Una nueva forma de leer… (Pablo Fraile)

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Publicado por  Equipo EducaconTIC |  16/11/2015
En los grupos
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Storyrider, la aplicación de la que he sido participe, hace de este lema su buque insignia. Y de antemano, pido perdón por centrar todos mis pensamientos en esta aplicación, pero ya son tantos años enfrascados con ella que si alguien me pregunta que es la narrativa digital, yo le digo que es Storyrider.

La narrativa puede ser tanto audiovisual como escrita, pero el vestido digital creo que le ha venido mejor a la letra impresa que a los fotogramas tradicionales… Siempre he pensado que la evolución que ha sufrido el celuloide desde sus inicios analógicos a su actualidad digital era algo natural. Siempre se buscaba como hacer más accesible y manejable las engorrosas bobinas de negativos que generaban la magia del cine, o llegar a unos niveles de manipulación fotográfica que las salas de revelado sólo conseguían con horas y horas de trabajo engorroso y lleno de pruebas fallidas. Lo digital siempre fue amigo de la imagen, incluso del audio, pues el vinilo era demasiado delicado… Pero las letras impresas, esos símbolos que nos hacen volar por países de fantasía o vivir dramas muy cercanos, no eran muy amigas de abandonar el papel, eran muchos años viviendo con él. Por eso observo que el salto digital no sólo ha servido para que nuestras bibliotecas dejen de escupir libros, sino que ha permitido evolucionar al medio escrito hasta territorios nunca soñados…

Cuando estábamos en pleno desarrollo creativo de Storyrider, siempre pensé que con una herramienta como esta, Julio Verne sería muy feliz. Básicamente, porque con ella el autor de “La isla misteriosa” podía hacer que el lector decidiera el futuro de sus historias: ¿Nemo debe vivir o morir?, ¿el Sr. Fog coge el camino de las indias o viaja por el norte de Asia?… Probablemente nuestro/su viaje hubiera sido espectacular. Que un autor pueda desarrollar al máximo su planteamiento narrativo es algo maravilloso. Doy fe de que los escritores que han participado en nuestro proyecto se han enfadado enormemente porque ciertas tramas de sus narraciones no las va a leer nunca nadie… Pero ahí está la magia, sus historias están vivas.

Storyrider trata sobre tomar decisiones, para bien o para mal, sean correctas o incorrectas, pero en definitiva, afrontar las consecuencias de nuestros actos. Los libros de la serie “Elige tu propia aventura” ya idearon este viaje sobre el papel, pero la herramienta digital nos permite que ahora brille en todo su esplendor. Un ejemplo que siempre me fascinó, si en el libro 1 ayudas a alguien, me encanta que en el libro 2 ese alguien me ayude, y yo viva una experiencia completamente distinta que otro lector que en el libro 1 no ayudo a dicho personaje, y por ende su experiencia del libro 2 sea completamente distinta… Una nueva forma de leer.

Dicho lo cual, y para no alejarme mucho sobre el origen de este texto, la narrativa digital es sinónimo de Storyrider: La toma de decisiones, el uso de objetos, poder visualizar en un mapa mi progreso por el libro, el audio que acompaña a la lectura… Nada de esto es posible con un libro “analógico”. Pero lo más importante, trasmitir los valores de la lectura a los nativos digitales a través de la herramienta más común en sus vidas: Una Tablet (en este caso IPAD). El objetivo final del proyecto siempre fue acercar la lectura a las nuevas generaciones mediante un producto entretenido, divertido y digno de robarles tiempo a sus horas de Youtube, Minecraft y similares. Pero lo que nunca pensamos fue que nuestra aplicación fuera a ser tan interesante como material educativo en los centros escolares. Los profesores vieron un potencial en nuestro producto que yo nunca imagine. Y es que, los caminos digitales son inescrutables…

Y tras estos párrafos algo extravagantes pero espero que interesantes, me gustaría simplemente trasmitir a todos vosotros lo que docentes de varios países nos han comentado sobre nuestra aplicación y sus usos en el aula.

  1. Bilingüismo instantáneo: Varios profesores de inglés están encantados de poder leer una página en inglés e inmediatamente transformarla al castellano, para así trabajar en clase vocabulario de una manera más amena.
  2. Grupos de trabajo: Esta ha sido la práctica más común, pero no por ello la menos interesante. Básicamente consiste en dividir la clase en dos o más grupos, y leer la historia tomando las decisiones correspondientes. Al acabar, usando el mapa de decisiones como herramienta, se compara las lecturas de uno u otro y se entabla debate sobre el porqué se tomaron tal o cual decisión. Varios docentes nos han dicho que es muy interesante observar todo este proceso, pues se sacan muchas conclusiones tanto de la propia jerarquía de roles que se forma en los grupos como en las diferente decisiones que se toman por parte de cada uno. El debate está garantizado. Y la semilla para que luego el propio aula genere su propia narrativa digital esta creada.
  3. Lectura y toma de decisiones: Otros docentes, los de clases con edades en pleno proceso de aprendizaje de la comprensión lectora, usan nuestra aplicación para leer los libros en clase en voz alta por parte de los alumnos, y cuando se llega un punto de toma de decisión, se decide democráticamente que camino se toma a través de los votos de los alumnos. Evidentemente, también se genera cierto debate con las decisiones menos aleatorias.
  4. Autismo: Y por último, la más sorprendente de todas las acciones llevadas a cabo con Storyrider en el aula. Desde Inglaterra, nos ha llegado información de profesores con grupos de alumnos con cierto nivel de autismo que usan los libros para entender mejor a sus pupilos gracias a las decisiones tomadas por los mismos.

Espero que este artículo, como mínimo, no os haya aburrido, y consiga despertar en vosotros el poder de Storyrider.

Autores
Pablo Fraile
Contexto educativo: