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Imagen de Isabel González Pérez
Preguntado por Isabel González Pérez |  Hace 4 años respuestas 384

A lo largo de los cursos sobre "Recursos educativos abiertos en la enseñanza" hemos accedido a recursos abiertos y a su proceso de creación, pero a través de este debate queremos valorar cuál es la posibilidad real de utilización de recursos educativos abiertos en clase, o fuera de ella, complementando o sustituyendo al libro de texto convencional o, incluso, qué papel juegan en el cambio metodológico. En una actividad del curso se han citado las posibilidades del aprendizaje móvil (Mobile learning ) o de la clase invertida (Flipped classroom ) como nuevas posibilidades/realidades educativas en las que los recursos educativos abiertos son un elemento a considerar. Pero, ¿estamos preparados para ello?. ¿De dónde partimos y qué recorrido habría que hacer para utilizar recursos educativos abiertos y que sean un verdadero vehículo para potenciar el aprendizaje de los alumnos de los distintos niveles?. El debate queda abierto. Algunos aspectos a considerar: Necesidad de equipos. Tipos de equipos, propiedad (centro o alumno), coste. Qué papel juegan los recursos educativos abiertos en el cambio metodológico. Metodologías pasivas vs activas. ¿Son las tabletas y móviles los soportes que sustituirán a los libros de texto?. ¿Pueden convivir? Autoría de los recursos: administración, empresas, profesores o incluso alumnos. Cambiamos el ritmo de las clases. http://www.theflippedclassroom.es/ . ¿Estudian en casa y dedicamos la clase a otra cosa? La conexión en los centros. Formación y motivación de los profesores. ¿Se puede hacer un cambio de este tipo individualmente o debe ser un proyecto común del centro?  

Comentarios

El mundo ha cambiado, esto es una realidad que no podemos obviar. La tecnología, queramos o no, nos está rodeando y cada vez son más los medios tecnológicos a nuestro alcance y también al de nuestros alumnos: ordenadores con conexión a Internet, móviles, tablets, etc. Todos estos medios tecnológicos son una importante y potente herramienta a tener en cuenta pues nuestros alumnos están muy familiarizados con ellas, se sienten motivados utilizándolas y las emplean continuamente para obtener información y adquirir conocimientos. Los docentes, como educadores, no podemos dejar pasar por alto esta potente herramienta y debemos adaptarnos al cambio tecnológico lo más pronto posible para ayudar a formar alumnos que sean autónomos y desarrollen competencias que les sean útiles de cara a la vida real y laboral. Para que estos cambios sean posibles, se puedan llevar a cabo y sean efectivos, se tienen que dar –a mi entender- unas condiciones y un “medio idóneo” en el que propagarse:

1.- Dotación de equipamientos e infraestructuras tecnológicas apropiadas.

2.- Formación docente en situación real, de acuerdo con las particularidades del contexto y proyecto educativo.

3.- Creación de un sistema apropiado de asesoramiento tecnológico y pedagógico.

4.- Apoyo por parte de distintas instituciones con REAS ya realizados que puedan servir de modelo o incluso de referencia en las distintas unidades didácticas

5.- Cambios en las programaciones curriculares, porque no? Basadas en medios tecnológicos.

Es decir que no sólo tenemos que adaptarnos los docentes, debería ser el sistema el primero en cambiar y hacer un camino con infraestructuras adecuadas por las que poder “caminar” .

Imagen de Vanesa Gutiérrez

Creo que ahora mismo, el cambio al modelo de clase invertida es complicado, ya que este conlleva un cambio en las instalaciones y materiales de los centros docentes, y dada la actual situación económica y los ínfimos presupuestos asignados a los centros, y que estos, casi en su totalidad han de asignarse a mantenimiento, no es posible, en estos momentos, adquirir y/o modernizar el material digital necesario para llevar a cabo este cambio. Aunque en un futuro muy próximo, creo que si será posible y además necesario.

Esto no nos debe impedir, ir aportando nuestro granito de arena. En la mayoría de las aulas tenemos proyectores y algunas incluso disponen de wifi. Podemos utilizar nuestros REAs y los de nuestros compañeros, gracias a las licencias Creative Commons y comenzar a realizar paso a paso este cambio. Además, estos elementos, resultan muy motivadores para el alumnado, mejorando su aprendizaje, lo cual debe animarnos aún más a su uso.

La metodología en educación ha de adaptarse a la evolución de la sociedad y, de más concretamente, de nuestros alumnos. En una sociedad como la nuestra, en la que vivimos rodeados de nuevas tecnologías, sería un error no sacar provecho de éstas y utilizarlas en nuestras clases. Atrás quedaron los libros de texto, que aunque se han ido adaptando en el formato y la metodología, resultan "más aburridos" y "más pesados" (menos mal que ya las mochilas tienen ruedas) para nuestros alumnos que prefieren un ordenador, el móvil o una tablet. Lo malo es que estos recursos requieren de una gran inversión, ya sea por parte de las instutuciones o de los propios padres y no están, desgraciadamente al alcance de la mayoría; por lo que los libros seguirán formando parte de las aulas. Esto hace necesario que, nosotros como profesores, adoptemos una metodología más activa, propiendo actividades en formato digital o mediante actividades como el "storytelling" que motiven a nuestro alumnado. La idea del Flipped classroom también sería una manera ideal de darle la vuelta a la rutina de ciertas clases.

Cada centro, independientemente de la cantidad de recursos que disponga, dispone de una página web. Lo ideal sería que se creara un espacio virtual, con un apartado para alumnos y otro para profesores, en la que todos aquellos profesores y alumnos que lo deseen puedan dejar todos aquellos recursos abiertos que puedan ser útiles e interesantes. Dicha página estaría supervisada con el fin de evitar que se suban a este espacio cosas que no estén relacionadas directamente con la educación. Para fomentar la participación del alumnado se podría premiar con, por ejemplo, un diploma a la mejor idea aportada de cada alumno y de cada profesor mediante una votación que podría ser online. Está claro que todo esto debería ser un esfuerzo conjunto por parte de todo el profesorado, alumnos y padres.

En mi instituto utilizamos desde hace varios años las pizarras digitales.  Me parece una herramienta estupenda para aprovechar los recursos online de que disponemos.  Los alumnos siempre quieren hacer esquemas en la pizarra o corregir actividades del tema en el que estamos trabajando, y también les sirve de apoyo para la exposición de trabajos en el aula para el resto del alumnado.

Además de ser una herramienta práctica, también hace más amena la clase y capta más la atención del alumnado al incorporar elementos multimedia. 

En este curso estoy descubriendo una gran cantidad de recursos que se pueden utilizar perfectamente en clase con la pizarra digital.

Ya se han dicho muchas cosas al respecto. Comento brevemente mi parecer:

- La infraestructura es importante, wifis potentes, tabletas generalizadas, etc. En mi zona los colegios de primaria van en cabeza con el tema de las tabletas. Creo que el soporte papel no debe perderse, tenemos que hacer compatibles papel y digital, cuadernos, libros y tabletas.

- Las nuevas tecnologías han abierto un nuevo mundo, de interconexión, de visualizar todo,... Mi  materia, la biología, en los últimos 10 años ha sido una revolución en las posibilidades para enseñar.¡Me sigue pareciendo una gozada todo este nuevo mundo!

- En cuanto a los REA, después de mi breve experiencia en este curso he de decir que es bastante frustrante. Intentaba buscar una imagen de "x", en el buscador aparecían cientos, marcaba las condiciones de autoría, y ...  ¡qué pena!: ninguna disponible, o 2/3 bastante deficientes o de dudosa utilidad.

- ¿Y los profes? Evidentemente somos el motor del posible cambio. Tenemos que quererlo una gran mayoría. Pero los cambios son vertiginosos, y siempre estás medio fuera de juego y hay que actualizarse en un montón de aspectos que no dominamos bien. Y todo ello fuera de horario y contando con el voluntarismo de cada uno.

En primer lugar, me gustaría destacar la importancia de estos recursos educativos o como bien llamais algunos "herramientas", algunos expertos en educación y nuevas tecnologías señalan que el buen uso de estas herramientas, como por ejemplo mobile learning,  puede llegar a mejorar el rendimiento, debido a una mayor implicación del alumno frente a la enseñanza tradicional.  Pero centrémonos en un aspecto que preocupa bastante como es la formación del profesorado al respecto; uno de los retos es formar a este profesorado para poder enseñar, especialmente a estas nuevas generaciones que son prácticamente nativos digitales.

A ésto último habría que sumarle el recorte presupuestario en la enseñanza, porque la implementación de las nuevas tecnologías en muchos centros es un tema aún pendiente. En este punto, cabe mencionar que dependiendo del centro, la tecnología y la accesibilidad a las nuevas tecnologías será mayor o menor; concretamente, en mi centro, la accesibilidad a la wifi no es posible en la mayoría de las aulas, por lo que dificulta la utilización de ciertas herramientas.

 Y por último, desde mi experiencia personal, cada grupo de alumnos es diferente. Cada alumno tiene unas necesidades y hay que adaptarse a cada instante. Lo que sí es cierto es que debemos conocer las máximas herramientas y metodologías para que nuestros alumnos adquieran los conocimientos. Pero no tenemos que olvidar que las nuevas tecnologías en la educación son una necesidad y una responsabilidad que no debemos eludir.

Los avances tecnológico y el desarrollo de las nuevas tecnologías han cambiado la mentalidad de la sociedad actual. En el campo de la enseñanza están influyendo poderosamente.Nuestros alumnos están familiarizados con ellos.¿Qué papel juegan o deben ocupar en la labor docente? Es un tema que se debe estudiar con clama, y después dar pasos, y llevarlo a la práctica en las clases.

Tienen muchos aspectos positivos: motivan más al  alumno, captan mejor su atención, proporcionan muchas información, son más divertidos y entretenidos (como dicen ellos), se pueden conectar fuera de clase... ¿Tiene que sustituir a los libros de texto? Creo que se deben complementar. El libro de texto también tiene sus ventajas: permite hacer esquemas, (o ya viene hechos), se pueden poner anotaciones, subrayar, copiar, leer y volver a leer, te obliga a pensar y discurrir más... Las clases deben ser amenas, pero el esfuerzo no se debe eliminar. El trabajo intelectual también tiene su recompensa cuando se logra aprender y se dominan los contenidos.

Lo impotante es que los alumnos aprendan a pensar, reflexionar, razonar, expresarse de forma oral y escrita, resolver dificultades...Esta labor es ardua y difícil. Por eso, creo que utilizando los dos sistemas, en la medida que sea posible, en cada grupo de alumnos, en cada realidad, y en cada lugar concreto se podrá lograr el objetivo de tener alumnos preparados y formados en las distintas materias. Cada grupo es diferente, y hay que utilizar las herramientas que sean más adecuadas, dentro de las posibilidads y límites económicos.

Para que este sistema se imponga en el campo educativo se debe preparar primero al profesorado, como ya se ha empezado a hacer. Los profesores son los primeros que deben conocer las herramientas de las nuevas tecnologías, para después poderlas aplicar en el aula.Dependiendo del nivel y curso de sus alumnos tendrá que aplicar unas u otras.

Son como una nueva era en el campo de la enseñanza, pero se necesita tiempo para lograr asimilarla y ponerlas en práctica.Si los profesores cuentan con recursos y medios para seguir formarse en las nuevas tecnologías, se logrará una enseñanza actualizada y de mayor calidad.  

Imagen de inma uslé

Evidentemente la realidad está aqui. Necesitamos estar al día, conectados, ver lo que hay a nuestro alrededor y especialmente conectar con la realidad de nuestros alumnos y en ella entran las tecnologías. Es innegable que los dispositivos digitales son instrumentos útiles que permiten hacer muchas más cosas, de manera más motivadora e incluso eficiente pero ¿realmente las tecnologías garantizan el aprendizaje? El aprendizaje depende de la actividad mental que hacen los alumnos al realizar las tareas, es imprescindible no utilizar recursos porque sí o porque son atractivos y motivadores para los alumnos sino que es fundamental que exista una coherencia y una pedagogia y metodología detrás que garantice la eficiencia del recurso. A veces tengo la impresión de que nos obsesionamos por saber utilizar correctamente una herramienta o por utilizar el recurso más "moderno y actual" que existe sobre determinados temas y nos olvidamos del para qué lo utilizamos o qué queremos conseguir con ellos o si la inversión en tiempo con determinadas herramientas merece la pena en detrimento de otras.

Otro aspecto que no quiero dejar de lado es con respecto al modelo flipped classroom. Considero que es un modelo muy eficaz que puede ofrecer grandes beneficios pero que con determinados alumnos no puede sino aumentar sus desventajas sociales. ¿Todos los alumnos disponen de Internet en su casa? Es más ¿tienen todos ordenador? si no le tienen, su situación va a estar en gran desventaja en relación con sus compañeros. Hoy por hoy y en mi centro, por ejemplo no sería viable no sólo debido a eso sino también debido a que la conectividad wifi comúnmente es bastante inestable.

La verdad es que para mi ha sido nuevo la flipped classroom. En mi centro llevamos 5 cursos, el dpto. de Biología y Geología, utilizando libro digital, de la plataforma eleven, en toda la ESO. Los alumnos utilizan las tablet en clase, a la vez que el profesor realiza la clase expositiva. Esto quiere decir, que es compatible la explicación con el uso de las tablets. El mayor problema que uno se encuentra es el de la conectividad, pero una vez resuelto, creemos que da mucho juego, al captar de una manera más eficaz la atención del alumno.

Pero el primer convencido de la utilidad debe ser el docente. Ese es el segundo problema que nos encontramos. En todo centro existen los "dinosaurios" que siguen utilizando la metodología de hace 30 años. Por eso, es importante formar a los profesores en estas nuevas metodologías.

El principal handicap que veo a la flipped clasroom, es la motivación al estudio del alumno. Para que este método tenga éxito, el alumno debe realizar un trabajo eficaz en casa, cosa que, tristemente, vemos todos los días que no ocurre.

Es posible que sea un método eficaz para el primer ciclo de ESO, pero en cursos posteriores, considero que la exposición de contenidos en clase, por parte del profesor, debe ir ganando en protagonismo, ya que es lo que los alumnos se van a encontrar en bachillerato.

Para empezar, en mi centro 1º ESO está todo en barracones a los que no llega wifi, ni mucho menos ordenadores. Los alumnos tienen prohibidisimo traer dispositivos móviles (ya veremos cuando se enteren de que me he saltado a la torera el RRI).

Los nuevos recursos, o me gustaría mejor llamarles herramientas, no tienen porque suponer un cambio metodológico en sí mismo. De hecho tenemos que ser conscientes que a nuestros alumnos les importa bien poco si Esparta y Atenas se pelearon y por qué. Que bueno, que sí, que las montañas están ahí al lado pero a parte de ir a coger setas (en el mejor de los casos) a mi que más me da porque se formaron... Vamos que su realidad dista mucho de los intereses que creemos convenientes para ellos.

Creo que el gran cambio metodológico estaría en salir del aula, llevarlos a esas montañas y decirles: “toca la acícula del pino y verás como es, mira este lapiaz y que sepas que esto se ha formado porque esta rocas se disuelve en agua y, mira esa falla... la Tierra sigue latiendo.”

Pero traerle una serie de imágenes ya sean impresas o proyectadas, que se puedan pasear virtualmente por Pompeya, sí muy divertido pero ¿y?

Ellos seguirán percibiendo todo como algo ajeno a su realidad. Probad en medio de una explicación

a preguntarle a un alumno la hora. Se aturulla y no sabe lo que le preguntas. ¡Es sorprendente!

Activo sería no ir apretando botones ni pantallas sino conseguir una implicación de los alumnos en la necesidad de aprender.

¿Por qué las tabletas o móviles tienen que sustituir y no complementarse mutuamente? No veo el problema por ningún lado. Claro, es un problema si utilizas cualquiera de las dos herramientas como única vía para impartir (y lo digo en todo su sentido) clases. Tanto una como la otra es una herramienta más y el profesor la utiliza según las necesidades de cada momento.

Como ya he comentado me parece que sería imprescindible que la administración central creara los REA para cada uno de los cursos y asignaturas. Porque son ellos los que disponen de toda la información, o por lo menos deberían disponer de ella. De como son los alumnos, qué carencias tienen, cuáles son los currículos que se deberían desarrollar, ... Pero dejarlos lo suficientemente flexibles y fáciles de modificar para que pudieran modelarse por parte de cada profesor. Que fueran incluso imprimibles (perdón por la herejía).

Por lo que se refiere a las clases invertidas
http://procomun.educalab.es/comunidad/procomun/debate/mis-experiencias-c... os dejo mi enlace a mi experiencia.

¿Se puede hacer un cambio de este tipo individualmente o debe ser un proyecto común del centro? Cualquier imposición supone una debacle. Mejor que cada uno haga lo que quiera, como quiera y ya salen los grupos en las reuniones de café y comidas que suelen ser las más productivas.

Formación y motivación de los profesores: este aspecto es muy duro sin más que decir sobre las condiciones de masificación, aumento de horas, bajadas de sueldo,... Nos formamos, no por motivación sino porque mis profesores de la pública donde me formé me incrustaron el deseo de mejorar y continuar siempre aprendiendo. Y lo hicieron con tiza, lápiz, libro de texto,... y, sobretodo, muchas salidas del centro.

 

 

 

 

Imagen de Emilio Lopez

Son ya muchos los comentarios vertidos sobre la temática de utilización de recursos educativos abiertos en el aula y más concretamente a través del uso de tablets, smartphones u otros dispositivos móviles. No me he leído todos y cada uno de ellos, así que simplemente me limitaré a dar mi modesta opinión al respecto.

Pienso que en el futuro se usarán asiduamente estas nuevas tecnologías en el aula, pero durante los próximos años seguiran conviviendo con los tradicionales libros de texto y poco a poco se seguirá ampliando su uso, de tal forma que cada vez seremos más y más profesores los que hagamos uso de ellas. La escuela no se puede quedar atrás y es casi una obligación el estar actualizado y enseñar a los alumnos aquello que le puede ser útil en el futuro.

Además hay que tener en cuenta que estas son herramientas muy potentes, porque nos permiten elaborar materiales a medida de nuestros gustos y necesidades. Al mismo tiempo hacemos las clases más atractivas para el alumnado y aumenta la motivación.

No todo son cosas positivas y es verdad que puede haber docentes a los que les cueste adaptarse al uso de estas tecnologías o que la formación por parte de las administraciones educativas no es suficiente o las editoriales deben aumentar el número de recursos elaborados para cada una de las materias. De todos modos podemos concluir que son más las ventajas que los inconvenientes y es de esperar que con el paso del tiempo el "mobile learning" se instale en las aulas de nuestro país para quedarse definitivamente.

Imagen de Joan Pie Ardid

Coincido contigo. Cada profesor que crea en la idea de la bondad de los recursos educativos abiertos debe ir creando a lo largo de los años su biblioteca de recursos propia y experimentar con lella. Se trata de vender a los alumnos una nueva forma de hacer, més próxima a ellos, pero que les seguirá suponiendo esfuerzo y horas de estudio. En el siglo de la imagen, les daremos imagen, pero les seguiremos pidiendo resultados. La pizarra tradicional ira desapareciendo con el paso del tiempo inexorablemente, ¿ no notais que cada dia aguantan peor las clases de pizarra ? Sin querer el 90% desconectan, se van a otros mundos, repito, sin proponérselo , involuntariamente. Las nuevas tecnologias pueden conseguir que permanezcan más atentos, más enfocados.

Demos tiempo al tiempo, vayamos elaborando materiales y sobre todo experimentándolos y si alguno funciona no dudemos en compartirlo. Alguien podrá reutilizarlo o adaptarlo.

Cada centro tiene su idiosincrasia, En el mio, la pretensión de realizar una clase invertida seria quimérica. No funcionaria, en el sentido de que los alumnos no estan acostumbrados a trabajar en casa. Hacer los pocos deberes que se les manda, quizas y no cada dia, por lo que no puedo más que envidiar a aquellos centros en donde es posible este tipo de planteamiento didáctico.

Siguiendo un poco el orden de las ideas planteadas, en cuanto a las dotaciones de equipos, podemos encontramos con realidades muy distintas de unos centros educativos a otros, aún dentro de la misma comunidad autónoma,  y desgraciadamente  tampoco parece el mejor momento para mejorar esas dotaciones por la situación actual de recortes en la enseñanza pública; la posibilidad de que el alumnado adquiera  sus propios equipos (al margen de que pueda utilizarlos quien disponga de ellos) puede generar discriminaciones, pues en muchos casos, en la enseñanza pública, el nivel económico de las familias no podría permitírselo y mucho menos en tiempos de crisis. En cualquiera caso debemos y podemos utilizar los recursos educativos abiertos con los medios de que dispongamos, aunque no sean los óptimos.

El papel de unos REAs atractivos y especialmente interactivos tiene que ser y seguro va a ser fundamental en el cambio -lento pero inexorable- de la tradicional y generalizada hasta hace pocos años metodología pasiva a las nuevas metodologías activas.

Estoy convencido de que al libro de texto tradicional no le queda demasiada vida, especialmente si sigue aumentando al ritmo actual la disponibilidad y accesibilidad de los REAs; además, incluso en el peor de los casos(que no debería darse en una enseñanza pública y gratuíta) en el que las familias tengan que colaborar en la adquisición de tabletas y/o móviles, la inversión en estos medios podría ser incluso menor que la actual en libros de texto (toda vez que la gratuidad ha desaparecido en casi todas las comunidades); el único hándicap podría residir en la formación del profesorado, que va a depender en primer lugar de los medios que ponga la administración educativa, pero también y de forma muy importante de  su motivación; y desgraciadamente factores como los recortes a todos los niveles en la educación (hasta en el propio salario), la valoración social cada vez menor de la profesión de docente, o el desinterés de las familias por la educación, no contribuyen precisamente a mejorar esa motivación para su formación, en especial en este caso en relación con las nuevas tecnologías y sus enormes posibilidades.

En cuanto a la autoría de los recursos, especialmente si hablamos de recursos abiertos que podamos utilizar directamente, modificar y crear otros nuevos a partir de ellos, creo que debe corresponder a la comunidad educativa ¿Por qué no incluir a padres y madres de alumnos que estuvieran en condiciones de colaborar desinteresadamente?. Sinceramente no veo a las empresas privadas elaborando desinteresadamente recursos abiertos sin obtener contraprestaciones económicas, salvo que se contemplasen contraprestaciones fiscales o similares.

Y finalmente no concibo ni veo factible un cambio de este tipo en un centro educativo si no es fruto de una reflexión conjunta y de un empeño colectivo de todo el claustro, independientemente de que luego en la práctica no todo el profesorado por las circunstancias individuales de cada persona (disponibilidad, formación, motivación, etc.) sea capaz de “ir a la misma velocidad” en la senda del cambio metodológico. Es imprescindible para ello que los centros dispongan de algún docente que pueda asesorar en el día a día tanto al profesorado como al alumnado y resolver todos los problemas que el uso colectivo de las TICs para el aprendizaje (en el aula o en su casa) les pueda plantear a ambos colectivos.

  

En mi opinión la posibilidad de que los REA sean de uso habitual en clase ha dejado de ser  eso, una posibilidad para ser una realidad. Prácticamente todo el profesorado que conozco que hace un uso habitual de las TIC ( y cada vez son más, ¡que remedio!)  usan y crean materiales que lo más habitual es que se pongan a disposición pública. Me parece que en pocos años vamos a ver la desaparición del libro de texto convencional para ser sustituido por dispositivos móviles. Son ya muy pocos los alumnos que no tienen móvil, la mayoría con acceso a Internet y en poco tiempo  se generalizará el uso de tabletas como herramienta de trabajo en clase. No creo que el modelo actual de tener más o menos equipos en los centros (aulas de informática, carros de portátiles, etc.) cambie de verdad las cosas hasta que cada alumno tenga su propio dispositivo que pueda usar tanto en clase como en casa, pues no deja de ser una herramienta tan personal como un cuaderno.

Ello choca, claro, con numerosos problemas técnicos sobre todo en estos tiempos de recortes (o mejor mutilaciones) generalizados. Por un lado los centros (al menos los públicos) no disponen de conexiones decentes para poder trabajar con un mínimo de garantías. El mío, por ejemplo, con más de 300 ordenadores con acceso a internet, ciclos formativos de Informática, etc., tiene a día de hoy, si no hay problemas añadidos, un acceso de unos 10 Megas …

Por otra parte también hay muchas familias que no disponen en casa de conexión a Internet lo que dificulta poner en marcha muchos proyectos como aulas virtuales, proyectos de flipped classroom, etc.

Todo esto supongo y espero que mejorará en pocos años y no es solo que nos abrirá nuevas posibilidades, es que nos va a obligar a cambiar los modelos metodológicos simplemente porque los alumnos no va a aguantar, ya no lo hacen, una clase magistral tras otra. Lo resumiría diciendo que tendremos que trabajarnos más en casa las clases para que sean los alumnos los que más trabajen en el aula.

En todo esto los REA son fundamentales y creo que las editoriales tienen aquí un grave problema porque ya hoy uno puede, dedicándole un tiempo, eso sí,  encontrar en la red todo el material imaginable para cualquier nivel, desde los más clásicos - apuntes por temas, hojas de problemas y similares - hasta los más elaborados recursos con animaciones, simulaciones, videos explicativos, actividades on-line, tal como podemos encontrar en PROCOMUN y organizarlo a nuestro gusto. Veo difícil que alguien pueda hacer negocio vendiendo lo que se puede conseguir gratuitamente en la Red y cada vez con mayor calidad.  En esto soy de la opinión de que los recursos educativos deberían tener las mínimas restricciones (sobre todo económicas) a su difusión y uso.

Evidentemente en el profesorado encontramos todas las actitudes hacia estas novedades pero nadie va a poder quedarse al margen de la riada que está barriendo las aulas. Con más o menos dificultades y motivación todos tendremos que cambiar las formas tradicionales porque como ya he dicho, los propios alumnos nos van a obligar. 

Hola a todos, comento dos puntos:

- Valorando la utilización de los REA:

Las ventajas que representan los REA frente a los libros de texto son los elementos multimedia que pueden incluir y sobretodo la posibilidad de interactividad.

Hasta ahora los recursos educativos abiertos que he utilizado me han servido para reforzar, ampliar o completar contenidos, completando el libro de texto pero no sustituyéndolo, también los he utilizado para pequeños trabajos en grupo y en trabajos individuales para hacer en casa.

Combinando algunos de estos recursos muchas veces se puede completar un tema, así que es posible que algún día estos recursos lleguen a sustituir los libros de texto. De momento a los profesores nos queda el trabajo de crearlos, buscarlos, adaptarlos si hace falta e incluirlos en las programaciones.

- Sobre el uso de dispositivos móviles en el aula:

Los portátiles, tablets y smartphone son útiles  en el aula y fuera de ella, nos permiten utilizar recursos disponibles en la red, de esta forma no es necesario que el alumno tenga instalado ningún  programa, por ejemplo Google Drive tiene, entre otras utilidades,  una hoja de cálculo y además   permite crear carpetas compartidas,  útiles para trabajos en grupo y accesibles desde cualquier lugar con conexión.

Rosa

 

 

En cuanto al aprendizaje mediante móvil o tableta es algo hoy por hoy complicado porque se necesita mucha inversión en algo que además se suele quedar obsoleto rápidamente, aunque las ventajas que habría son muchas, ya que los estudiantes están mucho más motivados con las nuevas tecnologías que con los clásicos libros, aunque el fondo sea similar, la forma lo cambia todo. Por otro lado, no es una inversión que se deba dejar a las familias, porque de esta manera, ciertos alumnos estarían excluidos.

En cuanto a las clases invertidas es algo que realmente puede llegar a funcionar, aunque se debería implantar, desde mi punto de vista, en todas las asignaturas a la vez, e incluso desde niveles de primaria, a un nivel adaptado a sus capacidades. La aplicación aislada puede provocar disrupciones en otras asignaturas, o en la propia.

El aula invertida puede ser una forma de aprendizaje muy positiva para los alumnos, siempre que antes se les explique unas nociones básicas, para poder trabajar la resolución de problemas.

Me parece un método dificil de poner en práctica en los alumnos de Primaria, lo veo más enfocada a alumnos de Secundaria

Desearía opinar sobre el hecho de que este tipo de recursos acabe sustituyendo a los libros de texto. Mi opinión es que esto, hoy por hoy, no debería llegar a suceder; sí convivir y apoyarse mutuamente, como refuerzo o desarrollo, pero no como aniquilamiento de los medios que podríamos llamar tradicionales.

El motivo de esta opinión es el miedo ya expresado  en el recurso por mi aportado en esta plataforma, y que no es otro que el temor a que la imposición de estos nuevos medios como únicos en el proceso de enseñanza - aprendizaje suponga un nuevo modo de discriminación socio-económica entre nuestro alumnado.

Las razones que sustentan este miedo serían:

Hoy por hoy la Administración no está en condiciones de facilitar a todo el alumnado los medios necesarios.

Estos medios suponen un coste no al alcance de todo el alumnado, y menos teniendo en cuenta su vertiginosa evolución, y con ella las diferencias de prestaciones que ofrecen.

Por último, también señalar la dificultad, sino imposibilidad, de apoyo o seguimiento del proceso de enseñanza por parte de las familias menos favorecidas y con menos desarrollo cultural

En definitiva, se corre el riesgo de repetir las discriminaciones de acceso al saber que durante siglos ha marcado la desigualdad social de nuestro mundo.

Por ello sería interesante tratar de compaginar diferentes medios que ofrezcan caminos diversos para alcanzar el objetivo de progreso educativo.

En mi opinión, todavía estamos muy lejos de ver un uso masivo de recursos abiertos en la enseñanza. No quiero ser pesimista, pero la realidad en que se desarrolla la educación en nuestros días dista mucho de esa educación que se estructura en torno a los REA y hace un uso extensivo de los dispositivos móbiles.

No sé en qué zona de españa viviréis: si norte, sur, este u oeste; no sé si desempeñáis vuestra labor en una zona rural o urbana. No sé tampoco el nivel económico al que pertenecen vuestros estudiantes. Ni si quiera sé si vuestros alumnos saben utilizar los ordenadores o no. Todas estas variables condicionan en mayor o menor medida la implementación viable de una educación que se apoye en los REA.

Digo esto todavía sin pensar en las destrezas que debemos dominar como profesionales de la enseñanza para hacer de esos REA el vehículo a través del cual van a aprender nuestros estudiantes.

Quisiera recordar iniciativas como la de la Consejería de Educación en Extremadura, donde hace ya unos años apostaron fuerte por las nuevas tecnologías y suplieron de un ordenador a cada dos alumnos de instituto, uno para cada seis alumnos de primaria y de un ordenador a cada profesor. Además, crearon un sistema operativo basado en linux (de código abierto y gratuito) para que esos ordenadores no tuvieran que soportar la inmensa carga económica que supone un sistema operativo tipo Windows, de código cerrado (no sabes lo que estás instalando) y con un alto precio.

Esta iniciativa de la Consejería de Educación de Extremadura, para mí, debería ser el primer paso para conseguir realmente una educación basada en los REA.

Hoy en día la tecnología ha abanzado y ahora existen unos dispositivos llamados tabletas, que tienen la misma funcionalidad que un ordenador, pero tienen la ventaja de ser totalmente portátiles y económicos. Quizá esta fuera la vía para introducir de verdad una educación que podríamos definir como futurista.

Sobre las cuestiones que plantea Isabel al comienzo de este hilo, tengo que decir que los equipos (tabletas) son necesarios. No hace falta entrar en un debate para decidir quién debe asumir el coste: este debate ya está "pactado" por la Administración y por los ciudadanos, y se refleja en la gratuidad o no gratuidad de los libros de texto, por ejemplo. Pensadlo un poco: si no somos capaces, como Administración Educativa, de adquirir los libros de texto para los alumnos durante la "educación obligatoria", ¿vamos a ser capaces de adquirir equipos más caros, aunque a la larga resulten más económicos? Necesitamos líderes que tomen decisiones serias y que se involucren en la educación pública. Necesitamos líderes que crean en los beneficios de educar en el futuro a su población en serio.

Si por las vueltas del destino, consiguiéramos hacer accesibles estas tecnologías para nuestos alumnos, pienso que veríamos poco a poco desaparecer los libros impresos. Habría al principio un tiempo en que el soporte digital y el impreso coexistirían, pero, finalmente, la comididad y la fácil accesibilidad de los libros y materiales digitales se impondría al uso del papel.

Sobre la autoría de los recursos, yo me decanto a un sistema parecido al que desarrolla la Fundación Wikimedia. Actualmente se financia al 90% con dinero procedente de donaciones. Esto la hace libre de cualquier tinte político. De hecho, en sus propósitos, la fundación tiene como fin (cito textualmente): "facultar y animar a la gente de todo el mundo a reunir y desarrollar contenido educativo neutral bajo una licencia de contenido libre o en el dominio público, y a difundirla de manera efectiva y global." Al principio, este respositorio de REA's sería escueto, pero con las aportaciones constantes a lo largo del tiempo de profesores, voluntarios y, por qué no, de instituciones educativas, veríamos que hemos reunido suficientes actividades y contenidos como para poder prescindir totalmente de los "contenidos enlatados" que nos ofrecen las editoriales por un módico precio.

El ritmo de las clases tendría que cambiar inexorablemente. Veríamos como a las "flipped classrooms" se le añaden otras metodologías innovadoras. Pero creo que, como ocurre ahora, no basaríamos nuestra labor en una sola forma de enseñar.

En Castilla-La Mancha disfrutamos de conexión a internet en todos los centros. O por lo menos no conozco ninguno que no la tenga. Supongo que será lo mismo para el resto de demarcaciones educativas españolas. Además, con la tecnología wi-fi, 3g, 4g, ya no hay paredes que nos refrenen del uso de los dispositivos móviles en cualquier lugar.

Como he dicho antes, nosotros, como profesionales de la enseñanza, tendríamos que dominar una serie de destrezas para aplicar con éxito los REA y las nuevas tecnologías en las aulas. Muy pocos profesores y maestros que conozco tienen problemas para usarlas. Y de los pocos que se sienten inseguros en su uso, he podido ver a lo largo de los años cómo van a aprendiendo a desenvolverse con ellas. Puede que al principio se necesitara una inversión grande en formación de los profesionales de la enseñanza, pero sería solo un gasto puntual. Claro, que tendríamos que añadirle también la formación continua de los profesionales de la enseñanza. Otra vez volviendo al espíritu de la Fundación Wikimedia y al software libre, se podrían montar plataformas de formación on-line, cuyo coste sería bastante reducido en comparación con otros métodos de perfeccionamiento didáctico de los enseñantes.

El cambio que plantea en la última pregunta Isabel González debe empezar siempre por uno mismo. Por mucho que nos obliguen a hacer algo, si no queremos, no lo haremos. Aunque convertirse en el único profesor del centro que lleva a cabo su labor de esta manera, haría que nos tacharan de "frikis", de rebeldes o quizá de pioneros. No se sabe. Eso depende del entorno que te rodea porque así somos las personas: a veces bendecimos y a veces maldecimos, pero nunca nos estamos callados. La única forma que veo de que un centro en su conjunto tome la decisión de renovarse totalmente hacia un sistema de enseñanza basado en los REA, sería que la Administración Educativa promoviera la conversión. Y para ello hacen falta varios ingredientes: gente que nos gobierne con visión de futuro y que crea en el beneficio de una población formada, un plan "realista" donde se reflejen los pasos a seguir para dicha conversión y el presupuesto necesario para llevarla a cabo. Sin estos elementos, el cambio no sería posible y tendríamos lo que tenemos ahora: profesores aislados o pequeñas islitas de innovación educativa en algún centro que otro de España.

Tres buenos ingredientes, Eugenio. Un saludo

Yo creo que en la variedad está el gusto.

Que cada profesor debe desarrollar su materia en el medio que mejor se defienda y el que mejor se adapte a su alumnado. Una de las cuestiones que he descubierto gracias a mis alumnos es que mis ppt no les aclaran tanto las explicaciones como mis ininteligibles esquemas de la pizarra. Cada maestrillo va desarrollando pequeños trucos para sus alumnos focalicen su atención y uno de los que mejor me funcionan es hacer dichos esquemas con muy mala letra. ¡Sorprendente! cuando escribes algo ininteligible en la pizarra se les graba a fuego.

Son cosas que pasan y hay que utilizar todos los recursos. Hasta los retorteros.

Los REA me parecería imprescindible que la administración central los creara para cada uno de los cursos y asignaturas. Porque son ellos los que disponen de toda la información, o por lo menos deberían disponer de ella, de como son los alumnos, que carencias tienen, cuales son los curriculos que se deberían desarrollar, ... Pero dearlos lo suficientemente flexibles y fáciles de modificar para que pudieran modificarse por parte de cada profesor. Que fueran incluso imprimibles (perdón por la herejía).

No olvidaría que a nuestros alumnos deberíamos transmitirles que desarrollarse mentalmente no es una tarea placida. No, es muy dura, sino ¿por qué no estudia todo Dios una carrera y luego sigue con el doctorado?¿Por vocación a no quiero acabar mis estudios? Pero también trasmitirles la compensación intelectual que ello implica.

Y perdón por alargarme tanto.

Las ventajas que ofrece el uso de toda la gama de recursos educativos que las TIC nos ofrecen es, definitivamente, indiscutible. Debemos mentalizarnos de que acabarán desplazando al clásico 'libro de la clase' como material principal de las asignaturas.

Los profesores tenemos la responabilidad de formarnos para asumir estos cambios inminentes. Sin embargo, bajo mi punto de vista, el panorama que se nos ofrece no facilita esta tarea. La llegada de estas nuevas formas de aprender no es viable sin la colaboración de los profesores, lo que quiere decir que además de realizar nuestro trabajo ("enseñar" pero también "controlar" un aula, no lo olvidemos), debemos aprender a prepararnos las clases de otra manera, dedicar tiempo a formarnos en el manejo de las TIC (continuamente cambiantes). La formación, por supuesto, siempre debe ser una aspiración continuada de cada profesional, pero si a esto sumamos el aumento de alumnos por aula, la subida de horas lectivas a la semana, y, especialmente, la creciente carga burocrática a la que las administraciones educativas nos someten..., considero difícil lograr que todos los profesores estén lo suficientemente motivados como para abandonar la relativa 'comodidad' de seguir el libro de clase de toda la vida, y que abran los ojos a las infinitas posibilidades que el uso de los recursos educativos digitales nos ofrecen, como tan bien se nos ha mostrado en este curso.

Completamente de acuerdo y comprobado por la experiencia de los últimos años: aumento de alumnos por aula, de número de horas lectivas y carga burocrática impiden el avance. Saludos

Partiendo de la forma más simple de definir el concepto de Recursos Educativos Abiertos dado por la
http://www.col.org/PublicationDocuments/Basic-Guide-To-OER.pdf (2011).

Al referirse en su descripción a cualquier tipo de recurso (incluyendo planes curriculares, materiales de los cursos, libros de texto, vídeo, aplicaciones multimedia, secuencias de audio, y cualquier otro material que se haya diseñado para su uso en los procesos de enseñanza y aprendizaje) que esté plenamente disponibles para ser utilizados por parte de educadores y estudiantes, sin la necesidad de pago alguno por derechos o licencias para su uso, libera al docente de una preocupación adicional, no se debe olvidar de la crisis económica que está sufriendo nuestro país. 

Pero el uso de estos recursos, a su vez, devenga formación en los docentes y materiales necesarios para poder trabajar con el grupo de alumnos. Debido a las circunstancias, la motivación del profesorado está cada vez más mermada por el incremento de horas que hace que la formación y preparación de las clases quede en un segundo plano. Es, por tanto, en este punto donde se puede aprovechar los recursos abiertos, gracias a personas desinteresadas desde el punto de vista económico, para buscarles un hueco en un rincón de nuestra clase.

No obstante, a esas personas desinteresadas o cualquier otra que se ofreciese deberían liberarlas de las cargas habituales para que se centren en este trabajo, sirviendo de inspiración y fomentado el uso de tales materiales curriculares. A esta posibilidad siempre se debe acompañar con la dotación de material tecnológico necesario.

En primer lugar vaya por delante que este curso me está sirviendo como la mayor inmersión sobre todo lo referido a lo que a las TIC se refiere, por lo que mi opinión probablemente será de las menos versadas.

Pienso que evidentemente tenemos que hacer el mayor esfuerzo posible para introducir al máximo las REAS en nuestro trabajo diario en el colegio.

Como ya han comentado en algún momento veo que es cierto el hecho de que vamos por detrás en este proceso y tengo una clara sensación de ir siempre a remolque.

Soy también consciente de que tenemos grandes muros que superar en lo referido a este tema, como:

La resistencia creada por muchos profesores a los que de por sí les cuesta el cambio (“Esto siempre se ha hecho así”).

Falta de material adecuado en las aulas para llevar a cabo todo los referente a las nuevas tecnologías  (pantallas, ordenadores, pizarras digitales, ordenadores actualizados en cada aula como mínimo, etc).

Falta de formación al respecto o por lo menos una formación que en muchos casos llega con retraso, en comparación con todas las nuevas técnicas que están surgiendo.

De cualquier forma creo que el objetivo es el correcto y lo creo, porque:

Esta es una manera más atractiva de aprender.

Es una manera más interactiva de aprender.

Es una metodología en  la que el alumno es el principal elemento de su propio aprendizaje y no tanto el profesor que se puede convertir mas en educador y por tanto mediador entre los conocimientos y el alumno.

Y es una metodología más abierta y amplia en la que te puedes adaptar a muchos niveles.

Todo eso me hace creer que aunque las dificultades existen como he mencionado arriba el esfuerzo es necesario y conveniente.

También es importante que se dé un apoyo desde los propios libros de texto y desde distintas plataformas con las que se puede trabajar en los colegios.

Lo primero es tomar conciencia y formación al respecto para que todo esto forme parte de nuestras programaciones.

Desde luego yo veo difícil, por lo menos analizando mi entorno inmediato de sustituir de golpe el libro de texto, pero creo que se podría realizar paulatinamente, en este sentido nos enfrentamos a otro hueso duro que es en  este caso son las editoriales que tienen un gran poder económico.

De cualquier forma creo que lo importante es ponernos en camino y poco a poco ir logrando pequeños objetivos que harán de la educación una educación mas gratuita, por el elevado precio de los libros de texto.

Otra cuestión importante es el hecho de que no podemos ser francotiradores de las REAS, con esto quiero decir que tienen que ser una elección de colegio, donde están a favor padres, profesores y dirección del centro, si  no tendrá poca repercusión y será como enseñar el caramelo, para luego quitarlo.

Además debe ser un trabajo muy bien preparado, programado y aplicado.

La verdad es que respecto a este debate me nacen dos visiones que de partida son complementarias, diferentes caras del poliedro. Como profesional de la educación estoy convencida de que debemos experimetar diferentes formas de enseñar, acompañar, estimular. conducir a los alumnos a sus procesos personales de aprendizaje. No sin dudas respecto a la capacitación del cuerpo de profesionales de la educación para estos retos, así como de las posibilidades reales de las administraciones para implantar estas nuevas formas de enseñanza. A este respecto, tengo la intuición de que aquellos paises que extrapolan y desvinculan sus programas de Educación de sus propios ires y venires de gobiernos y tendencias tienen procesos más estables, progresivos e innovadores, con más capacidad de respuesta a la sociedad y un mayor lugar para la innovación educativa real.

Como madre, tengo a mis hijos estudiando a través de plataformas moodle, utilizando portátiles no sólo en los cursos dependientes de los programas Escuela 2.0, sino en cursos superiores, con proyectos de aprendizaje colaborativo, de una mayor autonomía de aprendizaje, pedagogía que estoy descubriendo como muy cercana a la clase invertida, pero simultánea y coordinada con otras formas de trabajo, multidisciplinar.. y me siento orgullosa de sus oportunidades, encantada. Visto así, cómo no hacer el esfuerzo como profesional de innovarme y, cuando menos, abrirme a la posibilidad de ofrecer mi interés por reciclarme y probar otras formas de ser docente.

La solución no está ni en las apuestas personales ni en la espera a a que las administraciones preparen y faciliten todo lo necesario para hacer una revolución copernicana al sistema educativo actual, que ya de por si tiene tal vez unos cimientos un tanto inestables en estos momentos.

Probablemente la apuesta está en la autonomía de centros y claustros de revisar su forma de trabajo y complementar diversas pedagogías y formas de trabajo para dar un abanico de aprendizajes y formas de trabajo diferentes que amplíen al alumnado su horizonte de aprendizaje.

Sobre la necesidad de equipos, hablaré de mi experiencia como profesor y, ahora, como coordinador TIC desde este curso en Andalucía. En esta comunidad, como en la mayoría, se ha dedicado durante varios años una ingente cantidad de dinero para financiar equipos informáticos que se han entregado a los alumnos (ultraportátiles). En principio la condición para que los alumnos puedan quedarse con los equipos es conseguir el título de graduado en ESO. En la práctica, difícilmente se hace un seguimiento real de los alumnos y de sus equipos ya que no todos los alumnos que abandonan los estudios sin titular devuelven su equipo (suponiendo que haya sobrevivido a sus zarpas). En los casos de los alumnos que siguen estudiando, muchos de los portátiles han dejado de funcionar por mal uso o, simplemente, porque la calidad de los mismos deja mucho que desear y su garantía ha pasado o la empresa que los vendió se ha esfumado... Si los portátiles de los alumnos siguen operativos y con el sistema operativo original (aunque los padres se comprometieron al recibirlos a no cambiarlo) el siguiente problema es conseguir que los traigan a clase de forma habitual, porque han perdido el hábito ya que pocos profesores los utilizan en sus clases...

En resumen, creo que el dar equipos a los alumnos ha sido una opción desafortunada porque, a fin de cuentas, no están disponibles para la finalidad que se pretende, que es utilizarlos en el aula además de en casa. Entiendo, como muchos otros compañeros, que la propiedad debe seguir siendo del centro, porque así los equipos estarían disponibles muchas más horas para muchos más alumnos. Es decir, que se debería dotar a los centros de más aulas específicas o de más carritos (de tabletas en este caso), más que de equipos cuya disponibilidad depende de un uso muchas veces negligente. En el caso de necesitar un uso intensivo se podría optar por un "préstamo a largo plazo", como el que se hace con los libros de texto del programa de gratuidad.

Tampoco estoy de acuerdo con la opción de hacer que los alumnos adquieran los equipos, ya que no todos disponen de los mismos medios y eso supone una especie de "clasismo digital", va en contra de la igualdad de oportunidades y hace aún mayor la "brecha digital".

Los equipos necesarios para usar en el centro y en casa serían, principalmente, tabletas. Además, de pantalla grande (10" o próxima a ese tamaño) para poder ver en ella los contenidos con un tamaño suficiente y no obligar así a los alumnos a esforzar su vista. El teléfono móvil es una herramienta fabulosa para su uso en cualquier instante, pero el problema residiría tanto en su adquisición (no veo muy claro que la administración los suministre) como en el pago de la tarifa de datos necesaria porque, ¿cuánto ancho de banda podría hacer falta? y otra vez más, ¿quién pagaría?

Los recursos educativos abiertos son fundamentales para el cambio metodológico, pero nos encontramos otra vez más con la realidad (insisto que es mi opinión). Me gustan mucho, los encuentro de lo más interesante, pero para disponer de ellos hay que contar, como siempre, con la buena voluntad y las ganas de mejorar en el trabajo de la comunidad de docentes. Elaborar un REA de calidad requiere un tiempo y una formación de la que la mayoría carecemos. En la actualidad la falta de tiempo para dedicar a la elaboración de materiales es un hecho, ya que en los centros educativos raramente se encuentra tiempo con el aumento de la carga lectiva, que implica menos horas disponibles para preparar y corregir más materiales "convencionales". Esto significa que, al final, hay que hacerlos en casa y no todo el mundo puede dedicarse a ello porque existen variables como la vida familiar y social que no debemos olvidar. Sería deseable disponer, de alguna forma, de tiempo para ello en forma de grupos de trabajo, por ejemplo, pero ello sólo implica más carga de trabajo sin más contrapartida que, en muchos casos, certificaciones de horas (tan váido fuera de nuestro entorno como el dinero del Monopoly). Esto último, además, pierde sentido en el momento en que se alcanza el tope de horas de cursos necesarias para concursos de traslados o sesenios, por lo que sería interesante encontrar alguna otra forma de incentivarlo desde la administración educativa.

Sobre las metodologías, siempre son preferibles las activas frente a las pasivas, qué duda cabe, pero ahí no sabría muy bien cómo implicar al alumnado. Con esto quiero decir que, sin dejar de lado nuestra responsabilidad, deberíamos empezar por hacer ver a la sociedad en su conjunto la utilidad de la formación, tan poco valorada en la actualidad. De este modo tal vez conseguiríamos que los alumnos se implicasen más. En lo que se refiere a nuestra responsabilidad, yo al menos reconozco que carezco de la formación suficiente para tomar la iniciativa y dar el paso necesario. De ahí mi participación en cursos como este.

Sobre la relación entre tabletas y móviles y libros de texto quiero pensar que convivirán. Hay situaciones en las que las tabletas son de lo más práctico, ya que no sólo se aportan contenidos sino que también se proponen actividades cuya corrección y verificación es inmediata, lo que multiplica enormemente la interactividad. Además, una sola tablet pesa mucho menos que los libros de texto necesarios para las clases de un solo día. Sin embargo, quiero creer que quedarán situaciones en las que el libro de texto siga teniendo utilidad, porque aunque actualmente no alcanzo a ver cuáles no me imagino un futuro sin libros impresos.

En lo referente a la autoría de los recursos, creo que deberían ser de licencia abierta y modificables para poder adaptarse a las necesidades de los grupos en los que se utilizasen. Esto casi descarta a las empresas, por razones evidentes. Por otra parte, no creo que la administración directamente debiera dedicarse a estas tareas porque, en muchos casos, acabarían elaborándose con la mejor voluntad pero probablemente algo menos próximos a la realidad de las aulas. Así que nos quedan los profesores y, ¿por qué no?, los alumnos. Los docentes podemos elaborar y adaptar materiales mucho más útiles y versátiles. Más aún, podemos contar con la ayuda del alumnado a la hora de elaborar materiales y coordinar su trabajo, como parte de las actividades curriculares.

Sobre el estudio en casa, creo que es una actividad que, por desgracia, está en franco retroceso. Conseguir que los alumnos lo hagan de forma habitual y sistemática no es algo que precisamente consigamos en muchos casos. Si eso fuera posible y pudiéramos dedicar la clase a otras cosas más motivadoras y atractivas para el alumno sería perfecto, pero tengo serias dudas de que eso sea posible con la situación actual, en la que la sociedad valora sólo de forma relativa la formación y que busca, siempre que sea posible, que nada suponga un esfuerzo.

La conexión en los centros es un asunto también importante. En el que actualmente estoy destinado funciona francamente bien, por no decir muy bien, pero en muchos la falta de ancho de banda o, directamente, de conectividad, es un mal endémico. La administración reacciona tarde y mal para resolver cualquier incidencia sin parecer mostrar mucha preocupación por la demora. En algunos casos, incluso, he comprobado cómo rechazaban una incidencia sin dar más explicaciones (en román paladino: "no os la vamos a resolver, eso es lo que hay"). Por tanto, imaginar una escuela conectada con aprendizaje móvil queda más para soñadores que para otra cosa.

La formación y motivación de los profesores es otro tema del que podríamos hablar días y días. Empezaré por el de la motivación: cada vez nos sentimos más cargados de trabajo y menos valorados por la sociedad y por la administración así que, ¿cómo no desanimarse? En mi centro soy uno de los pocos "raros" que seguirmos formándonos independientemente de la situación actual y que, además, encontramos la formación necesaria. Hemos perdido, en muchos casos, la curiosidad y el ansia de conocer y queremos seguir enseñando a alumnos del 2014 con conocimientos adquiridos en la década de los 80 o de los 70. La formación queda para conseguir los puntos necesarios y poco más. Estos cambios, además, entiendo que no se pueden hacer individualmente. Se necesita un trabajo coordinado, coherente y duradero en el tiempo y no el impulso aislado de unos pocos individuos. Por tanto, creo que debe ser un proyecto del centro que, además, reciba un respaldo real por parte de la administración.

Además, quiero añadir que creo firmemente que todo esto debe llevarse a cabo de forma convincente y nunca como una obligación. En la actualidad los profesores tenemos "el derecho y el deber de formación", al menos en Andalucía. Creo que expresado así suena a obligación, ¿no?

Imagen de Mariel García

Hola

estoy de acuerdo en que es una idea fantástica lo de que existan los REA, pero , claro, el primer inconveniente real con el que me encuentro cunado quiero hacer algo parecido, es que no hay señal de wifi que valga. Por otra parte, en mi centro esta prohibiod el uso del móvil, por lo que realizar alguna actividad con el o valerse de el patra busqueda de información,...es un impedimento.

Por otra parte, me he encotrado con el probelam de que cuando es solo un profe el que aplica estos metodos, cuesta mucho poner en marcha a los alumnos y luego, tienes problemas dentro de los mismos departamentos que no comparten tus métodos. Las viejas generaciones, por lo menos, las que me rodean y otros no tan mayores, ven en todo esto, trabajo extra para el profesor. La respuesta de ellos esta clara,:" ya llevo 30 años, y ahora no se va a cambiar todo, si a mi me funciona". Es una discusión complicada.

Creo que falta motivación por parte del profesorado e información. Muchos no estan dispuestos a estar una tarde investigando o preparando un REA( y si en vez de una tarde es una semana??? ni locos)

Ojala hubiese más comunicacion entre centros, entre profes de la misma mateira para compartir materiales, experiencias, y entre distintas etapas, de todo se aprende, podriamos saber mas de como nos llegan los alumnos y tambien podriamos informar de como salen del centro.

Veo muy complicado hacer el cambio individual, pero tengo que reconocer que ,mi forma de ser, me impide quedarme quieta sin evolucionar, asi que , poco a poco, estoy introduciendo los cambios que necesito para hacer mis clases mejor.

Espero que entre todos consigamos los cambios necesarios

Hola Mariel, yo soy una vieja profesora que utiliza las TIC desde hace años, he dado muchas vueltas y nunca he encontrado trabas en ningún centro para utilizar las TICs, más bien  todo lo contrario.

Estoy de acuerdo contigo en que a veces hay problemas de conexión, una buena solución es tener copias  en un usb de los REA y versiones “portables”  del software necesario para su ejecución, así si algún día no hay conexión se puede seguir trabajando  con el proyector (¡si hay proyector, claro!).  

Saludos y ánimos

Rosa

Hola Mariel: la realidad que esconde el uso de las TIC en muchos centros es, en muchos casos,  una verdadera lucha contra los elementos, lo sé por experiencia. Los dispositivos móviles pueden ser un avance en este sentido. La red y comunidades como ésta nos permiten esa comunicación y la posibilidad de compartir que apuntas. El claustro ya es virtual. Muchas gracias a ambas por compartir :-) Un saludo

Imagen de ANA ELOLA CORRALES

Buenas tardes, 

La idea de los recursos educativos abiertos es fantástica, podemos tener al alcance de nuestra mano una multitud de recursos de toda clase de materias, de todos los cursos y adaptados a las necesidades del alumnado, pero no todo son ventajas, yo veo dos grandes inconvenientes.

 Uno de los principales problemas es la formación y la motivación del profesorado. Por mi experiencia como interina en muchos centros, veo que el profesorado que lleva mucho tiempo en el mismo centro y tiene su forma de dar clase muy definida, sería muy díficil o casi imposible que cambiara a otro tipo de aprendizaje. Y sin olvidar el tiempo de formación  que requiere poder aplicar estos tipos de aprendizajes en el aula.

Por otra parte, para llevar a cabo estas ideas, por ejemplo el mobile learning, los centros deberían tener material adecuado y sobre todo una buena conexión a internet, cosa que no ocurre en muchos de ellos. ¿A quién de nosotros no nos ha pasado haber preparado una clase en la que necesitaramos enseñar un vídeo de internet o cualquier página y que no funcionara internet? Este factor lo veo mayor problema que el anterior porque aunque tengamos ganas y tiempo para hacer cambios, sin poder tener nuevas tecnologías en el centro y sin conexion a internet, sería imposible.

Sobre el grado de efectividad de los REA:

Los veo una herramienta muy útil, sobre todo como material de apoyo y complementario fuera de clase. Los repositorios y comunidades como procomún, diigo, etc. facilitan el acceso a los recursos y son un estímulo al mismo tiempo para la renovación didáctica. Yo soy un recién llegado, pero me parece que tienen un gran futuro. La disponibilidad de actividades de evaluación de los aprendizajes, los enlaces a páginas web y a recursos audiovisuales resultan muy motivantes. Dentro del aula también tienen su papel, suponiendo toda una alternativa a la clase magistral tan pesadita para ellos y para nosotros. Su mayor o menor implantación depende de los recursos del centro...pero creo que eso no es tan complicado: el ejemplo  de la experiencia del IES (Pére o así) que utiliza los códigos QR para que los alumnos accedan a determinadas actividades me parece revelador. Para mi no es tanto un asunto de dificultades tecnológicas (cada vez mas accesible a mas gente) sino de voluntad. Si esta existe, es decir, si hay un buen ambiente en el centro, la incorporación de recursos digitales en la educación será cada vez mayor. Es algo por lo demás natural con las nuevas generaciones así formadas. Tampoco veo la necesidad de acelerar nada. En esto la educación debe parecerse mas a la medicina: un tratamiento no debe utilizarse hasta que no estemos seguros de su eficacia terapéutica. 

Sobre el "cambio metodológico": 

Desde luego la expansión social de "lo digital" supone un reto para nuestro papel de mediadores culturales. La formación y puesta al día  del profesorado en estas herramientas debe ser prioridad de la administración educativa y no se debe dejar en manos del voluntarismo emprendedor de individuos heroícos o centros altruistas. Sin menoscabo de esto tampoco soy de los que piensa que el cambio metodológico sea sinónimo de "progreso". La experiencia de la LOGSE me ha resultado esperpéntica en su obsesión por renovar de modo caótico, más atenta a aspectos formales o nominales  (segmento lúdico por recreo....) que a sus consecuencias desestructuradoras hacia el rol docente, desmotivadoras para el alumnado medio y desorientadoras entre los padres. Yo cfreo que el aspecto artesanal de la educación no debe menospreciarse. Así creo que debe potenciarse el sentido comunicativo directo del acto educativo presencial, la interacción social de relaciones personales creadas en clase entre alumnos y profesores. Los recursos tecnológicos tipo mobile learning o metodológicos (flipped classroom) jugaran un papel dinamizador respecto a ese sentido que nunca deberíamos perder de vista.

 

Buenas tardes,

siempre basándome en mi opinión y en mi experiencia personal, tengo que mencionar que qué duda cabe que los avances en las nuevas tecnologías han favorecido el proceso de enseñanza-aprendizaje de una manera cuanto menos asombrosa.

Esa imagen que muchos de nosotros tenemos de aquel profesor mayor dictando apuntes con folios amarillentos no es que digamos muy alentadora, y nada atractiva. Al menos, insisto, para mí.

Por ello, esta era de las nuevas tecnologías ha supuesto tal revolución. Acostumbrados a esas clases monótonas, aburridas y rutinarias, venimos a encontrarnos de golpe con un gran abanico de posibilidades del que no sabemos, primero por dónde empezar, y en segundo lugar , qué escoger. Por un lado, nos encontramos con el tradicional libro de texto cada vez más completo, con la guía del profesor, solucionario, actividades listas para fotocopiar, exámenes preparados listos para evaluar. Por otro lado, nos encontramos una gran cantidad de aplicaciones en línea listas para descargárnoslas, diseñar nuestras propias actividades, siempre acordes a las necesidades de los alumnos. Además, nos encontramos con la posibilidad de utilizar la moodle del centro donde estamos, poder diseñar nuestro propio blog para colgar la información y hacer al menos más atractiva la enseñanza, etc.

