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Imagen de Isabel González Pérez
Preguntado por Isabel González Pérez |  Hace 5 años respuestas 384

A lo largo de los cursos sobre "Recursos educativos abiertos en la enseñanza" hemos accedido a recursos abiertos y a su proceso de creación, pero a través de este debate queremos valorar cuál es la posibilidad real de utilización de recursos educativos abiertos en clase, o fuera de ella, complementando o sustituyendo al libro de texto convencional o, incluso, qué papel juegan en el cambio metodológico. En una actividad del curso se han citado las posibilidades del aprendizaje móvil (Mobile learning ) o de la clase invertida (Flipped classroom ) como nuevas posibilidades/realidades educativas en las que los recursos educativos abiertos son un elemento a considerar. Pero, ¿estamos preparados para ello?. ¿De dónde partimos y qué recorrido habría que hacer para utilizar recursos educativos abiertos y que sean un verdadero vehículo para potenciar el aprendizaje de los alumnos de los distintos niveles?. El debate queda abierto. Algunos aspectos a considerar: Necesidad de equipos. Tipos de equipos, propiedad (centro o alumno), coste. Qué papel juegan los recursos educativos abiertos en el cambio metodológico. Metodologías pasivas vs activas. ¿Son las tabletas y móviles los soportes que sustituirán a los libros de texto?. ¿Pueden convivir? Autoría de los recursos: administración, empresas, profesores o incluso alumnos. Cambiamos el ritmo de las clases. http://www.theflippedclassroom.es/ . ¿Estudian en casa y dedicamos la clase a otra cosa? La conexión en los centros. Formación y motivación de los profesores. ¿Se puede hacer un cambio de este tipo individualmente o debe ser un proyecto común del centro?  

Comentarios

En mi opinión no creo que toda novedad sea positiva ni que todo aquello anterior a la novedad sea "malo o anticuado". Como en todas las cosas hay pros y contras, el problema de las novedades más recientes es que no se pueden valorar sus efectos, necesitamos cierto tiempo y perspectiva para comprobar si efectivamente han sido tan beneficiosas como pensábamos o al final el binomio esfuerzo- resultados no ha sido el esperado. 

Lo que quiero decir con todo esto es que no tenemos por qué descartar metodologías simplemente por el hecho de ser los más innovadores, podemos utilizar unas u otras en función de muchas variables: los objetivos que pretendamos conseguir, las dificultades que se presentan en la realidad del aula,etc. ¿Por qué restar y no sumar? 

Para concluir me gustaría recordar que las TICs son un medio y no un fin en si mismo.

Imagen de Mercedes Navarro

Queridos compañeros y compañeras,

yo en este momento del curso, o quizás de mi vida, estoy totalmente colapsada en lo que a avances tecnológicos se refiere. En primer lugar, aclararos que yo enseño italiano en una EOI, es decir, enseñanza para adultos no obligatoria.

- Ventajas: alta motivación, poca presión porque no necesitan el certificado, alumnado adulto (en teoría responsable, trabajador...)

- Desventajas: cargas familiares, laborales y personales de los adultos, que a veces hace que falten a clase más de lo debido.

Bien, en este contexto educativo a mí personalmente se me hace algo cuesta arriba utilizar el Flippped Classroom o el Mobile Learning. Sí que reconozco que tiene sus ventajas y que bien usado dará sus frutos, sobretodo en contextos educativos donde el alumnado está más desmotivado como suele pasar en Secundaria.

Pero sinceramente, tantos y tantos recursos online, tantas y tantas aplicaciones, tantos y tantos tipos de soportes tecnológicos, me dan vértigo. En primer lugar porque yo personalmente no me siento preparada para utilizarlos con convicción y seguridad en clase (justo hoy tengo un curso de "cómo usar las tablets en nuestra aula de informática"); en segundo lugar porque veo que la sociedad, bajo mi punto de vista, auqnue esté avanzando vertiginosamente en términos tecnológicos, está retrocediendo también a pasos agigantados en lo que a inteligencia emocional se refiere. Os invito a leer un poco sobre el tema: http://www.inteligenciasmultiples.net/

Conclusión: a mí el curso me está pareciendo muy interesante, porque estoy conociendo muchas herramientas nuevas que desconocía. Ahora bien, el curso me ha hecho también reflexionar sobre la sociedad en la que estamos (totalmente digitalizada, "internidiotizada"...) y creo que en mi práctica docente intentaré utilizar las aplicaciones o las herramientas digitales con las que me sienta cómoda, pero sin descuidar en ningún momento el contacto humano con mis alumnos. No sé si por deformación profesional o personal, pero me siento muy MAMMA, todavía.

Personalmente creo que se puede conseguir mucho y puede ser el inicio de un cambio necesario pero también tenemos que tener en cuenta la cantidad de dinero y medios que se necesita para este proceso y que no todos los centros educativos o docentes cuentan con esta posibilidad. En principio creo que es muy positivo que aprendamos y no dejemos de hacerlo nunca por lo tanto confío en unos años de aprendizaje por parte de los docentes para ello se requiere esfuerzo y sobre todo creer en ello para que no nos agotemos antes de tiempo. Creo que hay una inmensidad de recursos educativos abiertos, yo siempre que los he utilizado en el aula, he valorado positivamente sus resultados pero también reconozco que hay que dominarlos muy bien, que hay que dedicarle mucho tiempo a la preparación y sé que no todos los equipos educativos están dispuestos. Así que vamos a luchar por un cambio y por un futuro en el que la educación no sea un fracaso sino un camino en nuestras vidas.

Buenas noches a todos

Por un lado: Flipped classroom, mobile learning... y un sinfín de términos ingleses. ¿porque no utilizar términos españoles y ayudamos un poco a nuestros compañeros de lengua española en los centros, que cada vez están más desesperados con el nivel de lenguaje de nuestros alumnos de secundaria?. Diré "aula al revés" y "aprendizaje móvil", con vuestro permiso.

Por otro lado, yo trabajo en un centro con un alto porcentaje de alumnos que vienen de varias pedanías de Vejer de la frontera (Cádiz) y, aunque parezca mentira, no tienen internet en casa. ¿Cómo les mando trabajo a casa que consista en ver o utilizar recursos de la red?  El modelo pedagógico de "aula al revés" nos dice que nuestros alumnos van a trabajar más en casa; yo no sé vosotros, pero mis alumnos de 3º de ESO trabajan muy poco en casa, por tanto, más trabajo no se si será buena idea.

Por último, con respecto al aprendizaje móvil. Trabajar con tablets en clase, que innovador y atractivo. ¿Quién paga esas tablets? ¿La administración? ¿La Junta de Andalucía, igual que el gasto que hizo con los maravillosos portátiles que utilizaban los alumnos para todo menos para trabajar?. El que se lo pueda permitir que se la compre y el resto... Alumnos con móviles maravillosos y otros con unos muy antiguos; padres que prohíben llevar el móvil a sus hijos al instituto, etc, etc.

Os dejo estas sencillas reflexiones sobre las nuevas tendencias educativas.

Un saludo

Hoy nadie duda de que están cambiando a velocidad vertiginosa los paradigmas educativos y que en un presente-futuro no muy lejano estos pasan necesariamente por los ABP o aprendizajes basados en proyectos y las fipped classroom o clases invertidas. Creo que actualmente es muy posible utilizar los REA en el aula, aunque siempre dependemos de si ese día funciona o no internet etc. Es decir, que se necesitan recursos en TICS y a veces los centros no cuentan con ellos o no en el grado en el que quisiéramos. En mi caso me ha pasado encontrarme con alumnos que no tienen recursos para tener un ordenador o una tablet en su casa y menos todavía conexión de internet. Es una barrera que hay que salvar. Por el contrario, me ha hecho gracia que algún alumno mio venga a clase con un sencillo ebook y mis apuntes en él. No pesa casi nada y es muy cómoda para realizar las actividades en el aula con los apuntes delante.

El libro físico nunca va a desaparecer, otra cosa es el libro de texto tal y como lo entendemos hoy en día. Yo nunca he usado libro de texto en las materias que he impartido, siempre me he hecho yo mis propios apuntes que he dado a mis alumnos a través del Moodle o de mi blog.

El uso del móvil como herramienta educativa no me acaba de convencer, aunque es cierto que puede y es muy útil, también propicia la dispersión y las "tentaciones" en forma de whatups, facebooks, etc. Ese peligro lo tienen también las tabletas.

La autoría de los recursos tiene que venir de mano de los profesores fundamentalmente y por supuesto de los alumnos a través de sus trabajos que pueden subir a las redes sociales, blogs, etc. Sobre la formación de los profesores es un no parar y un nunca acabar, cada dos por tres surgen nuevos programas, aplicaciones... Hay que estar reciclándose continuamente.

Lo ideal es que los cambios metodológicos sean compartidos por todo el profesorado pero eso lo veo muy dificil. También tiene que haber el derecho a la disidencia y a ver el paradigma educativo con otros ojos. Eso no quita, para que al menos, los profesores estén informados y formados y puedan elegir. A propósito de la formación de los profesores, a mi modo de ver, los niveles de exigencia para ser profesor deben aumentar y no basarse tanto en la experiencia -que por supuesto es muy importante- sino en su formación en conocimientos y en nuevas tecnologías, pedagogía, así como idiomas.

Por último, me gustaría señalar que no me gustaría que los docentes nos dejemos "comer" por los pedagogos y sus excesos. La terminología que utilizan me chirría. No me gustaría que al final, el docente sea solo un simple y mero "coach" . 

Para mi lo ideal es combinar la metodología tradicional con las ABP y las flipped según las materias, niveles educativos y contextos.

 

En el ámbito educativo creo que todos los soportes que usemos, si los validamos como propios para llegar a los alumnos, seguro que son apropiados. Todoo sustituye a todo; ya nos quejaremos de lo malo que tienen, pero aprovechemos los buenos y adaptémolos a nuestras realidad. Eso sí, no caminemos olo porque el camino a recorrer puede ser muy pero que muy largo. Hay que buscar alguna forma para "animarmos" y seguir llenando nuestras mochilas.
 

