Aprendizaje visible en el AICLE

Imaxe de Izarbe Latorre Pastor
Preguntou Izarbe Latorre Pastor |  Fai 3 anos respostas 19

Una manera muy positiva de hacer que el aprendizaje sea visible es que los alumnos tengan claros cuáles son los objetivos de aprendizaje que se pretenden alcanzar y cómo vamos a hacerlo, además de conocer lo que los alumnos ya saben.

En este sentido, se podría comenzar cada unidad didáctica diciendo únicamente el título de la misma y dejando que sean ellos los que digan lo que saben del tema, lo que les queda por aprender, etc., para luego darles los objetivos que nosotros hemos programado y comparar con sus hipótesis (muchas veces se dan cuenta de que saben más de lo que creen y esto les motiva).

Además, dentro de la metodología AICLE, es una ocasión muy buena para hacerles hablar de una manera más o menos espontánea y al mismo tiempo evaluar sus conocimientos del vocabulario específico del tema.

¿Qué opináis?

Comentarios

Muy de acuerdo con la autora del artículo, es importante hacer partícipe al alumno del propio aprendizaje. Objetivos claros así como criterios de evaluación compartidos. El hecho de iniciar una unidad de aprendizaje con una lluvia de ideas tiene una doble finalidad, nos da la posibilidad de diagnosticar las situaciónes individuales y del grupo-clase y además aumenta la motivación de los alumnos

También de acuerdo.
El brainstorming o lluvia de ideas, parece ya experimentado y con resultados en otros ámbitos, no sólo el educativo .

Tener noción de lo que sabemos, lo que deseamos saber , lo que necesitamos aprender para ello, no es tan evidente .

El profesor pienso que puede ayudar con algunos conceptos o alguna definición para motivar al alumnado más abierto a expresar sus ideas clave , nociones, vocabulario o conceptos que le deben ser traducidos .

Una vez se tengan conceptos en determinada cuantia , y a la vista de algún objetivo principal que puede proporcionar el docente, se puede llegar a elaborar propósitos , frases , acciones que definirán estos tres puntos básicos.

Depende de la dificultad o especificidad del vocabulario a utilizar , éste puede formar parte del vocabulario de algunos alumnos, o no, pero creo que el docente debe ir incorporando vocabulario AICLE a medida que van surgiendo conceptos nuevos o sugeridos por los estudiantes.
Ello sería una manera eficaz de que le presten la atención suficiente para que los retengan.