Y claro, aquí es donde empieza nuestra odisea real. ¿ Cúantas horas necesitamos para poner en marcha toda esa maquinaria? ¿ Son necesarias todas estas herramientas? Claro que no. Abrumaríamos al alumnado cada día con una distinta, porque no estarían familiarizados cuando vamos a cambiar y vuelta a partir desde cero.

Y por otro lado, ¿ sabemos utilizar esas herramientas? No hemos nacido sabiendo, eso está claro. Y la dedicación supone tiempo, el cual no todos estamos dispuestos a dedicarle, y demás sabemos que con dos, tres horas semanales no tenemos para poner en marcha estas herramientas interactivas. Detrás de ese despliegue, se esconde un gran trabajo. Yo , no me considero una persona prima de Bill Gates en la informática, y tras cinco días dedicándole unas cuantas horas conseguí hacer mi blog de la asignatura. Días con varias horas navengando, leyendo foros, trabajando con tutoriales,.... Se dice pronto, pero no fue tanto. Esto es solo un pequeño ejemplo.

Si a la dificultad del tiempo, del esfuerzo, del "no abrumar" al alumnado, le unimos que tenemos un número muy reducido de horas en algunos casos ( en lengua, por ejemplo, a medida que avanzamos en cursos se nos reducen a tres las horas semanales), puede que lleguemos a la conclusión de si nos compensa mover toda esa maquinaria para tres horas que pasan volando. Y de ahí que encontremos a quienes opinan que igual volver a las fotocopias de toda la vida no es tan disparatado, o que después de tanta modernidad, uno termina volviendo a lo primitivo.

Sea como sea, y afortunadamente para nosotros, tenemos a nuestra disposición una serie de recursos como los que he conocido gracias a este curso, y que todavía no me acabo de creer :) Es una "chulada" como dirían los alumnos de mi instituto.  Tras hacer las distintas actividades, aprender lo que "hay ahí fuera" ( aunque suene un poco a Expediente X ) y todo lo que está hecho, se nos ha cedido para ayudarnos y que les puede venir tan bien, sinceramente no me explico como hay tantas personas que no saben de esto; al igual que yo antes de empezar este curso.

Tenemos una joya en nuestras manos, podemos avanzar tanto, y sobre todo, facilitar ( pues en muchas ocasiones, en estudios más avanzados somos más que educadores , facilitadores) la labor de aprendizaje al alumnado.

En estudios superiores o más avanzados si se quiere, me parece muy positivo el mobile teaching. Yo lo utilicé ( pero yo en clase con ellos cuando empecé) pero la posibilidad de que ellos sean los que los usen me parece muy bien , siempre que tengamos en cuenta el curso en cuestión).

En lo que respecta el flipped teaching, uno de los compañeros me comentaba que en su centro va a ser obligatorio para los maestros. La verdad es que espero ansiosa los resultados para ver qué tal . Igual el curso que viene puedo ponerlo en práctica yo. La suerte de la enseñanza es que los alumnos nunca dejarán de sorprendernos.A veces creemos que algo funcionará bien y nos damos un golpe en seco, y otras sucede todo lo contrario. La clave es intentar, intentar hasta dar con lo que funciona. La cuestión es cuál es el límite de nuestra perseverancia.

El uso de las nuevas tecnologías es muy interesante. Es una realidad que nuestros alumnos disponen de smartphone y tablets, en mi centro, independientemente del ordenador de la dotación, el 90% del alumnado de 1º de ESO dispone de smartphone, que a pesar de los problemas de distracción en clase, también lo utilizan para  compartir las tareas, preguntar sobre actividades que no le salen, que si bien en un principio se ve como algo negativo el mal uso que hacen para copiarse, evadirse de clase virtualmente,... También si se les enseña las ventajas de intercambiar ideas, no copiar ideas, de trabajar con estas herramientas para buscar información, de cómo afrontar las actividades como un reto para el cual disponen de la guía-tutela de un profesor, que pueden alcanzar sus metas de aprendizaje de manera más activa, puede suponer un aprendizaje real, que aumente su iniciativa personal, que mejore sus relaciones cuando trabajen en grupo.

Imagen de Alan Inston

En cierta medida, las aulas se están digitalizando por sí solas. Casi todos los alumnos llevan sus móviles o incluso tablets a clase y no se quedan sin utilizar durante la clase por mucho que el profesor lo prohiba. En mis clases de inglés - para adultos - ya usan el móvil en vez de un diccionario, para buscar información sobre el tema que estemos tratando o para mandar algún que otro mensaje entre sí: Mis alumnos han creado grupos de Whatsupp sin que yo tuviera que fomentarlo. Más de un alumno prefiere traer un tablet con el libro de texto en formato digital en vez de traer el libro físico. Además, los dispositivos móviles nos permiten mayor flexibilidad y dinamización dentro del aula y comunicación y trabajo autónomo para los alumnos fuera. Serán cada vez menos los alumnos que "necesiten" un manual físico y tangible que sirva de referencia ya que lo tendrán en la plataforma que use el equipo de profesores.

Al principio, los profesores podemos ir experimentando con diferentes aplicaciones, sin la necesidad de basar toda nuestra metodología en ellos ya que existe el peligro de vernos abrumados por la oferta. A todos nosotros nuestros compañeros nos han sugerido una app u otra para diversos fines y conviene escoger unos pocos que más nos convencen. No se trata tanto de quitar medios como de añadirlos y enriquecer el proceso educativo.

 

Sin duda alguna la introducción de Recursos Educativos Abiertos ha dado un cambio a mi metodologia. Si bien siempre he intentado introducir la Nuevas Tecnologías en el aprendizaje, el aumento del número de Recursos, su mayor vistosidad y la posibilidad de acceso del alumnado a ellos, me ha hecho que ahonde en su uso. 

El problema que veo es que si bien hoy en dia todo el alumnado tiene acceso de alguna manera, el uso de estos Recursos en el aula requieren ser escrupuloso con el uso de los equipos en ella y tener una conexion a internet sin cortes. es por ello que normalmente hago uso de mi propio equipo y procuro usar Recursos, que si bien sean accesibles por Internet, tenga la posibilidad de tenerlos descargados en mi ordenador.

Imagen de Sonia Arana

Los conceptos de Flipped classroom y de Mobile Learning son muy innovadores e interesantes. Gracias a las nuevas tecnologías las clases han pasado a ser tremendamente motivadoras. Gracias a los blogs o a las plataformas Moodle, el alumnado aprende a usar material extra y a reforzar sus destrezas.

Aunque en algunos centros se ha pasado al uso de las tablets o dispositivos electrónicos y a prescindir de los libros, hemos de tener en cuenta el factor económico. No todos los alumnos ni centros tienen recursos suficientes.

Por otro lado, educar al alumnado en el uso correcto de los móviles en clase no es fácil. ¿Seguirán todos las clases y las tareas al mismo tiempo? Creo que la conviviencia de los libros de texto y la tecnología es posible y necesaria.

 

Desde mí punto de vista son muchas las cuestiones que todavía faltan por resolver sobre implantar los distintos recursos abiertos en nuestron centros. El mayor de los obstáculos es la falta de fondos y de inversión en los centros educativos, partimos de la base de que con los actuales recursos, no todos los centros disponen de la moderna tecnología para poder ser aplicada en el aúla.

El siguiente de los factores sería la posibilidad de conexión de los propios centros. Está claro que en las grandes ciudades sí se dispone de esa conexión y de gran velocidad en la misma, pero ¿qué hay de los centros rurales? ¿Y de los pequeños núcleos de población? NO todos disponen de la misma velocidad en la red.

Por otro lado, es de agradecer, realizar estos cursos, ya que posibilitan el conocimiento de nuevos recuros y métodos a aplicar en clase. ¿Se puede? Claro que sí, pero eso también implica un trabajo por parte del profesorado que debemos asumir en nuestro tiempo, pero que con el actual aumento de las horas lectivas deja poco margen de movimiento. 

Desde mi punto de vista, todo lo que sea innovación tecnológica bienvenida sea, pero también debemos ser conscientes que necesitamos recursos y formación y eso, desgraciadamente, cuesta dinero

Imagen de Sonia Arana

Los conceptos Mobile Learning y Flipped Classroom son una herammienta más del profesor para ampliar sus clases. Sin embargo, depende del centro donde se imparta clase, ya que todos los alumnos han de tener acceso a un dispositivo móvil o un ordenador con acceso a internet y hacer un seguimiento prácticamente diario de las tareas. Requiere una gran vinculación de los alumnos y del profesor.

Imagen de Jesus Quintanilla

Creo que la utilización de recursos educativos abiertos puede muy util en nuestra práctica docente.  Pero estos recursos no deben excluir otras actividades realizadas dentro y fuera del aula. Para que este uso sea eficaz es necesario disponer de los recursos tecnológicos adecuados en el centro (aula de informática o PC's en las aulas, pizarra digital, ... con un adecuado mantenimiento), y una buena conexión de internet. El aprendizajé será más completo si todo el alumnado dispone además de dichos recursos en su casa de forma que no se cree una brecha digital entre ellos.

Creo que el uso de libros digitales puede ser una realidad si las condiciones anteriores se cumplen y estuvieran disponibles para diversas plataformas.

Para la organización de dichos recursos utilizo en mis clases la plataforma Moodle, que me permite dirigir al alumnado hacia los recursos que me parecen más adecuados en cada momento. A través de algunos de estos recursos se puede planificar algunas experiencias tipo "flipped classroom" aunque, según mi experiencia, el alumnado no está acostumbrado a este tipo de enfoque y se muestran un poco reticentes.

Respecto al uso de móviles y tabletas surgen varios problemas que habrá que analizar previamente:

1-  Uso de sistema operativo (Android, IOS, ... )

2 - No todos los recursos funcionan correctamente en los distintos dispositivos

3 - Búsqueda de "Aplicaciones" compatibles con los distintos sistemas

4- Que todo el alumno disponga de Un Smartphone o tablet con conexión a Internet

Por último, es necesario una buena formación del profesorado para implantar todos estos recursos y que nos supongan una ayuda y no una carga y dificultad añadida a nuestra labor docente.

