog de clase (para lo que es necesario un punto 0. Tener un blog de clase)

Tener una cuenta de Twitter para la clase

Participar en chats educacionales de Twitter

Crear tu propio hashtag de clase

Crear una infografía como explicación inicial o repaso

Crear un libro de clase

Utilizar realidad aumentada

Elaborar un libdub

Producir un podcast de la clase

Crear una cuenta de Instagram de la clase

Y mientras tanto, en el buscador de la página de Educación de mi comunidad autónoma la búsqueda de “mobile learning” devuelve 0 resultados… Que levanten la mano los profesores del siglo XXI... Uno... dos... tres... ejem!

Creo firmemente en los nuevos modos de enseñar; tanto como creo que no estamos preparados en términos generales y que la formación, salvo la autodidáctica y más práctica en esta materia según mi criterio, es escasa, poco eficiente y, lo que es peor, poco aprovechada, de manera que solo "progresan adecuadamente" los profesores que tienen inquietud e interés.

Por otro lado están los medios técnicos y materiales.Es complicado que un profesor pueda ser un profesor del siglo XXI en un colegio del siglo XX, y por desgracia aún existen centros que no están dotados con las infraestructuras suficientes.

En cuanto a la "clase invertida" necesita un compromiso por parte de alumnos y también familias que en muchos casos es difícil, por no decir imposible, de conseguir, por lo que se hace necesario que las actividades que se realizan dentro del aula sean lo suficientemente motivadoras (para lo cual el profesor debe estar suficientemente motivado) para que les enganchen y les "obliguen", de manera insconsciente, a la realización de la parte del trabajo que queda para fuera del aula. También en este aspecto considero que los profesores están poco formados.

El trabajo del día a día nos absorve de tal manera que, aunque exista intención, es poco el tiempo disponible para la formación, y ya sin llegar a la creación de recursos propios, incluso para la búsqueda de recursos existentes que puedan ser de interés. Por otro lado, lo ideal de este tipo de trabajo es que sea un proyecto global del centro, y si la búsqueda de tiempo individual es difícil, para trabajo colectivo...

Pero a pesar de parecer el abogado del diablo, quizás por vivir inmersa en un "quiero pero no puedo", me reitero en que creo firmemente en los nuevos modos de enseñar, y en que es necesario encontrar la manera de conciliar la enseñanza tradicional con los nuevos métodos, así como de encontrar el modo de integrar la formación continua dentro de nuestro de nuestra labor docente como un elemento contidiano (y no extraodinario) más.

En el centro donde trabajo hace ya algún tiempo iniciamos este debate:la incorporación de los tablets, coste, libros o materiales, etc. Aqui tienes el enlace a nuestra web donde explicamos el proyecto http://escolapiasgandia.org/ en la cabecera aparece la pestaña "ipad"  en ella sigue los desplegables.

En un breve resumen, el centro compra los equipos a los alumnos que los pagan en mesualidades durante dos o tres años, además el centro crea los materiales que se entregan en el ipad. Se aprovecha la renovación tecnológica para un cambio metodologico en la docencia

Particularmente estoy a favor de la introducción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el aula, pero no de forma drástica; se pueden ir incorporando paulatinamente. No debemos olvidar, a pesar de que las aulas ya cuentan con los alumnos de la "generación digital", que gran parte de ellos no se manejan correctamente en el uso de este tipo de recursos, digitales, y que requiere de una formación gradual, que en mi opinión, debería irse dando desde los primeros cursos de su escolarización, y no de un establecimiento categórico en un determinado nivel de Primaria o Secundaria. Se ha de "acompañar" poco a poco al alumno/a en su formación digital, y una gran forma de hacerlo es la introducción en nuestra práctica diaria del uso de recursos digitales accesibles para todos.

Una gran dificultad con la que nos encontramos en la utilización de los "recursos educativos abiertos" es el acceso a ellos que se tenga, por un lado de los alumnos (que tengan un puesto informático, o acceso a él; y conexión a internet) y por otro lado la dotación del centro con recursos informáticos, y lo que es más deficitario, su conexión a la red". Es cierto, por otra parte, que gran cantidad de estos recursos disponen de una versión portable o descargable, pero no son la totalidad de ellos. Por lo tanto si el centro se encuentra en un entorno social deprimido, los alumnos tendrán muy difícil el acceso a estos recursos.

En relación a la motivación del profesorado, en mi caso particular me encuentro estimulado hacia la utilización de las nuevas tecnologías, supongo que por mi edad (28 años) y una forma de ser algo inquieta, pero en nuestra profesión no todos/as se sienten igual de estimulados hacia su uso. Creo que es una tarea del centro incentivar su uso a través de jornadas de formación e información y un estrecho trabajo con el Corrdinador TIC del Centro.

Realmente estamos ante unos cambios importantes en la educación, son tiempos diferentes para los alumnos y necesitan otras motivaciones. Está claro que los alumnos prefieren trabajar con nuevas tecnologías y que debemos cambiar el ritmo de las clases pero hay varios inconvenientes empezando por nuestra formación y el acondicionamiento tecnológico de los centros. Además hay que enseñar a los alumnos a utilizarlos correctamente. Por otro lado no debería olvidarse el libro de texto como  base. Esta cuestión la he comentado en varias ocasiones con mis alumnos y la gran mayoría de ellos, prefieren tener un libro de apoyo que les sirva de guía. Imagino que el cambio de metodología ha de ser progresivo y debemos aprender a trabajar de manera diferente tanto nosotros como ellos. El camino para conseguir esta meta es largo pero es necesario acometerlo de forma inmediata.

Imagen de Mónica Redondo

Yo estoy en la línea de lo que plantea Francisco Aguilera. 

Desde el momento en que la incorporación de estas maravillosas posibilidades de enseñanza y aprendizaje basadas en el uso de las TICs dependa exclusivamente del voluntarismo del profesorado, las posibilidades técnicas de tu centro (si hay suerte, un buen responsable de TICs también muy voluntarista, y dinero invertido en estas cuestiones) y las capacidades económicas del alumnado, no se estarán haciendo las cosas bien. 

Hace falta una planificación seria por parte de las Adminsistraciones Educativas con su consiguiente financiación económica: centros bien dotados, ayudas al alumnado e incentivos al profesorado.  Sin ello seguiremos profundizando en la brecha digital, en las desigualdades en el acceso a la Educación y en el desprecio a la labor del profesorado.

Imagen de Eider Santiso

Para empezar deberíamos decir que para llevar a cabo una educación de este tipo se supone que todos los niños que comienzan su andadura escolar deberían familiarizarse con las nuevas tecnologías: tablet, ordenador, Internet… Por ello lo ideal sería que con el tiempo los alumnos fuesen capaces de realizar ellos mismos sus tareas con los recursos didácticos que se les proporcionan. Es decir, ser autodidactas, que se pusiesen delante del ordenador y que fuesen experimentando y aprendiendo.

En mi opinión nos falta un largo camino que recorrer. A los alumnos de hoy en día les hemos dado casi todo hecho y les hemos acostumbrado a la comodidad. Por lo tanto debemos esforzarnos en buscar métodos para poder motivar a los estudiantes para que se den cuenta de que poseen instrumentos que son muy valiosos para estudiar. Además lo considero una forma más amena y divertida que el método tradicional.

Por último creo que lo más importante para que las TIC-s y los REA sean prácticos y funcionales en clase primero debemos educar a los alumnos desde críos a hacer un buen uso de las nuevas tecnologías y que aprendan a sacarle el máximo provecho en los estudios. Para lograr un buen resultado es necesario que los profesores y padres tengan buena base y formación de TIC-s y REA-s.