Desde mi punto de vista, sería realmente fantástico que pudiéramos emplear los recursos educativos abiertos en el aula, no sustituyendo en la totalidad al libro de texto, pero si complementándolo. Sé que cada vez hay más docentes que los están utilizando asiduamente en sus clases, e incluso están trabajando en la creación de dichos recursos. No cabe duda de las múltiples ventajas que conllevan su uso, que por citar algunas: 

- Carácter motivador.

- Multitud de recursos diversos de los que podemos disponer.

- Mayor participación del alumnado, evitando así las clases meramente expositivas.

- Posibilidad de usarlos en espacios distintos al aula.

Sin embargo, hay muchos docentes todavía que son reacios a este cambio, debido a ciertos motivos, entre ellos  el 'miedo' o las dudas o inseguridades que crea el salir de las rutinas, que dan seguridad y confianza al docente. A esto se une el esfuerzo que supone este cambio por parte del profesor que tiene que buscar aquellos recursos que se adecúen a las características del alumnado, y como hay tantísimos, esta es una tarea que puede llevar mucho tiempo. Además habría que formar previamente al profesorado en  la utilización y búsqueda de recursos abiertos para la enseñanza de cualquier materia.

Por supuesto, y aparte de todo lo que ya he dicho, habría que dotar a los centros de medios necesarios  para potenciar el aprendizaje del alumnado usando los recursos educativos abierto.

Yo personalmente, a raíz de este curso me planteo llevar al aula los REA, pero me encuentro con que la mayoría de mi alumnado no dispone de portátiles. 

Hola, buenas tardes, voy a dar mi opinión porque si no reviento. A pesar de ser de "sociales" yo siempre he sido un culo inquieto en esto de las nuevas tecnologías: ¡todavía recuerdo la pantalla negra del WordPerfect 4.1, o esa maravilla que era el Wordstar con sus comandos, o cuando nos animábamos a hacer algunos cálculos con el Lotus 1-2-3! ... Pero vamos a ser realistas: en mi centro los niños no tienen tabletas en clase, los ordenadores verdes de la Junta de Andalucía están rotos o ni los usan, las pizarras digitales (¡qué gran invento!) fallan más que una escopeta de caña, la conexión a internet es voluble "qual piuma al vento"... ¿sigo?

El otro día, después de partirme la cara explicando la arquitectura románica con mucho entusiasmo y devoción, allí con mi presentación y mi pizarra digital, haciéndoles dibujitos para que comprendieran la descarga de fuerzas en una bóveda de cañón, a uno de mis alumnos solo se le ocurre decirme: "Maestro (sí, porque yo no soy profesor ni tengo nombre, soy "maestro"), pero exactamente qué es lo que nos tenemos que estudiar". Pues eso, toma nuevas tecnologías... Y que conste que no desespero, ¡para la semana que viene les pienso atacar con la escultura románica!

Efectivamente, esa es nuestra realidad ... pero sé que aún les llego a algunos, a aquellos que desean "aprender" y no sólo contenidos, sino que también son culillos inquietos que desean saber cómo desenvolverse en este mundo de las nuevas tecnologías. A veces les comentopáginas webs, aplicaciones, o simplemente que peden hacer mapas conceptuales no tan dolorosos como los de word.A pesar de que tengo el cañon roto, que nos han desvalijado medio instituto ... sigo, porque lo siento dentro de mí, y porque se lo debo a quienes me miran y confían en mí. Serán dos, cuatro, pero sigo. Así que ¡Ánimo! Vivimos lo mismo, sufrimos por lo mismo, pero seguimos caminando.

El tema es muy complejo y tiene muchas ramificaciones para pretender opinar sobre todos sus aspectos en unas líneas de un post. Pero para aportar al debate, quisiera dar mi opinión sobre algunos de los temas propuestos.

Considero que los recursos educativos en abierto son una realidad imparable y cada vez hay más recursos educativos gratuitos y abiertos a disposición tanto de los alumnos como de los docentes. Por mi especialidad en lengua inglesa lo que mejor conozco es el mundo anglosajón. Y la realidad es que internet está lleno de recursos educativos abiertos e incluso de cursos completos (en plataformas como coursera) que están a disposición de los alumnos deseosos de aprender o de los profersores que quieran reutilizar los materiales propuestos en sus cursos. Cursos sobre todos los temas, de todos los niveles, algunos incluso impartidos por primeros espadas de la especialidad sobre la que imparten docencia, ofrecidas en abierto a todos los alumnos y docentes del mundo por muy buenas universidades tanto públicas como privadas. Muchos de esos cursos son seguidos por decenas de miles de personas de todas las partes del mundo.

Por otro lado, el desarrollo imparable de la tecnología hace posible que cada vez más gente disponga en su bolsillo o bolso de un dispositivo móvil con el que puede acceder a todos esos recursos educativos de los que se está poblando la red. Eso facilita el acceso a todos esos recursos educativos. 

Por útimo señalar que pienso que todas estas nuevas tecnologías y recursos son muy útiles no sólo como complementos de la educación formal y reglada en el aula, sino también y sobre todo como vehículos ideales para la educación permanente.

 

Buenas tardes, voy con la participación en este debate. Después de estar leyendo varios artículos en internet acerca de la utilización de los REA en el aula, he podido hacerme una idea de las ventajas e inconvenientes de su utilización en la misma por profesores que han hecho uso de este recurso.

Por un lado, las ventajas que he encontrado en la utilización de los REA  en el aula, y que comparten la mayoría de los artículos que he contrastado es el referente al interés y motivación por parte de los alumnos y alumnas, aspectos que tienen que ver con el aprendizaje, como pueden ser la comprensión y creatividad, estilos de aprendizaje,...

Por otro lado, las dificultades que se encuentran, y que coinciden la mayoría en la introducción de los REA en el aula, es la relacionada tanto con la cantidad como en la calidad de los materiales. Otro inconveniente que creo importante resaltar es el referido con las capacidades de los profesores para utilizar dichos recursos en sus aulas, así como la adecuación de los contenidos y el tiempo dedicado a la preparación de los mismos. En particular, en mi centro sólo se dispone en el aula de una pizarra digital y un ordenador, por lo que en grupos numerosos es más complicado alcanzar los objetivos que se pretenden con este recurso. Principalmente en estos casos creo que es imprescindible tener bien planteada la clase y los objetivos que se pretenden conseguir con el REA.

Para concluir, creo que se debe perder el miedo a la utilización de estos recursos en el aula implementando los REA de forma cotidiana en la misma, así como permitir la participación y el uso de ellos por parte de los alumnos y alumnas.

Imagen de Jesús Margarit

El uso de REA en el aula lo veo más como una herramienta complementaria que como el único recurso educativo a utilizar. Hace cinco años viví la experiencia que en Ctaluña se llamó el 1x1 y que consistió en dotar de ordenadores a los alumnos y prescindir del libro de texto y usar el digital. La experiencia fue un fracaso absoluto. Lo único que se salvó fue la dotación a los institutos, ya que nos llegaron pizarras digitales, cañones de proyección... Pero la desaparación del libro y la dependencia absoluta a lo digital fue una barbaridad que, por suerte, duró dos años. 

Y es que el abuso de las novedades creo que es casi tan malo como el rechazo absoluto a lo novedoso. Considero que en el equilibro está la clave. Los alumnos necesitan una concentración en el aula, un esfuerzo por aislarse que las TAC no pueden dar. Para mí estar constantemente con una tablet o portátil u ordenador en el aula es un foco inevitable de dispersión. Y el trabajo del docente no puede consisitir en pasarse la clase vigilando que el alumno haga un buen uso de esas herramientas.

Ahora bien, también es cierto que el docente no puede mirar hacia otro lado y es necesario adecuarse a los tiempos y a los ritmos actuales. Pero el uso de als REA lo valoro mucho más positivo para el trabajo en casa, donde el alumno se administra su tiempo y sus intereses, que no al uso sistemático en el aula.

 

Imagen de Elena Torrado Plou

El simple hecho de utilizar un REA en el aula creo que aporta mucha información sobre la metodología que el profesor quiere aplicar:

- los materiales de diversifican y se amplía el libro de texto y los apuntes "magistrales"

- la atención del alumno se potencia cuando se trata de entornos atractivos

- en algunos REA se potencia la implicación del alumnado cuando se trata de actividades interactivas

- el alumno accede a la información desde dispositivos móviles, ordenadores que están más cerca de su "realidad tecnológica"

- el profesor se convierte en un asesor, acompañante, guía del aprendizaje y no tanto en la única referencia del alumno

Por supuesto aún estamos lejos de que todo el alumnado tenga el acceso adecuado a ordenadores, móviles, conexión a internet tanto en casa como en los centros. Además, aun estamos en la fase de hacer "un buen uso", por ejemplo, de los móviles, en referencia al mobile learning: en la Comunidad de Castilla-La Mancha se acaba de publicar la ley del Menor por la que tener operativo el teléfono móvil en los centros escolares le supondrá al alumno una sanción administrativa que le puede suponer multas desde 300 euros. Los centros podrán contemplar en sus proyectos educativos las formas en las que el móvil estará permitido. Pero parece claro que de momento el uso este tipo de dispositivos tiene claras contradicciones.

Apuesto por una enseñanza diversificada y creo que los REA son una excelente herramienta para motivar a nuestro alumnado.

Hola a todas y todos

Muy interesante este debate, aunque son tantos frentes abiertos… que se me hace un poco difícil tratar todos los temas, o al menos de una forma estructurada. A menudo, en muchos cursos y proyectos, especialmente cuando empezamos, se suele realizar un análisis DAFO que no es para nada novedoso, pero que organiza un poco todas las inquietudes y evita que inclinemos la balanza hacia lo negativo o positivo en exceso.

Ante este horizonte de  nuevas posibilidades/realidades educativas: ¿estamos preparados para ello?. ¿De dónde partimos y qué recorrido habría que hacer para utilizar recursos educativos abiertos en el aula y fuera de ella para que sean un verdadero vehículo para potenciar el aprendizaje de los alumnos de los distintos niveles?

Dificultades

-necesidad de formación continuada, los recursos y posibilidades en estos campos avanzan muy rápidamente

-necesidades materiales y horarias en los centros educativos, no estamos en los mejores momentos en cuanto a carga horaria de los docentes, y no todos los centros cuentan con un acceso adecuado a los recursos (ancho de banda, portátiles,…)

-la famosa brecha digital, no todo nuestro alumnado tiene igual acceso a las TICs, y no digamos a los móviles. Desde los centros educativos hemos de tratar de minimizar estas diferencias.

 

Amenazas

-Perder esta excelente oportunidad de actualización y de captar la atención de nuestro alumnado.

-Los programas de gratuidad de libros de texto que se llevan a cabo en muchas Comunidades Autónomas favorecen la implantación de libros de texto y recursos multimedia con copyright.

-Normativas restrictivas en el uso de dispositivos móviles, en especial a nivel institucional (para evitar ciberacosos, mobing, etc) que pueden obstaculizar la normalización en el uso de estas tecnologías en los centros educativos.

 

Fortalezas

-Realmente somos muchos profesionales los que queremos mejorar e innovar, a través de estos foros y espacios comunes podemos crear, compartir y divulgar diferentes recursos, experiencias. etc.

-Estamos hablando de formación telemática, clases al revés y mobile learning: SOMOS LOS PROFESIONALES DE LA EDUCACIÓN LOS PRIMEROS QUE TENEMOS QUE VIVENCIARLO COMO ALUMNOS, para después llevarlo a nuestra actividad docente.

 

Oportunidades

-A través de cursos, congresos…. tenemos la oportunidad de formarnos y de conocer experiencias realizas por iguales y no por teorizadores.

-Nuestro alumnado aún muestra un gran interés por las novedades tecnológicas, y especialmente por móviles…TENEMOS QUE ACERCARNOS A SU REALIDAD.

En fin, espero no haber sido excesivamente negativo. Llevo ya dos cursos usando móviles dentro de la clase (en especial en el laboratorio y en las salidas didácticas) y la verdad es que las ventajas superan ampliamente los peligros en el uso de estas tecnologías.

Después de tener algo de conocimientos, que no práctica, de los recursos educativos abiertos, del mobile learning o aprendizaje con dispositivos móviles y de la flipped classroom o clase invertida, como metodologías alternativas que puedan suponer una mayor acercamiento a la realidad que nos encontramos en las aulas he de concluir, por ahora, que el principal motor de cambio en esta situación actual en la que se encuentra el profesorado es el mismo profesorado. Somos los profesores los que tenemos que crear ese cambio adoptando nuevas metodologías y adecuando nuestra práctica a la realidad que nos rodea. Ahora bien, para que eso ocurra se tienen que dar una serie de circunstancias, que actualmente están muy lejos de ser las que deberían. El profesorado está muy descontento con su horario, con sus ingresos y con sus derechos (mermados por políticas educativas llevadas a cabo en la última década), también descontestos estamos con nuestro papel en la sociedad, con los roles y valoraciones que el resto de la sociedad carga sobre nosotros y con el alumnado y familias con las que tenemos que trabajar. La desmotivación es la principal traba para que ocurra el cambio. Y es sobre todo en la enseñanza pública donde esa desmotivación es más palpable. Para que haya un profesorado motivado se deben dar una serie de elementos como una buena valoración de la docencia por la sociedad, unas familias implicadas en los procesos de enseñanza y una comunidad educativa participativa y que valore al profesorado como motor de cambio. Una mejor retribución (o al menos que no se siga perdiendo poder adquisitivo), mejores derechos y mejores circunstancias de trabajo, sin duda ayudarían a que esa motivación siguiera subiendo, y con ello una mayor dedicación a nuestro trabajo. Cuando estas circunstancias comiencen a estar sobre la mesa y en la mente de los docentes, es muy posible que se puedan empezar a fraguar los cambios. No quiero que se piense que este comentario es reivindicativo o propagandístico o partidista... nada más lejos. Es una simple realidad y en mi análisis personal y de mi entorno es el que creo que puede dar con la razón de la ralentización del cambio que debería producirse y que va a costar mucho tiempo y esfuerzo, sobre todo si no se dan las circunstancias adecuadas.

¡Buenas noches!

Me parece un debate de lo más interesante y de lo más novedoso.

Cuando leo lo que se escribe en este curso y me doy cuenta del gran interés de muchos de nosotros pienso que porque no hay más unión entre nosotros, porque no planteamos que hay otra forma de aprender, mucho más positiva para todos, porque no nos removemos y nos replanteamos la vida. Qué difícil resulta ir a contracorriente, todos y cada uno de nosotros, sabemos que todo va a cambiar porque este sistema educativo no tiene ningún sentido pero estamos estancados a nivel global aunque yo creo que muchos de nosotros de manera individual o en pequeños grupos de trabajo, poco a poco, cada día queremos innovar y que se produzca un cambio en nuestras clases y confiamos en ellos y en que se puede conseguir.

Para cualquier tipo de cambio se necesita que nos conciencemos todos y si nosotros no creemos en ello, o no estamos dispuestos a aprender y a cambiar lo que tengamos que cambiar es muy complicado. Al profsorado hay que dotarlo de herramientas y de aprendizajes diversos para poder llevar a cabo cualquier cambio, por lo tanto se debe formar al profesoradoy siempre queriendo hacerlo. Dentro de los centros también es muy importante concienciarse y que entre los ciclos haya un proyecto común .

Los centros también poco a poco se están dotando de nuevas herramientas para poder usar las nuevas tecnologías, esos cambios están demostrando lo principal que es trabajar de otra forma y la notable mejoría de los grupos.

Gracias por abrirnos la posibilidad de compartir tantas experiencias y tantas opiniones

Imagen de Jesús Bellot Rubio

En el debate se han mostrado muchos aspectos positivos para la implantación de este tipo de metodologías y otros aspectos negativos. El acceso a este tipo de dispositivos (smartphones, ordenadores o tablets) está bastante generalizado, bien porque las familias ya disponen de estos elementos o porque los propios organismos educativos los han proporcionado.

Cualquier cambio educativo requiere de un período de tiempo amplio, en el que un grupo de profesores, con ganas de innovar e investigar, ponen a prueba este tipo de metodologías. Cuando el resto de compañeros ven las posibilidades que ofrecen y las ventajas que pueden aportar, se incorporan a este modelo y van sumando.

Aspectos que dificultan todavía la implantación real: - El miedo al cambio del profesorado ya que el propio alumnado conoce en ocasiones más la herramienta que el docente (de ahí la necesidad de formación).

- Conexiones lentas e inestables, que hace muy difícil el uso de internet al estar muchos usuarios conectados.

- El material TIC no está suficientemente cuidado y cuando se quiere realizar una tarea, muchos alumnos/as no disponen de equipos y no por no haberlo recibido de manera gratuita.

- El material no está suficientemente organizado, desde luego las editoriales no colaboran en ello ya que evidentemente no les interesa. Para solucionar esto, surgen proyectos como procomun o agrega, que está consiguiendo solucionar esto.

- La creación de materiales no está suficientemente valorado. El profesorado que lo realiza, lo hace a costa de su propio tiempo y por motivación personal. Esto supone que haya menos participantes de los que podría haber.

Superadas todas estas dificultades, que todavía no se ha conseguido del todo, está claro que este tipo de herramientas permiten sustituir los libros de texto y aportar múltiples ventajas. Entre las principales:

- Mayor motivación del alumnado por emplear unos instrumentos con los que se sienten cómodos.

- Inmediatez en las correcciones.

- Intercambio de información entre pares y con el profesor, lo que facilita los trabajos en grupo.

- Posibilidad de uso de otros espacios y tiempos al aula tradicional.

Está claro que cualquier metodología tiene sus ventajas e inconvenientes. Cabe destacar que el mobile learning se adecúa más a las herramientas que hay en la actualidad, que aporta cualidades no disponibles en el aula tradicional y que en la actualidad la existencia de internet supone disponer de una biblioteca en todo momento, lo que supone en la práctica que no sea tan importante el memorizar como el ser capaz de... que es lo que pretende el concepto de competencia.

Sinceramente creo que, al menos si atendemos a mi experiencia propia, estamos muy lejos de poder integrar significativamente estos recursos y la metodología que llevarían asociada en la comunidad educativa actual. Y no tanto por una cuestión del hardware al alcance de los alumnos (por increíble que parezca, en el momento de crisis en el que estamos, hay un porcentaje muy elevado de los mismos que ya disponen de los equipos necesarios) o de los medios que deberían de aportar los centros (las conexiones wifi para acceso masivo a Internet en edificios singulares están muy desarrolladas y no suponen una inversión muy costosa). El problema está en la madurez del alumno medio al que se orientarían estos métodos. 

Creo que es notorio que vivimos una importante crisis en lo que al comportamiento dentro de las clases se refiere: falta de concentración, indisciplina irritante, ausencia de interés,... El número de "indisciplinados", que antes podría ser anécdota, es hoy en día dominante, y todos sabemos que bastan pocos efectivos para boicotear el buen desarrollo de una clase. Siendo así, dejar en manos de los alumnos algo parecido a un smartphone (cuyo uso en horas lectivas está terminantemente prohibido en algunos centros) o confiar en su reponsabilidad para que organicen planes de estudio en su propia casa, y conseguir que ello llegue a buen puerto es, a día de hoy, y siempre en mi opinión, algo impensable.

Una vez que se supere el hándicap descrito, está claro que el Mobile learning (o la evolución del mismo en el momento en el que sea viable) es un paso evolutivo de los métodos educativos ineludible y que aportará unos recursos que el libro convencional no puede emular.

Después de tantas aportaciones no encuentro nada original que decir salvo que estoy de acuerdo con todo lo que habéis dicho; incluso con algunas ideas que son contradictorias y ambas, me convencen. ¿? ¡Vaya! Soy una de las pocas maestras de primaria abiertas a dejarse convencer por nuevos argumentos y dispuesta a experimentar aquello que a otros les funciona bien en su tarea docente. Quizá, es esta mentalidad abierta la que le estamos pidiendo al profesorado, para que le dé a las nuevas tecnologías, la oportunidad de hacerse un hueco en nuestra labor educativa.

Son muchas las dificultades con que nos encontramos: materiales, personales, administrativas, ideológicas…. Todos las habéis señalado, pero muchos, como yo, decidís que a pesar de ellas, ¡sí se puede! porque el ingenio de los “maestros” y su tenacidad está por encima de todos los obstáculos.

La mayoría sois profesores de secundaria y tenéis una situación escolar bastante diferente a la mía, como maestra de primaria. Por ejemplo, lo del mobile learning, de momento, ni me lo planteo porque en el Reglamento de Régimen Interno de mi colegio, los alumnos tienen prohibido traer dispositivos móviles, y no tienen edad para hacerse responsables del uso y cuidado de esos aparatos (aunque muchos lo tienen, por la tolerancia de sus padres).

Respecto a la aplicación de la clase invertida, ya hace tiempo que la practico, pero de forma circunstancial y selectiva. A los alumnos les resulta motivador que les plantee “pequeñas investigaciones” y que les facilite recursos “extraordinarios” para llevarlas a cabo. Claro que, para los alumnos que no disponen en sus casas de los medios audiovisuales necesarios, tengo que proporcionar un plan B apoyado en fichas o materiales disponibles en el colegio. Pero la vuelta a clase con lo que han elaborado es igualmente productiva.

Finalmente, respecto a la posibilidad real de utilización de recursos educativos abiertos en clase, o fuera de ella, cada vez la veo más cierta. En mi escuela, hace tres años que todas las aulas disponen de pizarra digital, los profesores utilizan habitualmente el libro digital en sus clases y algunas familias (pocas, todavía) acceden a los enlaces recomendados en dicho libro para aprender con sus hijos. Los recursos están seleccionados por la editorial a través de un buscador de recursos educativos digitales y todos, o la inmensa mayoría son recursos educativos abiertos.

Aún no nos sentimos capaces de abandonar el libro de texto, ni las fichas en papel; pero hemos empezado a ser “consumidores” de REA. Buscarlos, gestionarlos y elaborarlos… son los siguientes pasos. Todavía nos queda.

Es necesario un cambio metodológico en nuestras escuelas pero no estamos preparados para ello. Son varios los factores que influyen en este cambio:

PROFESORADO: Son muchos los profesores que se acomodan al libro de texto, donde todos los materiales están preparados y se limitan a seguir un modelo, no exige más trabajo extra que el necesario. Todo aquello que suponga un tiempo fuera del centro no todos están dispuestos a darlo. 

FAMILIAS: Muchas familias, al menos en primaria, se sienten atadas al libro de texto, puesto que pueden ayudar a sus hijos/as en los estudios. Se tiene miedo a quitar este soporte puesto que si el alumnado no tiene libros "no sabe estudiar".

RECURSOS: Los centros no disponen de infraestructura capaz de soportar tablets, portátiles, equipos de sobremesa, dispositivos moviles... Dependiendo de la zona donde se sitúe el centro se disponen de más posibilidades. Considero que este tipo de cambio no puede ser individual. Se debe crear un equipo que apueste por este tipo de metodología, las "gotas" terminan perdiéndose en el océano.

POLÍTICAS EDUCATIVAS: Tienen mucho que decir al respecto. 

Considero que los recursos educativos abiertos son una apuesta importante de cara a este cambio metodológico. Puede ser un inicio a este cambio educativo tan necesario.

Gracias por iniciar un debate tan interesante. Saludos a toda la comunidad Procomún.

Imagen de Julio Chas Sánchez

La verdad es que creo que si estamos en Procomún, ya es un indicio de que creemos que los REA pueden ser útiles para la fomación de los
mailto:chic@s y del profesorado en general.

No obstante, y siempre bajo mi punto de vista se presentan impedimentos que hay que ir subsanando para que podamos volcarnos en las nuevas tecnologías y dar ese salto de calidad en la enseñanza.

En primer lugar están los económicos dado que lamentablemente, hay mucha disparidad entre lo que un centro privado de élite y uno público pueden ofrecer. Las tecnologías son una herramienta excelente de trabajo pero es necesario dotar de un acceso a ellas, a todo el alumnado por igual.

En segundo lugar la formación y motivación del profesorado, dado que en muchos temas estamos muy verdes, pero también muy solos. Se necesitan tiempos y apoyos para estimular la creatividad y la motivación, y por desgracia en muchos casos, no se tienen ni una cosa ni la otra.  Si no apuestan  por nosotros, y se da cancha a permitirnos crear, la desmotivación surge rápidamente y caemos en rutinas de las cuales es difícil salir.

En tercer lugar, la implantación de este tipo de metodologías no creo que sean efectivas si no se hacen desde la base y progresivamente. Al niño hay que educarlo desde edades tempranas, a que en el aula use la tecnología de la manera adecuada. Y esto debería estar contemplado de una manera mucho más firme en los Proyectos Educativos de Centro y en todos por igual.  Contemplado y por supuesto, realizarse de verdad, dado que a veces se queda más en una intención que en una realidad.

En este sentido una enseñanza tipo flipped classroom creo que encaja fenomenalmente bien. Motiva, la veo positiva, ofrece más flexibilidad al alumno y puede ser una manera de empezar un cambio a mejor.

En lo que se refiere al mobile learning tengo más recelos dado que pienso que los objetivos reales de aprendizaje pueden desvirtuarse un poco y centrarse más en el aspecto o la imagen del envoltorio, y no en el contenido real a trabajar. Veo la tecnología como un complemento imprescindible y estimulante, por ejemplo para poder llevar a cabo un modelo tipo flipped classroom, pero también hay riesgos reales de caer en la superficialidad y en hacer cosas muy bonitas pero carentes de significado. Además, los móviles me parecen incómodos para trabajar por su tamaño y limitaciones. Sí creo que las tablets reúnen mejores condiciones y son más flexibles .Mobile learning sí, pero como complemento y mejor con dispositivos más manejables y cómodos.

Finalmente, y en lo que se refiere a la autoría de los Recursos Educativos Abiertos, me parece genial y estoy muy entusiasmado con la idea de reconocer autoría, compartir y mejorar. Si se reconoce la brillantez del creador y todo el mundo tiene libre acceso a poder aprender gracias a él, me parece una idea espectacular, noble y fructífera para ambas partes (creador y receptores del REA). Quizás sea un poco romántico en este sentido, pero lo pienso sinceramente.

En fin, gracias por abrir un debate tan interesante. Desde luego, iré leyendo atentamente otras opiniones!

Y por supuesto, saludos a toda la comunidad “Procomún”
 

Aunque hoy en dia es cierto que los niños cada vez a más temprana edad tienen contacto con la tecnologia, no creo que estemos aun preparados para llevar, mayoritáriamente, el aprendizaje de éstos através de ella.

El gran problema que yo veo a esta metodologia es que aunque teoricamente suena genial, muy apetecible de usar, en la realidad del dia a dia no la veo posible.

Por un lado, no todo el alumnado tiene acceso a las tecnologias, y mucho menos puede disponer de una red fiable de conexión a internet, cosa que hace que puedan llegar alumnos con el pretexto de que su red no funcionaba. Y además, el trabajar más en casa por parte de los alumnos implica una mayor responsabilidad tanto de ellos como de sus familias, y en muchos casos, por desgracia, esto no sucede, y por tanto llegarian a clase sin saber  nada ni enterarse de nada .

Por otro lado, está la falta de formación del docente. Es cierto que existen  cursos de formación, pero también lo es que éstos son voluntarios, por tanto no todo el profesorado está suficientemente preparado. Además los cursos, en mi opinion, son escasos e insuficientes, deberia haber mucha más oferta. Claro todo ello conlleva una inversión.

Espero que algún dia todo esto sea factible, pero siendo realista, creo que este dia no está próximo

Desde mucho antes de la existencia de la Escuela TIC 2.0 en Andalucía ya utilizaba yo, en la medida de lo posible, las nuevas tecnologías en el aula, con lo que creo que tengo un poco de experiencia en ello.

No cabe la menor duda de que el hecho de introducir las TIC en el aula ha hecho mucho más motivador el proceso de enseñanza-aprendizaje, a la vez que no podemos dar la espalda al avance tecnológico que se nos está echando encima. Pero todavía nos queda un duro camino que andar.

Precisamente hoy hablaba con la secretaria de mi centro de que la administración andaluza ha dotado a todos los centros de ordenadores y pizarras digitales para todas las aulas de 1º y 2º de ESO. La idea era ampliarlo hasta 4º ESO pero llegó la crisis..., y se desentendió de todo. Los centros cuentan con un material informático que tiene mucha batalla por su uso, se va deteriorando, y los centros no están dotados de recursos económicos como para hacer frente a ese gasto tan brutal que significa mantener estas aulas TIC en condiciones. No contamos con una dotación extra para este tipo de arreglos y no nos facilitan a un técnico informático que se encargue de la manutención de los equipos. Así que cada vez contamos con más ulas TIC en desuso.

Los portátiles que se les regalaron a los alumnos fue un gasto inútil, pues lo que se regala no se valora y ni la mitad de los alumnos  tienen el ordenador en condiciones de uso a día de hoy.

Mucho más práctico sería el uso de los móviles puesto que es particular de cada alumno, lo han comprado los padres que se encargan también de pagar el alta a internet y, como no ha sido gratis, lo cuidan.

Sí es cierto que cada vez hay más profesores que hacen uso de las TIC en el aula y que cada vez hay más recursos en internet, pero hace falta tiempo para buscar y preparar, y cada vez tenemos menos tiempo para hacer ese trabajo con el aumento de horas de clase y el aumento del número de alumnos. Además te encuentras con el problema de las licencias a la hora de la búsqueda de recursos y su utilización dentro de los recursos que elaboramos para nuestras clases.

Los cursos de formación están genial porque no sólo te actualizas, sino que elaboras tu propio material, aprendes a buscar y a compartir. Pero no todo el profesorado está dispuesto a hacerlos porque también hay vida además del trabajo y hay que dedicar algunas horas del día a "no trabajar".

Considero que las TIC no son la panacea del aprendizaje; deben suponer un recurso más de apoyo en el aula pero no puede sustituir al 100% a la metodología tradicional porque también los alumnos se hartarían de ella. Por ejemplo, si Introducimos en un REA mucho texto , a los alumnos les sigue dando pereza leer al igual que si estuvieran delante de un libro. Por eso, los recursos digitales deben estar más enfocados a la práctica, visualización de vídeos e imágenes o a actividades de autocorrección que a intentar sustituir el libro de texto.

Quizás si algún día se pudiera obligar a los alumnos a sustituir los libros por una tablet podríamos no usar los libros de texto, son más cómodas de usar que un ordenador y tienen la pantalla más grande que un móvil. Pero el tema del mantenimiento de los equipos en los centros sigue siendo un grave problema.

 

Imagen de Fernando Ingles

A veces, cuando se plantean debates como el de este foro, tengo la sensación de que se nos está obligando a jugar a "o todo o nada", lo cual me parece una trampa intelectualmente poco honesta. Gracias al planteamiento del foro por invitarnos a reflexionar.

En una actitud adanista que dice muy poco de nosotros como personas que hemos empleado buena parte de nuestra vida en formarnos para, a su vez, ayudar a otros a progresar a través del conocimiento, nos empeñamos en que hay que sustituir todo lo anterior para abrazar nuevas propuestas que vienen envueltas en rimbombantes nombres en inglés con vocación de erigirse en paradigmas de la revolución educativa. ¡Como si hasta ahora no hubiésemos aprendido pese a estar huérfanos de ellas! ¡Como si ya todo lo anterior hubiese perdido su vigencia y su eficacia!

“Mobile learning”, “flipped classroom”, “open educational resources”, “creative commons license”… Hay más ideas y expresiones que a fuerza de repetírnoslas ­–y traducírnoslas, porque todas pretenden ser ajenas a nuestra tradición educativa– se quieren convertir/imponer en patrón común de nuestras prácticas docentes: los libros de texto son malos, malísimos; el profesor es un facilitador de aprendizajes, ¿qué es eso de enseñar?; si resucitase un maestro del siglo XXI se encontraría en nuestras aulas como en casa (¡cuánto daño ha hecho la famosa conferencia de Ken Robinson en TED!); prohibido enseñar contenidos, engendremos de la nada competencias…

Me niego a hacer borrón y cuenta nueva.

A mis alumnos les apasionan los aparatitos ­–a mí también–, pero necesitan el encuentro sosegado con el conocimiento lineal, previsible y estructurado para poder enfrentarse luego al caos con la templanza que les proporcionará la posesión de un esquema mental riguroso.

¿Democratización de los recursos a través de licencias “abiertas”? Sí, pero sin privarles del acceso a fuentes de autoridad y sacrificando el rigor de un producto pensado, meditado y hecho con medios, por la primera ocurrencia a la que creamos poner la guinda por colocarle un CC BY-NC-ND adornando la portada, digital por supuesto.

¿Clase invertida? ¿Dónde está la novedad? ¿Cuánto tiempo llevamos haciendo eso mismo sin que jamás le hayamos puesto nombre y menos en inglés o en sus patéticas traducciones “invertida”, “flipeada” o incluso “flipada” que he llegado a ver? ¡Flipante! Vale que ahora hay recursos de otro tipo, no sólo impresos, pero ya…

Resumiendo, lo digital está ahí. Como nuestro trabajo consiste en ayudar a otros a progresar a través del conocimiento, como decía antes, sería irresponsable no utilizar lo digital para lograr ese conocimiento. Adoptarlo como una herramienta más de nuestro trabajo y como un recurso más para nuestros alumnos parece sensato. Desterrar todo lo anterior para entregarse con armas y bagajes a la nueva religión digital no es  ya que me parezca inconveniente, es que lo considero absolutamente irresponsable. Como dice un querido compañero, digitalmente muy competente, “No son los ordenadores, ni los tablets, ni los móviles, ni las pizarras digitales… ¡La innovación en el aula aparece por el método aplicado!”

Y, además, es que en el fondo nuestra profesión es muy sencilla. Hay un pacto: yo enseño, tú aprendes. Y admito que tú me enseñes cosas que yo puedo aprender. Pero también hay una tendencia, en los alrededores de nuestra profesión, a cambiarle el nombre a las cosas. Y quienes ponen los nombres quieren convertirse en los administradores de los parámetros que rigen nuestra profesión. Y muchas veces los profesionales nos quedamos con cara de haber perdido el ritmo de la innovación y diciendo aquello del chiste: ahora que habíamos aprendido a decir “pilícula”, van y le dicen “flim”. No nos dejemos amedrentar por los que “No pueden dejar de innovar”.

Imagen de jesus sanchez mira

Claro que se pueden utilizar recursos educativos abiertos en el aula, pero creo que todavía no se puede sustituir el libro de texto, o los apuntes de clase, y las explicaciones del profesor en la pizarra.

Los REA complementan perfectamente la actividad en el aula, nos facilitan explicaciones complicadas, gráficos dificiles de representar, operaciones complejas, nos hacen llegar a la síntesis de las explicaciones sin perdernos en la mecánica de las mismas...pero siempre habrá que enseñar a resolver una ecuación de segundo grado con lápiz y papel, explicar la definición de logaritmo y deducir sus propiedades a partir de casos prácticos y ejercicios númericos. Como siempre, en el medio está la virtud, no es posible sustituir por completo el libros de texto y tampoco debemos renunciar a aprovechar el enorme potencial de las nuevas tecnologías.

Y ahora ¿están los centros preparados? y lo más importante ¿están los profesores preparados?

Mi centro está en una zona rural, ayer se me ocurrió en clase que mis alumnos de 1º ESO investigaran sobre que es un Googol, potencias de base 10 ( nomenclatura), potencias de base 2, ejemplo de doblar un papel muchas veces, el problema del tablero de ajedrez con el grano de trigo, y más. Y resultó que más de la mitad de la clase no tenía acceso a internet en su casa, muchos no tenían ni ordenador y en el móvil no tenían tarifa plana para navegar sin gastar dinero. Podría hacerlo en una de mis clases, pero en ese momento estaban ocupadas las dos aulas de ordenadores que tenemos para todo el centro, la única solución era un aula con pizarra digital pero debía ser yo quien manejara el ordenador y la pantalla y ellos observaran y tomaran apuntes, pero me pareció que era igual de efectivo si yo les explicaba estos ejemplos y aplicaciones en clase, contaba anécdotas , doblaba el papel , realizaba los cáculos etc... Es definitiva me di cuenta que mi centro, mis alumnos y su entorno no está preparado para sustituir los libros de texto y las explicaciones del profesor por REAs y nuevas tecnologías.

Está claro que debemos cambiar nuestra metodología, la sociedad ha cambiado y la escuela forma parte de esta sociedad, pero que este cambio debe ser secuencial, poco a poco, e implicando a todos , profesores, alumnos , padres y lo más importante administración. Todos sabemos como estamos después de los recortes, más alumnos, más horas de docencia , menos desdobles , menos apoyos, menos dotación en los centros y todo se basa en la voluntad y buen hacer de los profesores para sacar esta dificil situación adelante y además innovar, investigar, formarse, elaborar materiales fuera del horario lectivo, realizar cursos dentro de nuestro horario de ocio... y aún así intentamos hacer la mejor educación para que nuestros alumnos sean la sociedad del mañana.

 

 

Está claro que a los alumnos les atraen mucho las nuevas tecnologías y que introducirlas en su proceso de aprendizaje puede hacer que éste se les presente de una manera mucho más atractiva. Aunque debo decir problemas  que existen varios problemas, en muchos casos difíciles de solventar, que se deben resolver.

 En Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, que son los niveles educativos que conozco, conseguir que los alumnos se interesen por algo y que se mantengan concentrados realizando una tarea resulta en muchas ocasiones una ardua tarea. Creo que el uso de este tipo de dispositivos en el aula (móviles, tabletas..) podría suponer una nueva fuente de distracción que entorpecería nuestro trabajo como docentes. No sé si me explico, veo mucho potencial en estas tecnologías pero ¿cómo conseguimos que los alumnos las utilicen adecuadamente?. Me imagino que en una clase de 22-24 alumnos es muy difícil controlar que no estén chateando o consultando redes sociales en lugar de realizar lo que el profesor ha indicado.

Yo soy alumna de la Escuela Oficial de Idiomas y como estudiante utilizo el móvil, durante y fuera de las clases, para consultar dudas, ver vídeos, escuchar pronunciaciones,etc Creo que le doy un buen uso como complemento a la clase pero claro estamos hablando de educación de adultos, no obligatoria en la que todos los que estamos allí tenemos interés por aprender y por conocer la lengua que estudiamos.

Imagen de Domingo Ruiz Bueno

¿Pueden los REA sustituir a los libros de texto? En principio sí, al menos parcialmente. Pero la calidad, extensión, objetivos y formatos de los Recursos Educativos es muy diversa y para sustituir a los libros de texto deben abarcar todo un currículum y la tarea de revisar, seleccionar, agrupar y catalogar todos los REA necesarios se me antoja ardua. 