En mi opinión el camino a recorrer, para la aplicacion practica de los REA en el aula, como sustituto del libro de texto, lamentablemente, va a ser largo...aunque tengo la esperanza de que al final los esfuerzos dén su fruto. Quizá como complemento del libro de texto podamos verlo antes, pero en este momento todavía hay demasiados factores que impiden u obstaculizan que esta idea sea una realidad, muchos de los cuales los refleja Isabel González en su comentario:

¿ Quién hace la inversión monetaria: el centro ( escaso de recursos), la correspondiente Consejería o Gobierno autonómico ( en plena etapa de "recortes"), las familias ( aun mas escasas de recursos que los centros) ?

Una vez comprados, es necesario formar o actualizar al profesorado en la aplicación de estas nuevas tenologías, el uso de REA, nuevos planteamientos metodológicos como el Flipping classroom, etc.

Por otro lado sería necesaria una coordinacion de todos los centros, o del mayor número posible, para evitar que cada uno vaya por su cuenta, y que haya "islotes" donde el proyecto se esté poniendo en marcha y en el resto de centros no se haga nada. Y esta coordinación la veo dificil, de momento, aunque no imposible.

 

No quiero parecer pesimista, pero creo que el camino, como he dicho antes, va a ser largo y difícil. Me temo que el camino lo abrirán y marcarán, las experiencias, trabajos y proyectos individuales realizados por profesores/as pioneros que luchan contra viento y marea contra esos inconvenientes que he explicado antes ( y otros que me dejo). Ellos serán los que vayan poniendo las piedrecitas hasta que las instituciones decidan apostar por estas propuestas metodológicas e invertir en ellas.

 

Ojalá que sea pronto.

Imagen de M.L Castellano

Las nuevas tecnologías cada día invaden más nuestras vidas, accedemos a cantidad de información en segundos y las escuelas no deben ser ajenas a esta situación.

Los maestros ya no son simples transmisores de conocimiento. Ahora  debemos guiar a nuestros alumnos a lo largo de su proceso de aprendizaje, fomentando en ellos el pensamiento crítico y creativo.

La inclusión en las aulas de estas nuevas herramientas debe ser de manera progresiva. Actualmente no veo factible sustituir completamente los libros de texto por tabletas o móviles, ya que las conexiones en los centros educativos no acostumbran a funcionar demasiado bien y suelen presentar dificultades. Los libros de texto pueden ser utilizados como herramientas de consulta. De todas maneras creo que la convivencia de libros de texto, junto con otros recursos educativos es la mejor opción y más motivadora para el alumnado.

Este tipo de cambios debe implicar a toda la comunidad escolar, padres, alumnos y profesorado deben ser conscientes del cambio metodológico y económico que va suponer dicho cambio. 

El camino a recorrer puede ser largo o corto, según se mire. Yo quiero que el camino sea corto, dando los primeros pasos.  Estoy haciendo mi primer REA y mi intención es utilizarlo ya y hacerlo una realidad. Todos estamos ilusionados , yo como docente tengo la motivación de la creación y ese rol de guía educacional que me encanta y que además creo que voy a conseguir aprendizajes valiosos,   y  mis alumnos sueñan con esa aula de informática y ese REA misterioso del cual les hablo de un tiempo a esta parte...

Nada es fácil. Hay mucho por hacer, estoy de acuerdo con mis colegas. Dotaciones de equipos, son esenciales. Involucración de los centros y todos los miembros de la comunidad educativa, todos tenemos que implicarnos. Que no se debe olvidar que los profesores necesitamos todos los apoyos en formación y motivación.

Como esto es un debate, decir que yo sigo estando a favor del libro. Sumar metodologías, no restar. Y argumentar que el profesor no va a quedar relegado ni perder su estatus, el profesor es siempre imprescindible... 

Hoy en día el uso de diferentes dispositivos móviles está muy extendido entre nuestros alumnos. Estos dispositivos ofrecen una nueva forma de enseñanza interactiva, más cercana al alumno, ya que ellos se sienten muy cómodos con estas herramientas.Esto puede ser una ventaja a la hora de utilizar recursos educativos abiertos en el aula.

Ahora bien, no creo que, de momento, estos recursos vayan a sustituir al libro de texto sino que habrá una amable convivencia entre ambos tipos de metodología y ambos tipos de recursos. Por una lado, porque las condiciones de acceso a estos medios no está implantada por igual entre el alumnado, los profesores, los centros, .., y por otro lado, porque creo en el importante papel que aún tiene y debe tener el profesor.

Me parece muy interesante este nuevo mundo que abren las nuevas tecnologías en el mundo de la educación, ya que es muy motivante para el alumnado e incluso también para el profesorado. Las dotaciones técnicas que este nuevo sistema plantea tiene dos grandes dificultades que yo considero muy relevantes. Por un lado están la dotación de equipos y de internet en todos los centros y hogares de docentes y alumnado, cuestión que ya ha sido abordada en alguna intervención de este bloque de comentarios. Y por otro lado la formación que implica a los docentes. Hay gente que se esfuerza por aprender y ponerse al día, mientras que hay otra que está reticente a introduciar modificaciones en su forma de trabajo, ya que esto supone un esfuerzo extra y utilización de tiempo personal.

Esta claro que los alumn@s nos plantean el desafío de cambiar las maneras tradicionales de enseñanza, la clase unidireccional entregada por un maestro a un grupo sin la participación activa del alumnado son cosas que hace falta cambiar.

Pero hay que tener además en cuenta que las nuevas tecnologías crean formas de representación y permiten crear nuevos escenarios de aprendizaje  a lo que no pueden permanecer ajenas las instituciones educativas que han de conocer y utilizar estos nuevos lenguajes y formas de comunicación por lo que lo primero que habría que hacer es formar a todo el personal  que forma la comunidad educativa.

Ahora bien, la realidad es que todo esto lleva una infraestructura costosa (aparatos audiovisuales, informáticos...) que no están al alcance de muchas escuelas y en algunos casos ni siquiera tiene el profesorado. 

Por otra parte, las condiciones del alumnado para tener acceso a estas tecnologías son muy diferentes, como desigual también es la disposición psicológica y cultural para comprenderlos, utilizarlos y darles sentido.

En el caso de las Lenguas Clásicas, el aprendizaje a través del móvil o de la clase invertida es totalmente innovador. Considero que se trata de recursos muy útiles, principalmente en lo que se refiere a contenidos y temas de cultura de las asignaturas de Latín y Griego. Las nuevas tecnologías aportan frescura a la enseñanza del Latín y el Griego, ya que a través de estas, por ejemplo en el caso de la clase invertida, los alumnos pueden ver en sus casas pequeños documentales sobre el apartado de cultura tratado en ese momento en clase, y recomendados previamente por el profesor. Pueden elaborar trabajos que después se corregirán en clase. También, permite trabajar por equipos de manera más cómoda y sencilla.

En cuanto a los apartados de morfología, sintaxis, léxico, etc, bajo mi punto de vista la clase tradicional es la más efectiva. Se puede mandar o recomendar a los alumnos que realicen ciertos ejercicios online, ya que hay multitud de páginas que nos ofrecen esta posibilidad y que, además, después los corrigen, pero, sin duda alguna, antes de esto deben haber asistido a clase y haber escuchado la explicación del profesor. No hay que olvidar que, en mi caso, se trata de que aprendan dos lenguas clásicas que los alumnos no pueden aprender ni escuchando ni hablando, y que principalmente aprenderán mediante la práctica de la traducción.

Tampoco debemos olvidar que no todos los alumnos tienen la posibilidad de tener internet en casa, por esto, opino que este tipo de actividades y recursos deben servir de apoyo a las clases tradicionales y no al revés. Por esta misma razón, pienso que tales actividades deberían ser opcionales y no obligatorias.

Imagen de raul jimenez pose

Vivimos en una sociedad en la que la tecnología está presente constamente en nuestras vidas. Además esto va en aumento cada día y más aún en el caso de nuestros alumn@s. Por ello la educacion no puede dejar de lado estas circunstancias y considerar el centro como un lugar donde los dispositivos electrónicos de nuestros alumnos no tienen cabida, porque ello significaría que nos convertiríamos en un lugar aislado que no les serviría para formarse en la sociedad en la que viven.

Sin embargo esto no es fácil, porque las diferencias tecnológicas entre los distintos alumn@s son amplias, es tarea nuestra acortarlas, al menos en cuanto a conocimiento, ya que en cuanto a acceso y disponibilidad es imposible fuera del centro escolar.

Por otra parte debemos contar con las dificultades que supone nuestra formación (en muchos casos saben más los alumn@s que nosotros mismos), el mal uso de estos dispositivos en el aula o los dispositivos con los que contamos y si debe proveerlos el centro o los propios alumnos, entre otras.

Pero desde mi punto de vista, estas no son más que otras dificultades que debemos salvar en nuestro proceso de enseñanza-aprendizaje.

Si hablamos de la realidad para implantar nuevas metodologías en las alulas hay que decir que hacerse se puede hacer, los alumnos disponen de portátiles ( en Extremadura 1º y 2º ESO), disponemos de PDI en casi todas las aulas, las conexiones a la red con más de veinte alumnos casi siempre van. Ahora todo el profesorado no está preparado, en mi caso con interés y motivación y veo que el mundo de las nuevas tecnologías va que vuela y que cuando aprendes algo, aparecen más cosas interesantes, la dificultad: controlar todo eso, elaborar o localizar recursos para llevarlos al aula.

Imagen de Antonio Liaño Ruiz

Estas nuevas metodologías de enseñanza me perecen muy interesantes pero las veo ciertos problemas, "el papel aguanta todo pero la realidad es otra" me explico:

Por un lado hay que partir de la base de que los alumnos tienen  acceso fácil a los me dios necesarios que por ejemplo en el mundo rural no es así.

Por otro lado en clases numarosas de 25 o 30 alumnos no es tan fácil pues al principio si estan interesados pero van perdiendo la fijación de las ideas.

Esto no quiere decir que no sea positivo sino complicado en ciertos casos.

Saludos

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