Imagen de Irene Aragüez Rey

En respuesta a la pregunta, ¿Son las tabletas y móviles los soportes que sustituirán a los libros de texto?. ¿Pueden convivir?. Yo creo que los dispositivos móviles, cuyo uso está hoy en día ampliamente extendido, no sustituirán a los libros de texto. Al menos espero que así sea, aunque por supuesto creo que libros de texto, móviles, y tabletas, pueden y deben convivir.

Soy de la opinión de que no hay nada como un buen libro, y creo que el estudio de contenidos recogidos en papel es mucho más eficiente que el que se puede realizar a través de una pantalla. Sin embargo, es cierto que en muchos casos, la visualización de un vídeo, o la puesta en funcionamiento de una aplicación, puede ayudar a afianzar y clarificar conceptos. Es por todo esto que aunque considero que el alumno no debe perder el hábito de lectura y escritura en papel, creo que la incorporación de las nuevas tecnologías en el aula es absolutamente esencial.

Pienso que la mayoría de los profesionales que trabajamos en el mundo de la Educación creemos en el trabajo compartido, la distribución de recursos educativos abiertos, compartir y mejorar nuestra práctica docente con las eperiencias de los demás, pero en la mayoría de los casos debemos sacrificar mucho de nuestro tiempo para poder continuar enganchados al carro de las nuevas tecnologías.

En el curso que vengo realizando sobre Recursos Educativos Abiertos he conocido, en la mayoría de los casos, por primera vez términos como:  Licencias Creative Commons, Diigo, Twiter, exelearning, protocolo SCORM, proyecto EDA, Descartes,  procomún,... que necesitarían bastante tiempo para poderlos asimilar, conocer y utilizar. 

Las herramientas en la red crecen exponencialmente y cambian casi de forma continua por lo que este proceso de formación requiere mucho esfuerzo y tiempo.

Las administraciones educativas deberían entender que parte importante del éxito del sistema educativo está en la preparación y formación del profesorado y no se debería dejar a la buena voluntad de los profesionales la realización de esta formación, debería ser algo que estuviese en nuestro horario como parte fundamental y no fuera de nuestro horario a costa del tiempo de ocio que les quitamos de dedicación a nuestras familias y amigos.

Está claro que cualquier complemento para la mejora de la enseñanza tradicional puede ser positivo y hay que darle oportunidad y tiempo para analizar su nivel de utilidad. Partiendo de esta premisa, tengo que decir que pienso que todavía estamos ante un prototipo que habría que mejorar mucho para su completa utilidad. Mientras que realizo el curso REALenguas, me admiro a diario de la cantidad de recursos que tengo para mis clases y sobre todo para salir de lo negativo de la enseñanza tradicional, pero también me decepciona a diario la dificultad de uso de alguna de las herramientas que parecen diseñadas por y para ingenieros informáticos y de la mala calidad de los medios informáticos. Me explico con un ejemplo: Muchos de los recursos abiertos están elaborados con MALTED, sistema que no funciona. ¿Para que me sirven recursos inutilizados? Por otra parte y unido a esto, requiere mucho tiempo encontrar un recurso que te sirva para tus fines y muchas veces cuando parece que por fin lo has encontrado, sorpresa, no se puede abrir. Concluyo, sí al uso de elementos como PROCOMÚN y plataformas de REA, pero necesitamos mejorar mucho entre todos su uso y almacenamiento. Un saludo

Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de Manuel Balaguer.

No cabe duda de que la entrada de las nuevas tecnologías en el aula nos proporciona, como docentes, la posibilidad de poner en práctica una metodología más activa e innovadora. En mi opinión, la utilización de las TIC en el aula ha pasado de ser una posibilidad para convertirse en una necesidad y en una herramienta de trabajo básica para el profesorado y el alumnado. Por esto, pienso que es fundamental que los docentes nos formemos en este ámbito para ser así capaces de involucrar las TIC en la enseñanza y orientar a nuestros alumnos en un uso adecuado de ellas.

Pero también pienso que no se trata de volverse loco con las TIC, sino que primeramente debemos reflexionar sobre cómo aplicarlas. Es importante conocer las prestaciones, las posibilidades y los servicios que nos aportan pero tamién sus limitaciones. Es decir, saber para qué sirven y para qué no sirven.

Creo que es importante utilizar los recursos TIC en el momento adecuado pero también saber integrar las nuevas tecnologías con otras posibilidades: adaptar las TIC a la enseñanza, no al revés. Debemos pensar qué queremos hacer antes de actuar y cuáles son nuestros objetivos.

Está claro que cualquier complemento para la mejora de la enseñanza tradicional puede ser positivo y hay que darle oportunidad y tiempo para analizar su nivel de utilidad. Partiendo de esta premisa, tengo que decir que pienso que todavía estamos ante un prototipo que habría que mejorar mucho para su completa utilidad. Mientras que realizo el curso REALenguas, me admiro a diario de la cantidad de recursos que tengo para mis clases y sobre todo para salir de lo negativo de la enseñanza tradicional, pero también me decepciona a diario la dificultad de uso de alguna de las herramientas que parecen diseñadas por y para ingenieros informáticos y de la mala calidad de los medios informáticos. Me explico con un ejemplo: Muchos de los recursos abiertos están elaborados con MALTED, sistema que no funciona. ¿Para que me sirven recursos inutilizados? Por otra parte y unido a esto, requiere mucho tiempo encontrar un recurso que te sirva para tus fines y muchas veces cuando parece q

Está claro que cualquier complemento para la mejora de la enseñanza tradicional puede ser positivo y hay que darle oportunidad y tiempo para analizar su nivel de utilidad. Partiendo de esta premisa, tengo que decir que pienso que todavía estamos ante un prototipo que habría que mejorar mucho para su completa utilidad. Mientras que realizo el curso REALenguas, me admiro a diario de la cantidad de recursos que tengo para mis clases y sobre todo para salir de lo negativo de la enseñanza tradicional, pero también me decepciona a diario la dificultad de uso de alguna de las herramientas que parecen diseñadas por y para ingenieros informáticos y de la mala calidad de los medios informáticos. Me explico con un ejemplo: Muchos de los recursos abiertos están elaborados con MALTED, sistema que no funciona. ¿Para que me sirven recursos inutilizados? Por otra parte y unido a esto, requiere mucho tiempo encontrar un recurso que te sirva para tus fines y muchas veces cuando parece q

Está claro que cualquier complemento para la mejora de la enseñanza tradicional puede ser positivo y hay que darle oportunidad y tiempo para analizar su nivel de utilidad. Partiendo de esta premisa, tengo que decir que pienso que todavía estamos ante un prototipo que habría que mejorar mucho para su completa utilidad. Mientras que realizo el curso REALenguas, me admiro a diario de la cantidad de recursos que tengo para mis clases y sobre todo para salir de lo negativo de la enseñanza tradicional, pero también me decepciona a diario la dificultad de uso de alguna de las herramientas que parecen diseñadas por y para ingenieros informáticos y de la mala calidad de los medios informáticos. Me explico con un ejemplo: Muchos de los recursos abiertos están elaborados con MALTED, sistema que no funciona. ¿Para que me sirven recursos inutilizados? Por otra parte y unido a esto, requiere mucho tiempo encontrar un recurso que te sirva para tus fines y muchas veces cuando parece q

Está claro que cualquier complemento para la mejora de la enseñanza tradicional puede ser positivo y hay que darle oportunidad y tiempo para analizar su nivel de utilidad. Partiendo de esta premisa, tengo que decir que pienso que todavía estamos ante un prototipo que habría que mejorar mucho para su completa utilidad. Mientras que realizo el curso REALenguas, me admiro a diario de la cantidad de recursos que tengo para mis clases y sobre todo para salir de lo negativo de la enseñanza tradicional, pero también me decepciona a diario la dificultad de uso de alguna de las herramientas que parecen diseñadas por y para ingenieros informáticos y de la mala calidad de los medios informáticos. Me explico con un ejemplo: Muchos de los recursos abiertos están elaborados con MALTED, sistema que no funciona. ¿Para que me sirven recursos inutilizados? Por otra parte y unido a esto, requiere mucho tiempo encontrar un recurso que te sirva para tus fines y muchas veces cuando parece que por fin lo has encontrado, sorpresa, no se puede abrir. Concluyo, sí al uso de elementos como PROCOMÚN y plataformas de REA, pero necesitamos mejorar mucho entre todos su uso y almacenamiento. Un saludo

Está claro que cualquier complemento para la mejora de la enseñanza tradicional puede ser positivo y hay que darle oportunidad y tiempo para analizar su nivel de utilidad. Partiendo de esta premisa, tengo que decir que pienso que todavía estamos ante un prototipo que habría que mejorar mucho para su completa utilidad. Mientras que realizo el curso REALenguas, me admiro a diario de la cantidad de recursos que tengo para mis clases y sobre todo para salir de lo negativo de la enseñanza tradicional, pero también me decepciona a diario la dificultad de uso de alguna de las herramientas que parecen diseñadas por y para ingenieros informáticos y de la mala calidad de los medios informáticos. Me explico con un ejemplo: Muchos de los recursos abiertos están elaborados con MALTED, sistema que no funciona. ¿Para que me sirven recursos inutilizados? Por otra parte y unido a esto, requiere mucho tiempo encontrar un recurso que te sirva para tus fines y muchas veces cuando parece q

Por introducir un elemento nuevo en el debate me gustaría plantear los INCONVENIENTES del uso de los Recursos Educativos Abiertos. Las ventajas las conocemos y las "disfrutamos" todos, pero no debemos olvidar algunas cuestiones fundamentales como:

-La calidad de los Recursos Educativos Abiertos es inconsistente.

- No hay una norma común para comprobar la precisión y calidad del REA.

- Necesidad de verificar la precisión del contenido.

- Varían los requerimientos técnicos para acceder los REA.

- Se genera un determinismo tecnológico creado por la herramienta de entrega.

Creo que el uso de los REA debe llevarnos a la reflexión sobre estos inconvenientes, porque, además, de cada uno de ellos pueden derivarse otros, tal vez menos notables, pero por ello menos interesantes.

Yo, personalmente, pienso que los mayores inconvenientes son los ligados a calidad mínima exigible y al determinismo tecnologico que llevan aparejados. En fin, si alguien quiere seguir con el debate... las puertas están abiertas!!!

Imagen de Manuel Balaguer

Los Recursos Educativos Abiertos son sin duda una herramienta útil para el aprendizaje. Los REAs facilitan a los profesores el acceso a numerosos contenidos, enriquecen los matices de las materias tratadas y posibilitan tener a mano numerosos enfoques sobre un mismo tema; también permiten acercarse a los estilos de aprendizaje de los alumnos y presentar las materias de una forma atractiva. Lo mismo puede decirse de las nuevas metodologías como la clase invertida o aquellas basadas en dispositivos móviles.

Dicho esto, que resulta obvio, habrá que añadir otra obviedad: las nuevas tecnologías ayudan, pero ellas solas no resolverán los problemas de la enseñanza. La enseñanza se basa, sobre todo, en personas: profesores y alumnos, principalmente, y en una sociedad que valora o desprecia el conocimiento. Las administraciones están poniendo mucha carne en el asador de las metodologías basadas en las TIC y a veces parece que se confía en que el cambio tecnológico y metodológico vaya provocar por sí mismo una mejora de la calidad de la enseñanza.

En primer lugar, se está equivocado si se piensa que las TIC son la base de la formación del profesorado y se dejan de lado los otros conocimientos ¿cómo va a ser una buena guía un profesor que no conoce su materia? En segundo lugar, si se cree que las nuevas metodologías van a solucionar los problemas del alumnado –desinterés, desmotivación…-, es que se es muy ingenuo: ¿Acaso por hacer una clase invertida el muchacho desmotivado, el que no ha hecho nunca los deberes ni en su casa lo han presionado para que los haga, va ahora a trabajar él solo en casa? ¿Acaso los dispositivos móviles per se harán que los jóvenes vayan a acceder al conocimiento por el mero hecho de tenerlo más a mano? Es como pensar que por hacer una biblioteca en un barrio todos sus vecinos se fueran a convertir en lectores voraces… Es verdad que todo ayuda a mejorar la educación, pero el problema es otro.

Vivimos en una sociedad que presta más atención a los problemas de una famosilla de labios asalchichados que a los avances de las ciencias o las artes; una sociedad cuyos adolescentes –y sus mayores…- se saben de coro las alineaciones de sus equipos de fútbol, pero son incapaces de saber quiénes eran Ramón y Cajal o Severo Ochoa… ¿De qué sirve buscar una metodología fantástica si en casa y en la calle se ofrecen unos modelos y unos valores distintos a los de la escuela?

Creo que está sobredimensionando el valor de las TIC. Miramos deslumbrados a las TIC y no vemos problemas más complejos: la falta de valoración del conocimiento por parte de la sociedad.

Hoy en día, en la sociedad en la que vivimos, estamos rodeados de nuevas tecnologías, y son nuevas en el momento en el que salen, pero enseguida están obsoletas.

Para nosotros como profesores, sobre todo aquellos que no han nacido con ellas, o que nos hemos enganchado a ellas ya de mayores, nos cuesta y somos reticentes, así que nuestra "salvación" está en el libro de texto.

Creo que es difícil eleminar el libro de texto y centrarnos en los REA como centro de nuestro proceso de enseñanza- aprendizaje, y más cuando el centro o el resto de la comunidad educativa no está involucrado en ello. Creo que es fundamental que todos estén de acuerdo, porque para trabajar de manera individual es muy difícil. Así que lo principal será el cambio de chip en la comunidad educativa para implantar los REA, tanto en la mentalidad como en la metodología de trabajo a desarrollar en el aula.

Por otro lado hay que tener en cuenta la dotación que se tiene en los centro, ya que muchos, por no decir la mayoría están muy poco dotados, bien sea en el tema de dispositivos (portátiles, PDI, tablets..) o en el tema de la conexión a internet, ya que en ocasiones , llegas a tu clase con todo preparado y se te cae la red.

En mi opinión, creo que en Internet hay mucho material para trabajar, pero muchas veces el tiempo nos lo limita porque queremos tocar todos los "palos" y eso es imposible. Por mi experiencia, llevas el libro de texto con sus correspondientes temas en su quincena, y cuando encuentras algo para complementar, el tiempo se te va. También las editoriales hacen por incluir elementos TIC en sus libros, ya que ven que en la red hay de todo y les va comiendo el terreno.

Resumiendo, debemos mentalizarnos de que la sociedad cambia y nos debemos adecuar a ella, debemos ir con el siglo.

 

Imagen de Teresa Andújar

Sin duda, las nuevas tecnologías han entrado en las escuelas y han sido muy bien recibidas. En mi comunidad, Galicia, los colegios pueden (podían) solicitar su incorporación en el Proyecto Abalar. Con este proyecto dotaban a los colegios de un miniordenador, un encerado interactivo, un proyector, un ordenador para el profesor y un armario de carga. Pero surgen dos problemas: el primero, los problemas con la conexión a internet y, el segundo, la preparación del profesorado el cual, en teoría, debería dominar su utilización.

Además de estos problemas, está el de la metodología; los recursos cambian pero no la metodología, no. Otra cuestión es la falta de tiempo para la preparación de los recursos a utilizar. De ahí la importancia de la existencia de recursos educativos abiertos. Este tipo de recursos pueden ser una motivación para una futura creación por parte del profesorado. Pero ante todo, debe haber un cambio en la forma de pensar del profesorado, un cambio en la metodología y la insistencia en el trabajo de los contenidos por competencias. Con todo ésto y la creación de recursos educativos abiertos y la utilización de los ya existentes, es un buen comienzo para una renovación más general en el campo de la educación, más necesaria que nunca. El inconveniente que se presenta es por parte del profesorado, ya que los alumnos ya han nacido con estas tecnologías y, en ocasiones van por delante. Sin embargo, el alumnado no las utiliza como recurso educativo en sí.

Pienso que acabarán sustituyendo al libro de papel, aunque mi temor es que no se sepan utilizar y se acaben utilizando como si fuese lo mismo.

Imagen de LAURA PÉREZ PÉREZ

Hola a todos:

Este es un tema muy interesante y voy a exponer brevemente mi opinión.- Estamos en el siglo XXI y nuestros alumnos no han nacido con un pan debajo del brazo, lo han hecho con un móvil, tablet u ordenador. Tienen otra forma de aprender conocimientos y debemos adaptar nuestras clases a ellos.- El problema radica en que no todos los Centros Educativos disponen de recursos informáticos suficientes, o bien las conexiones a Internet no tienen la velocidad suficiente, se cuelgan, falla el material,... Y a veces se estropea el material y tardan dos meses o más en repararlo.

Por otro lado, y debido a la situación económica, no todos los alumnos/as disponen de ordenador y/o conexión a internet con lo que no puede acceder desde sus casas a los recursos que puedas colgar a través del blog.

Y por último, creo que también influye la destreza o habilidad que pueda tener el maestro para adquirir conocimientos informáticos, ya que avanza el sistema a mucha velocidad y a veces nos falta tiempo en el día a día para formarnos. Pero hay que agarrar el toro por lo cuernos y ponerse con ello, así que adelante.-

Buenas noches a todos y todas.

Me gustaría sobre todo responder a la pregunta ¿Estudian en casa y dedicamos la clase a otra cosa? Mi respuesta es NO. Un alumno ya dedica 6 horas diarias (en el mejor de los casos) a estar en clase y puede que otras dos a estudiar en casa y a realizar alguna tarea (al menos eso sería lo aconsejable), con eso ya llegan a una jornada laboral completa. No debemos olvidar que son jóvenes que deben desarrolarse otros ámbitos, no sólo el académico. Deben practicar deporte, realizar actividades complementarias y transversales, tener ocio, vida familiar, tiempo de descanso. Debemos hacer un cambio metodológico pero no uno que les haga trabajar más en casa que en el colegio, no podemos permitir que todo su ocio y actividad se desarrolle unicamente dentro del escenario de un centro escolar con la "supervisión" y "orientación" de los docentes. 

 

 

 

 

Buenas a
mailto:tod@s .

Es un tema muy interesante el que se plantea, yo creo que los REA pueden ser muy útiles para cambiar de una metodología pasiva a una más activa, de todas maneras voy a comentar un poco mi experiencia con mis alumnos de 1º de bachillerato en la materia de matemáticas I.

Nosotros no tenemos un libro de texto obligatorio, tenemos recomendado uno pero sólo para uso de apoyo del alumnado, no se usa en clase. Por otra parte todos mis alumnos tienen conexión a internet en casa y medios para acceder. Tengo un aula virtual dentro del proyecto EVAGD, en la que por unidad didáctica surto de diferentes recursos, pdf con los aspectos teóricos de la unidad, videos con ejercicios resueltos, applets de geogebra en las unidades de geometría, a partir de conocer Procomún un REA sobre trigonometría, y foros de resolución de dudas abiertos a todos, (los alumnos pueden interactuar entre ellos), pues a pesar de todo esto, sólo un tercio de la clase hace uso de estos recursos. En un curso sobre el uso de las tablets en el aula, le expliqué lo que me pasaba al ponente, y me dijo que se los mostrara en clase, para crearles la necesidad de usarlos, lo hice, pero todavía no he obtenido más participación.

Por todo esto creo que todavía está lejos la sustitución del libro de texto o soporte similar por el uso de tablets, móviles, portátiles, herramientas de las web 2,0, etc.

Es verdad que también es necesario que el profesorado se lo crea y que se motive por el uso de estas tecnologías y que se generalice el uso a nivel de centro, pero esto todavía es un camino que está por andar. Así que adelante.

No cabe duda de que la tecnología ha entrado definitivamente en las aulas. Hoy en día todos los centros disponen de ella y los docentes disfrutamos de la posibilidad de utilizarla a diario. El problema radica en de qué modo la empleamos y con qué finalidad. Muchos todavía siguen creyendo en un sistema de enseñanza esencialmente teórico y memorístico. Con lo cual, si usamos los nuevos procedimientos que la tecnología pone a nuestro alcance para hacer más de lo mismo, para cambiar de manera superficial la presentación de los contenidos, de poco servirán estas herramientas. Para lograr una verdadera transformación, la clave está en la formación y el cambio de mentalidad de los docentes. Solo de esa manera avanzaremos en el trabajo creativo y colaborativo con nuestros alumnos. Es verdad que la organización de los centros no suele favorecer este tipo de dinámicas puesto que, para integrar definitivamente la cultura analógica en las aulas tendría que variar también la organización de los espacios y los tiempos, además de invertir económicamente en nuevos recursos, privilegiando aquellas herramientas que nos permitan poner en práctica un trabajo colaborativo realmente efectivo, que sean fáciles de utilizar y que permitan editar los resultados en distintos formatos web. Un claro ejemplo de ello son las herramientas 2.0, con las que podríamos sustituir perfectamente a un libro de texto por el que todavía sentimos un excesivo respeto y en el que nos refugiamos con demasiada frecuencia.

Cada vez con más frecuencia trabajo con mis alumnos a través de la nube del colegio. Además, contamos con un blog de aula donde ellos van publicando sus trabajos y tienen la posibilidad de comentar las tareas de sus compañeros. Tenemos también un aula virtual en Moodle donde aparecen los contenidos del curso y la indicación de las actividades individuales. Desde que empleo estos recursos, su interés por la asignatura ha aumentado, así como su rendimiento. Nuestros alumnos han crecido bajo el manto de la tecnología y demandan también su uso dentro de las clases porque esta les permite personalizar los contenidos y aprender desde cualquier lugar y en cualquier momento. Les aporta además una motivación que está lejos de ofrecer el libro de texto y que viene determinada por la atractiva presentación de contenidos y actividades, por la inmediatez, por las posibilidades de comunicación que ofrece, por los recursos multimedia de los que dispone y por la necesidad de hacerles llegar otros usos de una herramienta que emplean a diario como principal cauce de comunicación.

Imagen de Maria Comes Navarro

Hola a todos y todas,

El debate es muy interesante. Después de leer todas vuestras aportaciones creo que sólo podré añadir mi opinión si ahora mismo tuviera que empezar a trabajar con mis alumnos al estilo de las flipped classroom.

El primer reto que encontraría es la preparación de los recursos: ya hace tiempo que trabajo con material preparado por mí misma y soportado en mi blog, donde cuelgo y enlazo actividades complementarias, vídeos, animaciones, etc... Pero creo que necesitaría un esfuerzo adicional y un tiempo (no sé de dónde) para ponerme al día con todos los nuevos programas para preparar vídeos, animaciones más atractivas, nuevas actividades y recursos... 

En segundo lugar me encontraría con un alumnado que tiene que empezar a trabajar de otra manera. Esto no es nada fácil, pues ya se encuentran bastante reacios a no utilizar el libro de texto (les da mucha inseguridad porque están acostumbrados a leer definiciones y memorizarlas) como para empezar a trabajar de forma autónoma, visionando el vídeo con anterioridad a la clase y elaborando preguntas por ellos mismos. Este cambio metodológico, por otra parte, debe ir acompañado por un proyecto de centro, que aporte los recursos TIC necesarios (ordenadores, conexiones inalámbricas) y que tenga un profesorado que comparta esta filosofía. Los alumnos ya intentan acoplarse a las manías que tenemos cada uno: el de lengua, dicta los apuntes; el de sociales utiliza una wiki; el de naturales un blog; el de matemáticas una cuenta con edmodo; el de... y allá van ellos con todas las cuentas de google, facebook,edmodo, wiki de sociales,etc...Así que es bastante importante, que los docentes acordemos una forma de trabajar para con los alumnos y la podamos llevar a práctica todos de un mismo modo (bastante utópico por cierto)

Por otra parte, necesitamos las familias. Se supone que disponen de medios para que nuestros alumnos trabajen en casa con el ordenador, conexión a internet y tiempo para que trabajen de forma autónoma (dependiendo de cada profesor, en cada blog, wiki, dropbox, google drive...). Las familias deben motivar al alumno y medio-controlar que su tiempo de cara al ordenador no es un tiempo de navegación en busca de conversaciones en facebook, sino que lo utilizan para preparar sus clases (en secundaria, creo que también resulta bastante utópico este punto)

Así que creo que hay muchos frentes que hay que resolver préviamente para que las flipped classroom sean una realidad.

Pero para que no todo sean inconvenientes, sí que creo que las tecnologías están en nuestra vida cotidiana y que por tanto se tienen que utilizar, pero darles un uso encaminado a hacerlas útiles para comunicarnos y aprender de esta comunicación, no para sustituir nuestra comunicación. Un recurso puede ser mucho más gráfico, pero con la ayuda del profesor, lo podemos hacer más entendible (posiblemente mientras vemos el video o la animación, paramos y añadimos un comentario o una aclaración que lo hace más útil). 

Así que en resumen, diría que hay muchos frentes con los que trabajar para hacer realidad este cambio.

Sin embargo, sí que creo que la función de los REA es justamente una forma de comunicación entre los profesores para hacer de la educación una vía para divulgar el conocimiento, más asequible para todos, porque al compartir conocimientos y experiencias, nos beneficiamos todos. 

Es evidente que en la actualidad las nuevas tecnologías están presentes en todos los ámbitos y que en poco tiempo se han convertido en imprescindibles por lo que la escuela no puede dar la espalda a esta realidad. Por ello, considero de suma importancia el uso de las nuevas tecnologías y de los recursos educativos abiertos, tanto por parte del profesorado como del alumnado, para el desarrollo de nuevas formas de enseñanza-aprendizaje. Pero el problema actual, desde mi punto de vista, es que las escuelas de primaria no están preparadas para adoptar estas nuevas metodologías en la práctica diaria. En primer lugar, los centros no cuentan con los recursos adecuados (conexión deficiente, escaso número de ordenadores...) sin olvidar que muchos de estos centros se encuentran en el medio rural, donde la dotación de recursos es menor o más limitada. Por otra parte, nos encontramos con que la formación del profesorado en relación a las nuevas tecnologías, es escasa en líneas generales y, actualmente, con toda la carga burocrática  a la que se nos somete, el tiempo destinado a la creación de recursos queda reducido a la mínima expresión.

Pienso que es en los centros educativos donde se debieran plantear planes de formación para suplir estas deficiencias y acoger este tipo de proyectos de manera conjunta por parte de todo el profesorado, de esta forma se haría extensivo el conocimiento de Procomún a mayor número de docentes.

Imagen de Sebastian Martin

En mi opinión los recursos educativos abiertos tiene un gran futuro lleno de posibilidades de utilización en el aula, ahora este futuro no va estar exento de grandes obstáculos.

Si hablamos de clases invertidas (Flipped Classroom) los recursos educativos abiertos muestran un potencial enorme para el desarrollo de las mismas por no decir que son imprescindibles, pero estamos preparados nosotros para desarrollar ese tipo de metodología supondría romper con nuestro tradicional sistema de educación, que por otra parte vemos día a día que se ha quedado obsoleto y no es realmente todo lo efectivo que querríamos. En este sentido si queremos aplicar la metodología de Flipped Classroom, si que necesitaríamos formación para cambiar nuestro estilo de impartir las clases, pues no ha sido el entorno en el que nosotros nos hemos educado.

En cuanto a si los recursos educativos abiertos sustituyeran a los libros de texto, como dije antes en un futuro podría hacerlo, pero ese cambio no lo podemos aplicar bruscamente, yo creo que debiera ser progresivo y constante en el tiempo, aún hay cosas que mejorar en los centros como pueden ser las conexiones a Internet, estaríamos hablando de muchos dispositivos conectados a la vez y creo que la red pocos centros pudiera soportar tanto tráfico de datos a la vez.

Imagen de Gustavo Blázquez

Después del largo tiempo que se lleva hablando en ámbitos educativos de los REA, de sus potencialidades, de la mejora metodológica que van a provocar, de la revolución que supone, de los beneficios de usarlos por ser lo que se halla en el entorno social más cercano de nuestros alumnos..., resulta que pocos los usan como se debe. Muchos docentes se dedican a realizar un consumo de materiales realizados por terceros y pocos se atreven quizás a utilizarlos de forma autónoma. Hay excepciones, claro está.

Por tanto algo no funciona. ¿Cuáles son los problemas habituales para implementarlos en el aula? A mi entender, los problemas fundamentales para ello tienen que ver con la administración, que no ofrece regulaciones que hagan posible que, en un período de tiempo razonable, el trabajo con dispositivos se haga de la manera más eficaz posible. Por otra parte, incluso los centros con mayor dotación tecnológica tienen unas limitaciones importantes en cuanto a conectividad. Incluso hay decisiones que hacen referencia a programas educativos tomados desde despachos alejados de las aulas.

Me parecen sumamente interesantes los planteamientos de la innovación docente, sin duda, pero creo que buena parte de lo que "nos gustaría hacer" como docentes choca de lleno con la realidad encorsetada de los curricula de las asignaturas. Soy profesora de Historia del Arte y el principal escollo que tengo que salvar es el de la temporización del contenido. La cantidad de información que tengo que ofrecer es ingente y los alumnos no son capaces de contextualizar las obras ya que carecen de buena base. Creo que la clase invertida es una buena solución para algunos escenarios, pero soy más reticente respecto a la cuestión del mobile learning. Los alumnos deben aprender a concentrarse sin interferencias y deben prescindir en ocasiones de la tecnología: deben desintoxicarse. Internet está lleno de posibilidades de perder el tiempo. Recomiendo la lectura de los artículos de El País del 02/10/14 y del 27/10/14 donde se llama la atención sobre la sobredosis de información a la que estamos sometidos. Creo que todos debemos reflexionar, formarnos e informarnos al respecto... 