¿Quién debe ser el responsable de esta tarea de construcción de un currículum a base de REA? En algunas comunidades autónomas se han hecho algunos intentos. En Andalucía hace unos años se entregaba un ordenador a los alumnos de 5º de E. Primaria (ya hace varios años que no se hace) que incorporaba una " Mochila Digital". Esta constaba de contenidos digitales, programas, REAs ... pero no cubría todo el currículum. En este sentido serán importantes los repositorios que se van creando de REAs, ODEs ... como Agrega y otros, pero es fundamental un trabajo impecable de catalogación y estructuración por áreas, bloques de contenidos y competencias básicas que facilite su conocimiento y aprovechamiento.

Imagen de Amando Miralles

El tema abierto es de tal complejidad que difícilmente se pueda llegar a conclusiones definitivas en este foro  o en la actual situación académica.

Evidentemente hablo desde mi perspectiva, pero dado que todavía no tengo una plaza definitiva, y ya van para ocho años, he podido ver la situación actual en muchos centros, lo cual me da una perspectiva bastante general.

En el apartado de equipos, poco a poco se va disponiendo de recursos mínimos, aunque no necesarios, siendo todavía cotidiano tener que llevar a cuestas los proyectores para poder utilizar recursos TIC en el aula.

 

En concreto puedo decir que este es el primer año en que dispongo en todas las aulas de este recurso, pero solo desde hace un mes. 

 

Ni que decir de que los alumnos dispongan de recursos individuales, llámense tabletas, Smartphone o portátiles.

 

En la comunidad valenciana nuestro conceller se negó a ofrecer portátiles a los alumnos aduciendo que les estropeaba la vista. Los teléfonos no los podemos utilizar más que esporádicamente, ya que al estar prohibidos en el aula, la posible mala utilización de los mismos  recae sobre el docente. Y respecto a las tabletas, el primer obstáculo es hacer entender a los padres que no son de coste elevado, más cuando en un solo año se rentabilizan, y además permitirían a sus hijos no cargar con mochilas que más parecen herramientas de halterofilia que contenedores de libros.

 

Pero no todo el problema reside en los soportes. Los padres y muchos profesores son reticentes a introducir cambios que consideran drásticos en la educación de sus hijos al no conocer ni dominar la tecnología que se propone para que sus hijos se eduquen.

 

Muchos profesores que no han sabido subirse a toda la revolución tecnológica que ha supuesto la llegada a nuestras vidas de este tipo de dispositivos, son reacios a su utilización, pero solo por desconocimiento de esta innovación, ya habitual para todos nuestros niños, y se ven con pocas posibilidades de adaptarse a la utilización de estas herramientas de una forma cotidiana, con lo cual frenan la introducción de estos medios. No hablo por hablar, este año se las ha calificado  por catedráticos de mi centro de “manías pasajeras “, he incluso se ha llegado a pedir explicaciones en el claustro de porqué algunos profesores utilizan el móvil en el centro, aduciendo que deberían dar ejemplo a los alumnos no utilizándolo.

 

Como comprenderéis, hasta no erradicar estos planteamientos, difícilmente conviviremos en normalidad con estos recursos, y ello creo que solo será posible cuando el profesorado este formado e implicado en este proyecto de cambio, que no solo requerirá de la participación de los departamentos, sino de todo el claustro del centro en coordinación a  ser posible con los centros de su zona para conseguir realizar y utilizar de forma eficiente, recursos creados específicamente para el alumnado de cada zona, en función de sus características académicas, idiomáticas y socioculturales.

 

Si todo esto se consigue, creo que la utilización de estos recursos puede llegar a ser la base de los materiales educativos, aunque no llegando a eliminar los soportes clásicos, más bien creo que se llegará a una convivencia de ambos modelos.

 

Pero como digo, es mi visión personal, y soy consciente que existen muchas otras, desde las más conservadoras, hasta las más ambiciosas que ven la posibilidad de un desarrollo conjunto por parte de profesores y alumnos de los recursos necesarios para su educación, aunque yo creo que actualmente esto diste mucho de la posible realidad visto los problemas globales de nuestro sistema educativo.

 

Un saludo

 

Imagen de Gorka Iturbe

Por hacer un poco de abogado del diablo -buena táctica por cierto, para debatir en clase con los alumnos-, me llama poderosamente la atención que cuando hablamos de nuevas tecnologías en la educación, TICS,  etc. , no se suele escuchar hablar con claridad de algunos de los problemas que conlleva. A lo sumo una queja generalizada –bastante importante, por otro lado-, relativa a los más que habituales problemas técnicos de cada instituto relativos a ordenadores en ocasiones obsoletos, redes que se caen, “wifis Guadiana” y cosas de similar palo. Sin embargo, más allá de estos repetidos pero justos  lamentos existen otros aspectos a considerar. A saber: el tiempo que ocupa elaborar estos materiales cuando ya de por si hay bastantes tareas ineludibles que hacer, muchas de ellas de carácter estúpidamente administrativo. Además, si yo no edito los libros de texto tradicionales, ¿por qué tengo que elaborar esos materiales, máxime cuando los softwares y las plataformas se renuevan a velocidad de vértigo, sufren mejoras y cambios, se actualizan constantemente y lo que hoy parece fascinante en dos años queda obsoleto? Y no hay que ir muy lejos para comprobarlo. El mismo software utilizado en el curso, el “eXelearning”  es verdaderamente penoso. Tiene un aire tan añejo y trasnochado que provoca rubor ajeno. Por no mencionar que sencillamente es un mal software, poco amigable, plagado de errores, incómodo y años luz de algunas virguerías actuales.  Y más. ¿Nadie es capaz de pensar en la cantidad de tareas estúpidas que hemos hecho a lo largo de años de trabajo que no han producido una acumulación y mejora de destrezas sino un constante volver y volver a empezar? ¿Es que ya nadie recuerda la genial idea de repartir portátiles a los niños en clase? ¿Se ha hecho algún estudio de la incidencia real de esas medidas? ¿En qué quedó todo eso, en qué ha avanzado la educación y la calidad de nuestros profesores y estudiantes con la introducción apresurada, unilateral, voluntariosa, eso sí, por parte de algunos pero desordenada, falta de rigor y sin garantías de utilidad real y verdadera, válida para todas las etapas de estas novedades?

Desde mi punto de vista, esta es una metodología seguramente útil para la ESO pero que tal vez choca con contenidos más densos y profundos en cursos de bachillerato, donde además los alumnos tienen que enfrentarse a la prueba de selectividad que no entiende de estas cosas tan modernas.

Finalizando. Frente a la muy extendida opinión de la escuela como reflejo de la sociedad nunca he pensado que el instituto tenga que ser reflejo de nada. Debería ser, sencillamente,  modelo, lugar de conocimiento, filtro purificador frente a las intoxicaciones de la realidad, con o sin tecnología, qué se yo, monasterio o retiro, a contracorriente de padres y pedagogos, pero nunca reflejo de una realidad generalmente opaca y abundantemente chabacana. Pero, claro, estas son ideas muy conservadoras y muy poco de moda.

Gracias al curso de REA en matemáticas, he descubierto el recurso de la clase invertida.

Voy a comentar a continuación algunas ventajas de este modelo de trabajo:

1. El aprendizaje se adapta mucho mejor a los ritmos de trabajo de los propios estudiantes, lo que evita la frustración en aquellos que, por ir más adelantados o ser más brillantes, se ven obligados en los modelos de trabajo tradicionales a asistir a repeticiones que para ellos son innecesarias o a ritmos de trabajo muy lentos.

2. Los alumnos pueden repetir, dentro de una secuencia de aprendizaje, tantos procesos, actividades, visualización de contenidos, etc., las veces como les sea necesario para obtener el conocimiento.

3. Los alumnos puedan pausar el proceso de aprendizaje para que se adapten a su estilo de aprendizaje y velocidad de absorción sin interrumpir el maestro u a otros alumnos.

4. Al liberarse de ser el eje central de la presentación de los contenidos, el profesor gana hasta cuatro veces más de tiempo que puede pasar junto a cada uno de sus alumnos. Esta interacción aumenta tanto el interés de los alumnos, como la posibilidad de que se dé realmente un aprendizaje personalizado de acuerdo a sus propias posibilidades.

5. Este tipo de modelo promueve la interacción social y la resolución de problemas en el grupo de alumnos. Este ambiente se ha demostrado que mejora las posibilidades de aprendizaje, así como disminuye en gran medida los casos de bullyng y otros tipos de acoso y conflictos entre los alumnos.

Este modelo se caracteriza por llevar el aprendizaje de los alumnos fuera de las paredes del aula, obteniendo así un tiempo muy valioso para que los docentes puedan llevar a cabo otro tipo de técnicas que facilitan la adquisición de los conocimientos y que se distancian de la enseñanza tradicional.

El tiempo de clase se libera así para el aprendizaje basado en proyectos, la reflexión sobre el propio aprendizaje, o el asesoramiento entre los propios alumnos.

El ambiente del aula se convierte en un ambiente activo de aprendizaje centrado en los estudiantes. Los profesores ahora tienen tiempo para la formación individualizada, pudiendo realizarse grupos de trabajo pequeños, así como se pueden centrar en las evaluaciones individuales.

¿Cómo aprenden los estudiantes? Fuera del aula, en su casa, la biblioteca o cualquier otra ubicación en la que tengan acceso a los contenidos propuestos por los docentes, los alumnos pueden aprender gracias a formatos multimedia e interactivos como vídeos, animaciones y actividades.

Una vez dentro del aula, el foco del aprendizaje se centra en la interacción de los conceptos individuales que ha aprendido y con los que ha trabajado el alumno. De esta manera, el objetivo es conseguir obtener los nexos de unión entre ellos y con otros que en un principio pueden ser más abstractos, pero que configurarán la base para futuros aprendizajes del alumno.

Imagen de Jose F Frías

REA, TIC, m-learning y flipped classroom en la la formación reglada no obligatoria...EEOOII

¿Cambiamos el ritmo de las clases? ¿Flipped classroom? ¿M-learning? ¿Estudian en casa y dedicamos la clase a otra cosa?

 

Lo queramos, lo busquemos o no, el ritmo de las clases en formación de idiomas no obligatoria es ya diferente. Las características de la formación, caledario, perfil del alumno, intereses, tiempo disponible, etc., vienen ya modificando el uso que de las TIC hacen, tutelados o no, los alumnos en casa y en las clases.

 

La primera vez que un alumno, profesional de 50 años, sacó sigilosamente su tablet en una clase de francés de nivel avanzado (B2) para consultar documentos reales y enlaces...me miró con una expresión de duda, temor a la incomprensión... y algunos compañeros le miraron como si hubiera entrado Alien en clase. "Si lo hago en casa...¿lo puedo hacer aquí?" Romper la estructura clásica de la clase, interrumpir el "sermón" con el "multitareismo" y conectividad del alumno es visto con malos ojos por docentes y alumnos en muchas ocasiones. Es absurdo pensar que el modelo de clase puede/debe mantenerse como si esos cacharritos no existieran, como si los alumnos esperaran/necesitaran que les iluminemos con el conocimiento (que YA lo tiene al alcance de un clic)... y, como mucho, cambiamos el retroproyector de acetato por otro que cuesta 6.000€ (PDI), haciendo lo mismo.

 

Ahora bien...¿Cómo evitamos que la fractura digital que existe fuera de clase se reproduzca en ésta? ¿Cómo fomentamos que el aprendizaje compartido y solidario no pase solo por la "materia" (lengua extranjera), sino que pase por compartir, reaprender, utilizar y crecer en una competencia digital más o menos pareja entre alumnos? ¿Cómo mediar aportando recursos, ayudas, caminos para la formación en alfabetización digital? He aquí un reto sobre el que no se suele encontrar mucho eco, cuando las preocupaciones generales pasan por la "escuela" en lo que se refiere, casi exclusivamente, a la formación obligatoria.

  El mobile learning  una modalidad educativa que facilita la construcción del conocimiento, la resolución de problemas de aprendizaje y el desarrollo de destrezas o habilidades diversas de forma autónoma y ubicua gracias a la mediación de dispositivos móviles portátiles.

   El término mobile lo relacionamos con la movilidad física, la movilidad tecnológica y la movilidad social. Las personas en el mundo actual se mueven constantemente llevando consigo tecnologías portátiles y compartiendo a través de la Red.

   Por otra parte, el mobile learning está implícito en muchas de las teorías educativas: teoría de la actividad, teoría conversacional, teoría del aprendizaje situado, teoría del conectivismo, teoría del conductismo, teoría del constructivismo social, aprendizaje cooperativo y el aprendizaje informal.

   Algunas ventajas del mobile learning son: 

- Permite el aprendizaje en cualquier momento y lugar.

- Potencia el aprendizaje centrado en el alumno.

- Provoca un enriquecimiento multimedia del aprendizaje.

- Permite la personalización del aprendizaje al ritmo y estilo del alumnado.

- Favorece el aprendizaje cooperativo

 

   El mobile learning favorece la motivación por parte de los alumnos porque los dispositivos:

 

- Son fáciles de usar.

- Fomentan la creatividad.

- Estimulan la participación.

- Son atractivos.

- Son portátiles..

- Disponen de grandes posibilidades multimedia.

- Fomentan la interacción social.

 

   Sin embargo existen algunos prejuicios sobre su uso

 

- Puede conducir a desviar la atención de tareas prioritarias.

- Es complicado controlar el uso que niños y jóvenes hacen de los dispositivos.

- Conduce a la deformación de la expresión escrita.

- Los dispositivos usados pueden ser perjudiciales para la salud.

- No todos disponen de los medios necesarios

 

   Entre los dispositivos móviles más usados se encuentran: las PDA, los smartphones, los netbooks, las videoconsolas, los dispositivos USB y las tabletas. Concretaremos en el caso de los smartphones, porque su número va en aumento y parece que constituyen el futuro de este tipo de tecnología.

 

  

  Los smartphones permiten:

 

- Permiten reproducir y grabar audio (escuchar audiolibros, lecciones grabadas, música, etc. y grabar resúmenes de temas, explicaciones, crear audiolibros, etc.).

- Usar la cámara de fotos y vídeo para realizar posteriormente montajes y presentaciones educativas.

- Enviar y recibir mensajes de texto.

- Utilizar herramientas de carácter ofimático.

- Acceder a redes sociales móviles.

- Acceder a juegos educativos para teléfonos móviles.

- Utilizar la realidad aumentada.

- Usar la geolocalización vía GPS.

- Usar las APPS (programas de terceros).

- Usar los sistemas de memoria interna.

- Otras funcionalidades como reloj, cronómetro, calculadora, bluetooth, lectura y creación de códigos QR, etc.

  

De todas formas creo que aun hay que esperar a que se habitúen a utilizar de forma adecuadas sus dispositivos móviles en el centro y romper normas de centros educativos que prohíben su uso.

Hola a todos.

Respecto a la metodología de Flipped Classroom voy a hablaros desde mi experiencia con esta nueva forma de organizar las clases, que llevo un par de años empezando a utilizar, y todavía mucho por mejorar. 

- En primer lugar deciros que este tipo de cambios no se pueden implantar de la noche a la mañana y mucho menos de forma completa. Yo el primer año organicé solo unas 3 ó 4 sesiones de Flipped Classroom, al año siguiente algo más del doble y ya este año, más o menos, vuelvo a duplicarlas. Estoy convencido que tengo que mejorar muchas cosas de las que hago, pero de igual manera estoy convencido que en clase estamos teniendo más tiempo para el trabajo, para razonar (soy profesor de matemáticas) y para resolver las dudas por mi parte, algo que antes apenas podía sacar tiempo. Así que como primer consejo, ante cualquier cambio metodológico, no corramos. Como se suele decir "Vísteme despacio, que tengo prisa".

- En segundo lugar es cierto que para nosotros supone un cambio muy importante en nuestra forma de enseñar y debemos aprender, pero también supone un cambio muy importante para los alumnos y las familias. Eso de que el profe no me lo explique en clase descoloca a cualquier alumno y no digamos a sus padres. Esta metodología debe ser explicada a los alumnos y sus familias, y justificarles sus grandes ventajas y aceptar sus pequeños inconvenientes.

- En tercer lugar y respecto a lo que suele comentarse de “¿confiar en que el alumno haga el trabajo que se le manda en casa y ver un vídeo?” querría preguntaros lo siguiente. ¿No les confiamos la realización de actividades y trabajos en casa que perfectamente pueden también copiar de un compañero? Además existen herramientas/métodos para más o menos (nunca al 100%) poder estar seguros de que han hecho lo que les hemos pedido. Desde que copien el en cuaderno las actividades que aparecen en el vídeo que les mando hacer (matemáticas) o bien el rellenado de unas preguntas al final del vídeo o bien programas web como
https://edpuzzle.com/ que permite saber quién vio el vídeo, si se saltó alguna parte, si repitió varias veces alguna otra o bien un simple formulario de Google… Lo dicho, tenemos mucho que aprender y me pongo yo el primero.

- En cuarto lugar, es verdad que los alumnos necesitan de algunos recursos técnicos en sus casas que, en algunas zonas de nuestro país, son todavía inexistentes. Partiendo de la base que han de ser las comunidades autónomas las que den solución a estas necesidades, es verdad que a veces nos podemos sorprender. Soy de un barrio de Madrid de nivel social medio bajo y es curioso ver como algunas familias apenas tienen para llegar a fin de mes pero no les faltan ni unos buenos móviles, ni ordenadores en sus casas. Igualmente los Colegios deberían tomar medidas para que los alumnos sin esas posibilidades, para que puedan quedarse en los centros fuera de horario para realizar este tipo de tareas. No usemos esto como un argumento para no hacer este cambio metodológico u otros similares, hay una gran mayoría de alumnos que evitamos se beneficien de él.

- En quinto lugar, antes de lanzarnos a esta metodología, tenemos que disponer de un banco de recursos, en su mayor parte digitales (por la facilidad para compartir) que poder emplear en estas clases invertidas. Esa selección de recursos lleva mucho tiempo y no hay que descartar, casi aconsejo, la creación de recursos propios que se adapten a lo que queremos que aprendan, si es que no lo encontramos antes por la red. Esto requiere de una gran inversión de tiempo, sobre todo la creación del propio material, pero que merece la pena el esfuerzo. Por eso vuelvo al primer punto, "No corráis que es peor" ;).

- En sexto lugar, y este punto sin duda es el que puede resultar más duro y polémico, debemos asumir como docentes que la "escuela" ha cambiado y que ya no somos la única fuente de conocimiento para nuestros alumnos. Nuestro rol como educador es otro y debemos enseñarles a nuestros alumnos de otra manera. Ellos disponen de la información desde casa, excesiva información que han de filtrar y seleccionar, y nuestro papel será el de acompañarles, guiarles, asesorarles, apoyarles... y la metodología Flipped Classroom engancha perfectamente con esta nueva enseñanza.

Aquí os dejo un 
http://www.pearltrees.com/alvarorev/flippedclassroom/id12342289  respecto a esta metodología que he ido recogiendo y podrían aclararos algunas dudas. De igual manera si necesitáis que os aclare alguna cosa, a pesar de considerarme un iniciado en este tipo de clases, podéis contar conmigo.

Un saludo y muchas gracias por todo lo que compartís en esta plataforma.