He leído todos vuestros comentarios y no puedo estar más de acuerdo con vosotros/as en diversos aspectos que habéis comentado. Por un lado, el tema de la ratio por clase es un aspecto que nos afecta a todos y principalmente al alumnado. Sin embargo, en nuestro centro hemos puesto en marcha un plan de apoyos del profesorado. De manera que en casi todas las aulas donde hay alumnos con necesidades educativas especiales contamos con el docente de referencia, y otro de apoyo. Este plan conlleva mucha coordinación entre ambos docentes (de manera que cada vez que comience la sesión, cada docente sepa el rol y tareas que tiene que desempeñar) y la verdad es que ayuda mucho.
En segundo lugar, cuando empezamos a trabajar por proyectos a todos los niveles, observamos que el alumnado estaba mucho más motivado y se presentaba muy participativo con las sesiones iniciales que dedicábamos a lo que nosotros llamamos “creamos el mapa conceptual de nuestro proyecto” or “K. W.L.” en el área de inglés. Una vez los alumnos han decidido el título del proyecto, comienzan a contestar en asamblea a las siguientes preguntas:
- ¿Qué sabemos? - What do we KNOW?
- ¿Qué queremos saber? -What do we WANT to know?
- ¿Qué hemos aprendido? - What have we LEARNT?
Además esta dinámica nos ayuda mucho a los maestros para saber exactamente los materiales y recursos que debemos preparar (en un período de tiempo corto) para poder trabajar el proyecto que el alumnado elige. Aspecto que corrobora vuestra opinión en cuanto a dar los objetivos por adelantado. En este sentido, los alumnos saben qué esperamos de ellos y de qué manera vamos a trabajar el contenido. Además, a la vez que elaboramos los materiales y recursos para el proyecto, diseñamos las rúbricas de evaluación que también entregamos a los alumnos para que sepan qué aspectos se van a tener en cuenta para la evaluación del proyecto. En este sentido, los padres también agradecen toda esta información, pues al no tener un libro donde ver reflejado el contenido que están estudiando los alumnos, da pie a confusiones y malos entendidos. Y ya para finalizar el proyecto, los alumnos rellenan en sus cuadernos de equipo el apartado donde indican lo que más y menos les ha gustado del proyecto. Y rellenan una rúbrica anónima sobre cada uno de los maestros/as que se han implicado en el proyecto.
En relación a la evaluación entre docentes, no llevamos a cabo ninguna práctica de ese estilo, pero me ha gustado mucho la propuesta y lo voy a proponer en el centro.
Por último, destacar las dificultades que se nos presentan con esta manera de trabajo. A veces nos resulta complicado (especialmente con los más pequeños) dejarles que fijen por ellos solos lo que quieren aprender, aspecto que nos lleva a tener que guiarles hacia aspectos lógicos. Incluso a veces nos vemos forzados a proponerles ideas ya que contenidos del currículo se quedan colgados. Y volviendo a tratar el tema de alumnos con necesidades, es verdad que toda esta carga de trabajo de elaborar materiales, se tiene que hacer con las adaptaciones pertinentes. Pero merece la pena todo este trabajo, para ver lo ilusionados que vienen al colegio y las ganas que ponen en las presentaciones finales que hacen. También se agradece la ayuda voluntaria de los padres que pueden participar.

Cuando he comenzado a escribir este artículo, no sabía por donde empezar. Quiero exponer aquí una forma de trabajo muy motivadora para el alumnado, y es el Taller de Lectura. Yo ejerzo en un Centro de Adultos de la provincia de Jaén, al que acuden personas mayores que en su día no tuvieron oportunidad de ejercer su derecho a la educación. Pues bien, muchas de estas personas apenas saben leer o escribir, por lo que una buena manera de acercarles a la lectura y a la escritura es el taller. Este curso estamos llevando a cabo un taller de poesía del Siglo de Oro español. Se les va proporcionando unas plantillas con el fin de que se coloreen. A continuación, conocen al escritor o escritora, por medio de una imagen que colorean y colocan en un marco de plantilla, además de conocer su vida. Y para conocer su obra, se van copiando textos sobre el autor en cuestión, eso sí, tras leerlos en voz alta para toda la clase, pasándolos a una plantilla. Por último, se realiza lo que se llama Homenaje. Esto consiste en proporcionarles un texto mutilado del autor o autora, a la que le faltan palabras. El alumnado debe colocar las palabras que crean convenientes, siempre que no rompan la estructura de la obra, así que de este modo, surge la creatividad en sus producciones, resultando nuevos textos. Así se van trabajando varios autores/as, y se procede del mismo modo. También se les pide que por último escriban un poco sobre su vida personal, que será algo que quedará incluido al final del trabajo. Al finalizar el taller, se encuadernan los trabajos realizados, y este es el fruto de su esfuerzo y dedicación a lo largo del curso escolar. Este taller es una manera de acercarlos a la lectura, a la creación, a la escritura, al gusto por leer. Las caras de satisfacción al recibir sus trabajos, no se puede describir, ya que ya piensan a quién se lo van a enseñar: nietos/as, hijos/as, vecinos/as. Espero que sea algo que podáis utilizar en vuestros Centros, y que os haya gustado. Un saludo.

Muy de acuerdo, iniciar un nuevo tema comprobando los conocimientos previos de los alumnos. Es una manera de implicarlos en el aprendizaje y les da un grado de motivación superior

EL ERROR
Uno de los aspectos del aprendizaje visible más importante para mi es el concepto de error, el concepto de error debe cambiar, no es negativo sino generador de aprendizaje, es una manera de retroalimentación que si se lleva bien puede ser muy positiva.
Y en general, todavía nos parece negativo...
Ya me diréis qué os parece el error.
Saludos!

Para mí, la mejor forma de hacer visible el aprendizaje CLIL es a través de los trabajos de los alumnos dentro del aula. Me refiero a producciones audiovisuales o en papel que puedan ser difundidas entre los miembros de la comunidad escolar. De esta forma otros alumnos y otros profesores del centro comprueban los progresos que hacen sus compañeros del programa bilingüe. Creo que es importante dar visibilidad al proyecto CLIL dentro del propio instituto, puesto que se trata de un proyecto de centro.

Estoy de acuerdo con lo que se ha dicho a nivel metodológico: partir de lo que el alumno sabe, hacerle consciente de lo que ha aprendido, darles a conocer los objetivos previstos,... El componente lúdico o ameno resulta, a mi juicio esencial, si queremos que el alumno se engache.

Por otro lado, me siento identificado con lo que comenta Raquel Salas. Tengo también una ratio elevada en el aula (31) con algún alumno disruptivo y alumnos de Necesidades especiales (aunque estos no están en las sesiones CLIL) y esto supone un reto.

Imaxe de Roser Coscojuela

Totalmente de acuerdo con las aportaciones anteriores. Es cierto que si el alumnado conoce los objetivos que se persiguen se motivaran mucho más. Me ha parecido muy interesante la idea de feedback, especialmente la del alumnado hacia el profesorado. Muchas veces se percibe como una crítica a la manera de enseñar cuando si pensamos imprescindible para mejorar la actuación en el aula y conseguir los objetivos planteado. Me parece necesario también partir de un buen clima de aula on las relaciones personales se construyen dia a dia con la cooperación y el trabajo en equipo.
Saludos

Imaxe de Inmaculada Benito

Uno de los puntos clave en el Aprendizaje Visible y AICLE es la atención individualizada a cada estudiante. ¿Cómo podemos saber qué necesita cada alumno para llegar a un aprendizaje significativo? Conocer qué es lo que ya sabía antes de empezar un nuevo tema –prior knowledge- respecto a la L2 y a la materia a trabajar no es suficiente: debemos averiguar cómo aprende y cómo evoluciona el aprendizaje en ese estudiante a lo largo del tiempo. Entonces, sabiendo inicialmente el qué, el cómo y el hasta dónde, podremos preparar los que se podrían llamar “mediantes”, o sea, recursos, ya sean lecturas, presentaciones, rúbricas, trabajos colaborativos, prácticas en laboratorio, etc.
En resumen, una clase es una mezcla de personas, con necesidades educativas y habilidades para aprender diferentes. ¿Qué supone esto para un profesor? Sobre todo tiempo para poder conocer inicialmente cómo es su grupo-clase, pero también necesita la ayuda del resto del equipo educativo para poder comentar y coordinar las acciones educativas que se pueden llevar a cabo. La atención a la diversidad se ha convertido en un puntal para todos los centros educativos y, en las reuniones del claustro de profesores, he podido constatar que cada vez más, se trabaja en poder ofrecer ayuda y recursos a los profesores y alumnos para rebajar las diferencias de aprendizaje entre ellos. Actualmente en nuestro país tenemos el problema del aumento del ratio de alumnos por clase, lo cual hace que la labor del profesorado sea todavía más complicada.
Creo que para conseguir un Aprendizaje Visible en AICLE, es indiscutiblemente necesaria la implicación de todos: gobiernos, educadores, alumnos y familias. Así se podrá conocer y mejorar el proceso de aprendizaje de todos y cada uno de los alumnos.
¿Qué tipo de problemas os habéis encontrado respecto a la diversidad del alumnado? Espero vuestras aportaciones.