Creo que las Nuevas Tecnologías se ha impuesto, ya no sólo en el mundo de la enseñanza, sino en nuestras vida cotidiana, ¡no olvidemos que estamos haciendo este curso a distancia! Aunque muchas veces nos resulte un poco incómodo tanta modernidad, no nos queda otro remedio que “entrar por el aro”, porque nuestra juventud sí que está preparada para estas innovaciones tecnológicas, que avanzan de una forma vertiginosa.
Por tanto, a pesar del apego tan grande que le tenemos al libro de texto, hay que ser conscientes (si los recortes lo permiten) que el uso de la pizarra digital con la que podemos introducir de una forma dinámica los recursos que estamos aprendiendo, es la que se impone en la actualidad.

En el centro donde yo trabajo, al ser para adultos las limitaciones viene por muchos lados, para empezar no hay libros, los profesores y profesoras hemos aprendido a impartir nuestras clases a través de plataforma moodle o apoyandonos con recursos encontrados en Internet gracias a la existencia de Aulas Medusa.

Las "prisas" de hoy en día hacen que nuestros alumnos/as prefieran las interacciones visuales de tipo multimedia a trabajar un texto o unas actividades sobre el papel. Estamos inmersos en la era de la tecnología y el recilaje y estos métodos contribuyen positivamente a la enseñanza actual.
 

En nuestra sociedad actual las nuevas tecnologías están presentes en todos los ámbitos, se utilizan cada vez más en el trabajo, en las relaciones sociales y en la comunicación se han convertido en imprescindibles. Por lo tanto la escuela no puede vivir de espaldas a la sociedad en que se encuentra y debe adaptarse a ella ya que su fin es preparar a los alumnos para vivir en una sociedad cada vez más marcada por las nuevas tecnologías.

Los sistemas de enseñanza aprendizaje y las metodologías utilizadas con nuestros alumnos deben evolucionar al ritmo de la sociedad, por lo que la utilización de recursos abiertos de aprendizaje basados en medios tecnológicos se va convirtiendo poco a poco en imprescindible para formar alumnos cada vez competentes; su peso debe ir aumentando en detrimento del uso del libro de texto; no obstante la utilización de métodos más antiguos deben convivir con métodos más modernos no son excluyentes.

Las nuevas formas de aprendizaje basadas en la búsqueda, selección, clasificación y difusión de la información deben constituir la fase fundamental de nuestras escuelas, y para ello la utilización de las nuevas tecnologías y de los recursos educativos abiertos es fundamental, donde la labor del profesor es la de seleccionar aquellos más adecuados en cada momento para sus alumnos y para los aprendizajes y competencias que quiere obtener en cada momento.

Bajo mi punto de vista las escuelas actualmente no están preparadas para adoptar estas nuevas metodologías en su totalidad, los recursos humanos con que cuentan tienen en su gran mayoría dificultades para aplicar las nuevas tecnologías y no se planifican planes serios de formación en las universidades donde los futuros maestros sean lo bastante competentes para la educación actual y futura, tampoco los medios tecnológicos de los centros son los más adecuados: las redes dan problemas, los ordenadores se quedan anticuados, etc. Lamentablemente la utilización de la tecnología en las aulas se limita a casos aislados de profesores en los centros, y la administración no planifica y organiza actuaciones que tengan continuidad en este aspecto.

Es evidente el potencial que tienen los REA, especialmente en un aspecto: le da la iniciativa al alumno en el proceso de aprendizaje, Actualmente una de las quejas que los profesores repetimos de forma reiterada es la PASIVIDAD, de nuestros alumnos. El uso de los REA facilita el aprendizaje autónomo y, desde esta perspectiva, el alumno aprende otra cosa: a ser independiente, a "buscarse" la vida.

El problema central actualmente está en;

- Falta de recursos, tanto individuales, por la parte de los alumnos, como de los centros. En el medio rural el problema es mayor, muchas localidades carecen de ADSL., WI FI poco eficaces...

- La falta de motivación de un profesorado, hablo en este caso de Secundaria, abrumado por el excesivo múmero de horas lectivas y el excesivo número de alumnos.

- la escasez de oferta en la formación del profesorado. La alternativa "on line" es muy eficaz si ya se manejan las TIC pero, si no es así, el profesorado teme enfrentarse a esta modalidad pero tampoco tiene acceso a formación aunque sea semipresencial.

Por último, otro problema podría estribar en el desorden que existe en cuanto a recursos, utilidad, idoneidad para el nivel, adaptabildad a muchos perfiles deprofesorado... En este sentido es loable el surgimiento de estratefgias como PROCOMÚN, que no solamente ofrecen un foro donde darnos a conocer sino que tambien etiqueta y establece categorías en los recursoso por lo que siempre podemos encontrar una oferta que se puede adecuar mejor a nuestras necesidades.

En relación con los Recursos Educativos Abiertos veo grandes posiblidades, seguramente en un plazo breve; en este momento, encuentro que resulta muy laborioso organizar unos materiales seriados a traves de estos REA para un currículo concreto (Historia o Geografía, por ejemplo), puesto que no siempre cumplen la calidad requerida o no hay suficientes recursos para según qué aspectos. En este sentido puede ocurrir como ya sucede con Wikipedia, que ofrece información de casi todo, pero en ocasiones contiene informaciones que no son objetivas o contienen errores. La alternativa es elaborar cada uno sus propios REA, lo cual es dejar en el voluntarismo de cada uno un trabajo muy considerable, porque de un año para otro se cambia de nivel y de curso, o simplemente se cambia de centro, o simplemente los REAs hay que ponerlos al día; también se pueden elaborar estos REA a nivel de Departamento, lo que implica un cambio en la forma de trabajar a nivel de Departamento.

Como ya he comentado anteriormente, estoy de acuerdo en que la aplicación de las nuevas tecnologías en el aula tiene muchas ventajas,  como las que nos puede ofrecer la utilización de dispositivos móviles en clase, un aprendizaje personalizado en cualquier momento y lugar, y además, el dinamismo con el que se presenta para los alumnos un medio tan atractivo como este.

Pero no olvidemos las barreras a las que debemos hacer frente para una utilización adecuada y didáctica en el aula. En primer lugar, la formación del profesorado, estamos de acuerdo en que los chavales han nacido en la era de las nuevas tecnologías y para ellos es totalmente común su uso, pero ¿Saben utilizar estas nuevas tecnologías con fines pedagógicos?, y el mayor problema, ¿El profesor está formado o tan habituado como ellos para enseñarles?. Bajo mi punto de vista este es un impedimento para su implantación. Y la otra gran barrera es la ratio de alumnos por clase ¿Podemos ser capaces de controlar los dispositivos móviles de 30 alumnos?.

Con todo esto, lo primero es solucionar los problemas formativos y de organización y posteriormente comenzar a implantar el uso de sistemas de aprendizaje como el mobile learning, no empecemos la casa por el tejado.