Imaxe de Raquel Salas Salas

Este año me he encontrado un gran reto y acepto cualquier sugerencia. Enseño Inglés en un centro de secundaria con dos líneas bilingües. En el nivel de primero de la ESO, me he encontrado la siguiente situación; un grupo de 30 alumnos, unos 13 provinen de un centro de primaria bilingüe, con un nivel de inglés envidiable, otros 7 provienen de centros no bilingües pero están matriculados como bilingües, sin embargo como es de esperar su nivel en L2 no es comparable al de sus compañeros. De los 10 alumnos restantes, algunos son alumnado de compensatoria. Dentro del grupo tengo al menos 5 alumnos con conducta disrruptiva. Me gustaría poder hacer lo mejor para todos y cada uno de los alumnos en esa clase.

Mi experiencia personal no corresponde a la enseñanza bilingüe. Soy profesora de Segunda Lengua Extranjera, en un centro no bilingüe. Creo que no es suficiente enseñar la lengua por la lengua y ya está. De ahí que, cada año, ponga en marcha diferentes proyectos que les va a permitir a mis alumnos aprender la lengua extranjera en un ámbito concreto y en torno a un proyecto común.
Además, cuando tengo que explicar gramática, nunca lo hago así, en frío. Intento "refrescar" lo que saben de esto o de aquello en su lengua materna o en la Primera Lengua Extranjera, lo que les ayuda a tener seguridad, puesto que haremos hincapié en una serie de similitudes, primero, y de diferencias, después, que les ayudarán a comprenderlo mejor.
Un saludo.

Estoy de acuerdo con vosotros en vuestros planteamientos, para los alumnos es fundamental conocer qué saben y qué van a aprender, así como que lo están haciendo correctamente. Por ello facilitarles una continua retroalimentación es esencial, además debemos ser creativos en la forma que en la que lo hacemos y salir de nuestra área de confort en los métodos de trabajo; el diseño de actividades y la evaluación por rúbricas pueden ayudar en este sentido. No olvidemos que también es un reto, para los docentes, la estructura cambiante de los grupos en los diferentes cursos académicos que nos obligan a mantener viva nuestra forma de interactuar con los alumnos.
También querría incluir en este debate, el feedback entre compañeros,… cuánto podemos aprender de ellos y viceversa. En este sentido, la figura del coordinador es de gran importancia y las reuniones de los miembros de un proyecto bilingüe son totalmente necesarias, no como mero trámite administrativo, sino como punto de encuentro de experiencias de trabajo y puesta en común de objetivos.

Imaxe de Inmaculada Benito

Estoy de acuerdo contigo: la colaboración intra e interdepartamental es muy importante. Si además hay alumnos con dificultades o necesidades especiales, esa colaboración es imprescindible. Sin la aportación de los especialistas en educación especial, psicopedagogos, etc., la tarea se vuelve muy complicada.

Imaxe de Raquel Salas Salas

No puedo estar más deacuerdo, y me quedo, María Isabel, con lo que has dicho sobre las reuniones de coordinación, no puede ser que sean un mero trámite. Me estreno como coordinadora bilingüe este año y yo necesito esa reunión. Necesito ver las necesidades reales de mis compañeros de las áreas no lingüísticas y explicarles también cuál es mi situación en clase como profesora de L2. Ahora mismo, a estas alturas aún estamos planteando la problemática de otra cosa que has comentado, la estructura de los grupos que este año, especialmente, nos plantea un reto importante a la hora de impartir asignaturas en L2.

Totalmente de acuerdo, como bien decís todos el vital que el aprendizaje de partida sea de tipo significativo. De hecho al principio de cada unidad tanto en bilingüe como no bilingüe esa es mi metodología.
Es especialmente útil en los grupos bilingües para que empiecen a soltarse de nuevo o de primeras en el idioma del ámbito a estudiar. Como decís, así podemos hacer una valoración de los conocimientos que nuestros alumnos/as tienen sobre la unidad y sobre el idioma. De esta manera como docentes podremos partir de los conocimientos de los que parten nuestros alumnos/as.