La introducción de estas prácticas (mobile learning o clase invertida) debe valorarse a nivel de claustro, y seguramente a un nivel superior; entiendo que si ya se aplican en otros países es bueno analizar sus resultados. Los cambios han de hacers con datos: no siempre cualquier novedad tiene por qué ser mejor que otras prácticas que ya se realizan. Desde luego, es necesario que haya una reflexión social sobre todos estos aspectos, como puede ser el uso del móvil, que implican un cambio en el método de trabajar: También debe cambiar la actitud de la Administración: en muchos centros la tiza sigue siendo una herramienta cotidiana, mientras que en otros la implantación de las nuevas tecnologías ha alcanzado un nivel máximo. ¿Es admisible esta brecha digital entre unos centros y otros; diferencia que puede ser también social y económica? ¿No constituye una forma de discriminación que no se repartan los recusos digitales de forma similar entre todos los centros y que, por lo tanto, todos los alumnos tengan las mismas oportunidades? Al final, si no hay recursos para todos, ¿qué criterio utilizar para dotar a los centros de las nuevas herramientas?: Mientras en algunos centros los alumnos ya trabajan con las tablets en otros apenas hay dos o tres pantallas interactivas para todo el centro, con una intranet que apenas soporta el uso de unos pocos ordenadores. En definitiva: ¿es posible dar una oportunidad a todos los alumnos a un mismo tiempo, independientemente del centro en que se encuentren?.

Estoy de acuerdo con algunas de las críticas que se hacen al modelo actual y que dificulta la introducción de nuevas metodologías (elevada número de alumnos por aula, desmotivación del profesorado, carencias en equipamiento); sin embargo, también es una realidad que el mobile learning y la clase invertida se introducen (y según todos los indicios) con éxitos en numerosos colegios e institutos. Esto hace pensar que sí es posible un cambio. ¿Qué margen de tiempo es necesario? ¿Qué recursos financieros serán necesarios y quién los pondrá?, son preguntas que deben resolverse.

Ahora bien, ante todo tenemos que valorar que no es posible permanecer de espaldas a una realidad que, en el plano educativo, cada vez es más compleja: ¿Qué actitud tomar ante la proliferación del uso del móvil en edades cada vez más jóvenes, en un contexto socio-cultural en el que se asume la posesión del móvil como algo natura; más aún, aunque sea positiva su utilización educativa, ¿alguien se ha puesto a pensar en las consecuencias sociales que tendrá el móvil?: El uso se generaliza tanto que se puede ver a alumnos sentados a la mismoa mesa y que se comunican con What Shap, ¿no es la antítesis de la comunicación), ¿y las consecuencias par la salud del uso del móvil, se han estudiado los efectos del móvil en el organismo?

Muchas de nuestras viejas maneras de pensar e ideas muy consolidadas se han dado la vuelta. Este siglo XXI es sin duda un lugar diferente donde están creciendo nuestros alumnos. Un nuevo mundo virtual ha surgido y se ha convertido en el foco de atención de nuestros chicos.

 

En un entorno así es inevitable que el cambio llegue a la educación. Pero hay una enorme paradoja para nosotros los profesores: el lugar donde se han producido los mayores cambios educativos no es en la escuela, es en cualquier lugar menos en nuestros colegios. Es en el mundo fuera de la escuela, más que en la propia escuela, donde muchos de nuestros chicos se enseñan a sí mismos y a los demás todo tipo de experiencias importantes y realmente útiles sobre su presente real y futuro. Existe un gran número de herramientas poderosas para ellos con este fin, y estas herramientas se están haciendo más y más poderosas día tras días. Tras la escuela nadie dice a los jóvenes qué aprender o hacer. Siguen sus pasiones e intereses, convirtiéndose en experto durante el proceso.

 

Más y más gente joven ha mejorado profundamente y permanentemente en cuanto al uso de la tecnología, conectando con sus iguales y el mundo como ninguna generación anterior lo había hecho. Ríos de información les llegan las veinticuatro horas del día de los siete días de la semana. Cada vez en mayor medida lo que quieren y necesitan está disponible en su bolsillo bajo demanda (el móvil).

 

Estábamos fracasando cada vez más a la hora de dar a los alumnos lo que necesitaban, en las formas que lo necesitaban. Para lo que si tienen poco margen de atención los chicos de hoy es para nuestros viejos métodos de enseñanza.

 

Los alumnos no quieren charlas teóricas, quieren crear, usando las herramientas de su tiempo. Quieren conectar con sus iguales para expresar y compartir sus opiniones, en clase y alrededor del mundo. Quieren cooperar y competir entre sí. Quieren, en definitiva, una educación que no sea únicamente relevante, sino “conectada” con la realidad.

 

Los alumnos de hoy quieren aprender de manera diferente al pasado. Quieren formas de aprender que tengan significado para ellos, métodos que les hagan ver que el tiempo que pasan en su educación formal tiene valor.

 

Nuestros alumnos ven que viene un nuevo mundo, un mundo en el que lo que ellos creen que debería ser importante lo es realmente. El mundo al que se encaminan es diferente e importante para ellos, y ya saben más sobre algunos aspectos de él que nosotros.

 

Los profesores hemos sabido siempre que la implicación y la motivación son lo que causa que los alumnos hagan el esfuerzo para aprender bien. Y ese esfuerzo no es trivial. La perspectiva de la educación para motivar a los alumnos viene de mano de las nuevas tecnologías y el trabajo cooperativo.

 

Debemos acercar a los alumnos a la escuela, hacerla atractiva y no llevar la escuela a su casa.

Para mí el debate está en si los docentes y la escuela, nos adaptamos a la realidad que nos rodea o nos quedamos fuera.

-Inconvenientes:

 -La inercia en los centros educativos es muy grande.

-Practicamente no tenemos tiempo de coordinación entre profesores,(en mi centro tenemos que quedarnos después de las clases porque sino no nos vemos).Muchas reuniones se hacen en los recreos,los profesores  corremos de clase en clase.

- A algunos profesores todo lo que huele a novedad y a TICS les produce alergia y lo consideran intromisiones de la administración o modas extranjeras.

- A otros, los 32 alumnos por aula , las tareas y examenes a corregir les disuaden de hacer otras cosas.

-Los móviles están prohibidos en clase.

Sin embargo

 -La mayoría de los alumnos tienen buenos móviles.

-Los utilizan en su vida diaria en las redes sociales, y para comunicarse.

-Bastaría con que los centros pusieran una señal de internet mas potente.y eso no es tan caro.

-Cuando vemos los ordenadores obsoletos que hay en los centros no resisten la comparación con los dispositivos móviles que tienen los alumnos.

Por tanto ,si  la era de los libros de texto en papel ha terminado, hay que utilizar lo que ya está a nuestro alcance y eso son los dispositivos móviles, ya que con ellos se puede aprender en cualquier lugar y en cualquier momento.

Tenemos que aprender a hacerlo. Tenemos que exigir que se nos ofrezca formación y sobre todo que se nos dé mas tiempo para asimilarla y hacer las tareas propuestas.

 

 

Como en todo debate, dependiendo de donde pongamos, el acento veremos las cosas más fáciles o más complicadas. Personalmente no he usado libros de texto en mis clases a lo largo de mi trayectoria profesional, elaborando mis propios materiales en un proceso de rehutilización desde múltiples fuentes. Antes de la irrupción de Internet, allá por los años 80 y principios de los 90 ulitilizaba el corta y pega con tijeras y pegamento, las multicopistas y las fotocopiadoras. También el trabajo colaborativo y el aprendizaje por proyectos, aunque había que hacerlo en tiempo real y de forma presencial. Internet es una herramienta fantástica para mejorar aquellas prácticas y llevarlas a otras dimensiones. Se trata siempre de una mentalidad, de una apuesta metodológica que no es nueva, pero si que tiene en estos momentos las herramientas técnicas al alcance de nuestra mano para desarrollarlas con mayor perspectiva. Y creo que es una apuesta del profesor con sus alumnos, con independencia de que el contexto educativo la fovorezca o la entorpezca, ambas situaciones al mismo tiempo, pues son ambivalentes en los centros y los contextos educativos donde trabajamos día a día.

Los dispositivos móviles son ahora la nueva frontera tecnológica, más democráticos y accesibles incluso que los sobremesa o portátiles, y con la conexión de datos tampoco parece ser demasiado relevante la obsolencescia de las intalaciones y equipos de nuestros centros y la imposibilidad de su mantenimiento cuando no hay forma de amortizarlos con criterios economicistas para el sistema educativo. Nuevamente se impone el cambio de mentalidad y diferenciar claramente la herramienta de los objetivos pero sabiendo que ahora la herramienta los pone al alcance de la mano y, dado que forma parte de nuestra cotidianidad, se trata de si cerramos la escuela y nuestro espacio académico a lo que ya es una realidad fuera del mismo, no sólo para los alumnos sino para los mismos profesores. Me temo que ya quedan pocos "inmigrantes" en activo.

Imagen de Naiara profebio

A mí lo que me parece es que lo que hemos tratado en la actividad anterior de “mobile learning” y la “clase invertida” suenan genial sobre el papel pero veo poca posibilidad de implantación en el aula.

Desde luego, debemos asumir que las nuevas generaciones vienen con la tecnología bajo el brazo al nacer y para ellas son algo fundamental, pero nuestro sistema educativo va muy por detrás. De hecho va hacia atrás. Con todos los recortes que hemos sufrido, nos encontramos con un ratio de 28-30 alumnos por aula, no hay desdobles ni de laboratorio (así que ¿cómo llevarles a los ordenadores?) y el dinero que tiene que dar la Consejería a cada centro es cada vez menor y además siempre llega tarde. Por eso, al menos en mi centro (que cuenta con 150 alumnos más que el curso pasado) disponemos de solo dos aulas de informática con 17 y 15 ordenadores respectivamente, son de 2ª mano y no funcionan bien. Además, no tenemos conexión por fibra a internet.

Yo desde luego que creo que poder acceder a REAs es fantástico y las TIC fundamentales, no puedo impartir mis clases sin un ordenador, pero no me puedo plantear usar internet, no funciona. Todo lo que uso debe estar descargado y guardadito en mi USB porque sino, no puedo usarlo. Por lo tanto, los REAs si, lo demás, utopía. 

Imagen de Diana Seijo Vila

Estoy de acuerdo con muchas de las cosas que he leido, tanto en el debate abierto como en la Red. Y creo que no hay duda alguna de que en el futuro, los libros de texto formarán parte de los museos como reliquias de otros tiempos, pero este cambio será mucho más paulatino de lo que algunos insinuan, porque la inversión en infraestructuras que habría que hacer en todos los centros educativos, es tan grande que se tardarán años en normalizarlos. Y otra cosa es que damos por sentado que todos los adolescentes o niños tienen acceso a dispositivos electrónicos, y eso no es cierto. Este tipo de material todavía essuficientemente caro como para que un sector muy grande de la población no tenga acceso a los mismos. De modo que, hasta que esto no cambie, lo que tenemos que hacer todos es ir dando pequeños pasos, hasta que llegue el día en el que se realicen los cambios.

Después de leer varios artículos con entusiastas defensas de la “flipped classroom” como alternativa a las deficiencias de la enseñanza tradicional, ensalzando las bondades de este nuevo enfoque metodológico (las lecciones en casa, el trabajo en clase): eficacia pedagógica, mejora la atención personal al alumno, el ambiente de trabajo en el aula, desarrolla el pensamiento crítico…, uno llega plantearse la necesidad de transformar sus hábitos docentes de manera inmediata, sin dejarlo para mañana. No obstante, más allá de cuestionarme por principio la existencia de recetas mágicas para afrontar los problemas educativos, –que tienen además un trasfondo mucho más profundo que las cuestiones puramente metodológicas–, es importante reflexionar sobre la viabilidad de las “clases dadas la vuelta” como modelo generalizable para el día a día en nuestras aulas, con nuestros alumnos, con nuestros profesores, nuestros centros y con nuestras leyes educativas.

Este enfoque tiene como exigencia ineludible el trabajo previo del alumno en casa, sin el cual la actividad posterior en el aula apenas tendría eficacia. Y aquí aparece mi primera duda. Nuestros alumnos ¿van a estar ansiosos de llegar a casa y “leer” las lecciones y/o realizar las actividades que les proponemos? Mi experiencia, tras muchos años con experiencias educativas que han evolucionado desde las tradicionales páginas webs a los blogs y redes sociales educativas, no me hace ser excesivamente optimista a este respecto. La propuesta metodológica de la flipped classroom requiere alumnos con una gran motivación, dispuestos al esfuerzo personal diario, y capaces de superar la pereza y otras “ocupaciones”  más atractivas y que les proporcionan satisfacciones más inmediatas.  Y no sé si éstos son los nuestros.

Por otro lado, ese modelo de trabajo ¿va a romper la actitud receptiva de los alumnos, adquirida a lo largo de muchos años de experiencia educativa? Para su transformación en una implicación activa en su proceso de aprendizaje sería necesario un trabajo de centro en un proyecto educativo compartido, no guerrillas individuales de los profesores.

Pero este enfoque metodológico implica no sólo cambiar de chip mental del profesor, sino también una considerable exigencia de horas de dedicación en preparar materiales para el trabajo en casa –no basta con coger de aquí y allá REAs de nuestra materia (o tirar de los videos de la Academia Khan) y montar la lección – y en seguir las actividades desarrolladas por los alumnos. ¿Hemos valorado alguna vez las horas de “pisar charcos” u otras actividades de ocio personal que nos ha quitado la introducción de las nuevas tecnologías en nuestro trabajo? Evidentemente nos ha proporcionado nuevas posibilidades educativas y satisfacciones personales y profesionales. Ahora no voy a renegar de ellas, pero en ocasiones añoro lo cómodo y liviano que era preparar las clases en la época de los libros de texto: casi bastaba con mirar la lección que me tocaba dar mañana. “Todos esos momentos se perderán en el tiempo... como lágrimas en la lluvia”.

Y por último, y no menos importante, me cuestiono si esta nueva metodología abierta es compatible con una nueva ley  educativa que introduce pruebas externas cerradas y multiplica los contenidos de las materias hasta el punto de la sobredosis. Tal vez el cambio educativo esté en  “dar la vuelta” no sólo a la metodología, sino sobre todo a las materias y a los  programas de las mismas.

Las reflexiones anteriores no presuponen un rechazo frontal a este enfoque metodologico, que no obstante aporta herramientas valiosas mejorar nuestro trabajo diario. Sin utilizar la etiqueta moderna de “flipped clasroom”, algunas de sus características ya se han empleado anteriormente en el diseño de la actividad educativa. Pretenden simplemente aportar un punto de vista, evidentemente parcial, sobre el riesgo de caer en la “fetichización” (término ya empleado en este debate y que me parece muy sugerente) de las novedades tecnológicas como fórmula mágica para resolver los problemas docentes. 

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