También podriamos hablar de actividades para enfocar este aprendizaje significativo. Por ejemplo preguntándole de manera guiada pasa "sonsacar" los conocimientos previos de nuestro alumnado, con actividades en L2 sobre "¿qué saben sobre/acerca?" o mediante la creación de lluvias de ideas.

Estoy de acuerdo con vosotros, es importante que al trabajar sobre un nuevo tema, los alumnos sean conscientes de lo que ya saben. Una manera que suelo utilizar es ponerles a trabajar en grupo para después poner en común los conocimientos que la clase ya tiene sobre el tema. A partir de ahí el profesor puede llevar a los alumnos a hacer las preguntas que constituirán el tema de la nueva unidad. Como dice Roberto después de haber trabajado nuevos conocimientos, antes de terminar la clase es bueno realizar una mini-actividad que permita al alumno ser consciente de los contenidos nuevos que ha aprendido.

Por supuesto, en AICLE, creo que es fundamental tener a la vista las estructuras necesarias para expresarse en L2.

Imaxe de Roberto San Juan

Mi experiencia es que es necesario que los alumnos sepan al comienzo de cada unidad, e incluso de cada clase, lo que van a aprender en ella. Yo prefiero decírselo claramente aunque sí dejo que sean ellos quienes me digan para qué vamos a aprenderlo. También creo que es conveniente para cerrar la clase dejar que los alumnos verbalicen lo que han aprendido en ella. Muchas veces no son conscientes de lo que se aprende en cada clase y sólo toman conciencia de ello cuando explícitamente se les pregunta. En el caso concreto de AICLE en inglés, puede ayudar que los alumnos tengan a la vista (colgadas en la pared, por ejemplo...) las estructuras sintácticas básicas que les permitan construir frases para expresar lo que ya saben y los objetivos de cada clase. Estructuras del tipo:
I know that....
At the end of the unit I will be able to.....

Imaxe de JACINTO SOLANAS JIMENEZ

Creo que estás en lo cierto, incluso, dependiendo claro está de la edad de los alumnos y alumnas, yo les haría participe de que a través del desarrollo de esos objetivos conseguirán determinadas destrezas y habilidades que ya pueden comprobar en su entorno cotidiano, personas y/o profesiones que si lugar a dudas alzanzaron dichos objetivos.

Es lo que suelo hacer al principio de las unidades, que me cuenten a través de su experiencia dónde han visto esa imagen o que creen que van a aprender y por qué, y de qué nos puede servir (las clases de Ciencias Sociales y Narurales se prenstan a ello)
Un cordial saludo

El hecho de hacer a los alumnos partícipes de los objetivos a desarrollar en una unidad didáctica puede llegar a ser "peligroso" siempre teniendo en cuenta el nivel de nuestro curso. Es positivo consensuar con ellos algunos de los temas a desarrollar pero siempre hemos de "marcar el terreno" acotando las alternativas. Es siempre mejor guiarlos en sus opciones para llevarlos al terreno que más nos interese según programaciones, intereses, temas a desarrollar, etc.
Personalmente, tanto en pequeños (primer ciclo) como con los grandes (tercer ciclo de primaria), comienzo las unidades y cada una de las sesiones comentando lo que vamos a trabajar y a dónde quiero que ellos llegue, cuales serían los objetivos mínimos a alcanzar en esa sesión o unidad.
Lógicamente, como muchos de vosotros, que hemos pasado por infinidad de centros (ciudad, rural, pueblo pequeño...) intento adaptar las unidades al entorno del alumno. No es lo mismo explicar las profesiones en un pueblo basado en la agricultura que en una ciudad.
En conclusión, más que dejar en manos de los alumnos los objetivos de mi unidad, yo intento adapta esta a las características y entorno del centro escolar y del alumnado.

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