Tal y como se presentan los retos en educación no será nada fácil cambiar el ritmo de las clases. Aquí estamos algunos de nosotros, unos, con conocimientos avanzados de nuevas modalidades o metodologías, otros amepzando a conocerlos auqneu ya llevamos un gran recorrido, con muchos cambios que no todos han quedado. La principal motivación para cambios tiene que venir de una sociedad en conjunto. Yo me formo, pero en mi entorno educativo, en mi comunidad incluso, me da la impresión de que, aunque nacido en el siglo XX, educandome para el siglo XXI , no encuentro mi "lugar" puesto que tengo una administración y compañeros  del siglo XIX, que aún hoy se plantean el uso de un móbil en clase como un "arma" a utilizar en contra. Con respecto a los alumnos, cuesta motivarlos para que hagan un planteamiento distinto de la clase. Empezar cambios con ellos es un gran reto. Si hablamos de ABP, o de mobile learning por ejemplo, cuesta llegar a ellos porque, insisto, hablo desde mi entorno y experiencia personal, un "desafío", un "cambio" que les aleje de una mesa y de un compañero les angustia. Pensar que, efectivamente, queremos a alumnos activos, que aprendan a conocer y que aprendan a aprender nos llevará mucho tiempo. Las nuevas generaciones de profesores no vienen con tantas ansias de innovar. Parece que no se está haciendo bien las cosas desde alguna parte: desde el aprendizaje. Yo me apunto a cambios metodológicos, ... pero la euforia me dura justo hasta que tengo que convencer a los de mi entorno. Creo que hay que motivar, preparar, conectar con otros centros, aprender a usar y a no tener miedo a los móbiles, pero sobre todo cuando se empiece con el aprendizaje de los profesores, debe iniciarse con un justo descuento horario que nos permita observar a quienes ya lo intentan, permitir que nos guien como mentores con observaciones cercanas ... y que la administración pase a ser del siglo XIX, entiéndase por esto, a las personas que nos administran, pues no son "entes abstractos".

¿Mobile learning? ¡Qué interesante! ¿Utilizar la tecnología en clase? ¿Conectar a nuestros alumnos, dotarlos con “tabletas” y “smartphones”, incluirlos en redes sociales, que el profesor sea solo un guía? ¿Ampliar la clase?  ¿Sacar el aprendizaje fuera de las aulas?  ¿De verdad son ideas novedosas?  A los que llevamos cierto tiempo en esto de la educación nos suenan estos términos. ¿O es que acaso no hemos intentado hacer eso con otro tipo de instrumentos?  Claro que sí, porque nuestra tarea como educadores así lo exige  Encuentro que lo novedoso está en aplicar las nuevas tecnologías que nos permiten conectar a nuestros alumnos fuera y dentro de las aulas.  Leo en una presentación de las que hemos estado utilizando para nuestros trabajos que el m-learning hará que “nuestros alumnos tengan interés en aprender cada día más poniendo en práctica lo aprendido”.  Tengo serias dudas. La tecnología por sí sola no va a cambiar las resistencias didácticas de los profesores (de algunos profesores) y dinámicas receptivas de los alumnos.  No se trata solo de cambiar los medios sino de utilizarlos para cambiar la enseñanza.

 Creo que ese cambio de mentalidad es más importante que la tecnología empleada pues si no podemos caer en la trampa de creer que nuestros alumnos están deseosos de entrar con sus tablets a visitar las páginas que hemos sugerido, o a repasar los contenidos vistos, o, tal vez, a realizar un proyecto en grupo.

Puede parecer que soy pesimista ante este tipo de aprendizaje y reacio a cambios y no es así: me gusta probar ideas nuevas en mis clases, ver que aceptación tienen, comprobar su funcionamiento en el día a día. Pero esto no ha dejado de ser  acciones educativas individuales, fruto del interés individual de los profesores interesados por estas nuevas corrientes.  Lo que se plantea ahora con el mobile learning es algo más amplio y serio que las organizaciones educativas deben apoyar, y los gobiernos financiar para que realmente se consolide y suponga un antes y un después en el proceso educativo.

Tenemos, pues, mucho trabajo por delante. 

Es un debate interesante, sin duda. Por mi parte, además de Física y Química también soy profesora de Informática en 4º de ESO y 1º de Bachillerato, por lo que convivo con las tecnologías y los alumnos y soy muy consciente de varias cosas:

1. Que el futuro son las nuevas tecnologías está claro, pero si los centros siguen teniendo equipo de hace 5 o 10 años, es muy difícil adaptarse a ellas.

2. Hay que educar a los chicos en el "Buen uso" de las nuevas tecnologías. En todos los centros ocurre, el alumno que usa el móvil mientras debería estar atendiendo.. si en vez de uno tenemos a 30 con móviles y tablets... ¿quién nos asegura que están haciendo lo que deben hacer? ¿Cómo sabemos que no están chateando en vez de trabajar? Está claro que hay que normalizar el uso de los móviles y tablets en los centros antes de dotar a los alumnos de estos dispositivos. Para ello, no sólo hay que formar a los profesores, sino también a los alumnos.

3. Llevar tablets y smartphones a las clases supondría hacer un cambio importante en la infraestructura del centro. En mi caso, los alumnos no pueden acceder a nuestra wifi porque sólo tenemos espacio para unas 100 conexiones inalámbricas (móviles más portátiles de profesores) Si queremos que todos los alumnos tengan su tablet y la conecten a internet, ya no hay que pensar sólo en la inversión que supone la tablet, sino en la inversión que supone dotar a los centros de una conexión a Internet suficiente para alumnos y profesores.

Pese a todo esto que digo, estoy constantemente haciendo uso de las nuevas tecnologías, creo mis propios recursos educativos y actividades online, utilizo el aula virtual del centro para dejar apuntes y fichas a los alumnos y gastar menos en fotocopias y libros, intento hacer todos los cursos que puedo para esar al día en las últimas tendencias.... pero creo que aún nos queda mucho por recorrer para que cosas como el Mobile Learning o Flipped Classroom se instalen en nuestro sistema educativo.

Visto desde el punto de vista de la enseñanza en centros normalizados, estoy totalmente a favor de los recursos abiertos y de todas las tecnologías disponibles. Ahora, eso puede llevar al descuidos en muchos campos, sobre todo de la creatividad, en el del uso de las destrezas manuales y en diversas motivaciones.

A parte, yo creo que nos están viniendo demasiados contenidos y aplicaciones que a veces hace muy difícil estar al día de todos los reursos. Se debería seleccionar de manera general (estandalizar) los recursos a utilizar en las redes de enseñanza.

En cuanto al uso responsable de las TIC,s es una lucha que los docentes estamos realizando sobre el alumnado, del cual a veces vamos perdiendo pequeñas batallas. En esta tarea tenemos que estar unidos toda la comunidad educativa, padres, docentes y admisnistración.

Tecnologías sí, pero con responsabilidad y de manera ordenada.

¿Cómo hacer real el uso de los REA? En este debate tenemos diferentes cuestiones a considerar.

1. La calidad de los propios REA y su utilidad real. A menudo creamos contenidos que cuando los llevamos al aula se nos "caen". Yo soy un poco excéptica, no creo que haya realmente contenidos o materiales que sirvan para todas las clases del mismo nivel de la misma asignatura, ni siquiera para todos los alumnos del mismo grupo o clase. Pero es cierto que ahorra trabajo y es eficaz partir de una base común. Pero en cualquier caso la estandarización curricular no puede ignorar la diversidad del alumnado.

2. Granularidad. Hay REA que son Unidades Didácticas completas y que abarcan todo: desde los objetivos hasta los intrumentos de evaluación y sus criterios. Un REA tan grande es más difícil que pueda ser intercambiable, reutilizable en diversos contextos. Por el contrario, una simple imagen de , por ejemplo un teatro romano, es de una sencillez tal que facilita su reutilización, pero para ser insertada en un contenido educativo mayor y aplicada en un contexto. La diversidad de tamaño de los REA es una cuestión que me llama la atención

3 Interoperabilidad: El REA tiene que ser portatil, es decir debe poder usarse en una proyección en el aula, en un ordendor, en una tableta o un iphone con las mismas prestaciones. La diversidad de dispostivios es otro elemento a tener en cuenta.

Por otro lado los REA son sólo un elemento más dentro del diseño instruccional, debe ser usado si en el contexto educativo tiene sentido, aporta algo. A veces nos dejamos impresionar por lo bonito, extenso o sofisticado de un recurso, pero ¿le sirve a mis alumnos?

 

Sin duda alguna el futuro ya ha llegado, pero lamentablemente, en el caso de las TIC's el presente se convierte rápidamente en pasado.

Poder utilizar los REA en clase, o los aparatos móviles como tablet's o móviles para enviar datos, esquemas, textos literarios o imágenes a los alumnos para que vayan asimilando conceptos y facilitar su aprendizaje sin duda alguna nos acercaría a ese modelo de clase invertida que es el modelo de aprendizaje no del futuro sino ya del presente.

¿Cuál es el problema? El de siempre, el material. Dotar a los centros de los aparatos tecnológicos adecuados supone que en un plazo máximo de un par de años, éstos queden obsoletos porque ha salido un nuevo sistema operativo o un procesador que hace casi inservible la mitad de las aplicaciones que tengan. A todo esto debes añadir el coste de las licencias oficiales de los programas que garanticen la correcta comunicación entre los docentes y los alumnos. En segundo lugar, están los problemas de las conexiones a internet. Si no se trata de fibra y está no está disponible más que un 5% del territorio nacional, la mayoría de las conexiones son lentas, cuando no defectuosas, y la mayoría de los REAs o recursos contienen imágenes que hacen pesados y lentos la carga o visionado por internet.

Por otro lado, es necesario, una formación digital para el profesorado. No soy un nativo digital como mis alumnos, pero por mi juventud me considero abierto a las nuevas tecnologías, aunque reconozco que el saber seguirá escondido en bibliotecas y sobre todo en archivos por mi formación como historiador. Internet me ha facilitado el acceso a fuentes de difícil acceso y a recursos que compartir con mis alumnos, pero desgraciadamente no todos tienen familias que puedan permitirse a lo mejor un ordenador y su profesor primero necesita saber donde buscar, de hay que me haya sorprendido gratamente este curso de recursos educativos abiertos que estamos haciendo y que sé que va a ser muy provechoso para mis alumnos.

Creo también, como es mi caso, que para un alumno de 1º de ESO, son muy pequeños para pedirles que trabajen de forma autónoma en casa, leyendo y preparando los contenidos de la unidad para luego comentarlos o ampliar conocimientos en clase y que quizás sería más conveniente aplicar los principios de la clase invertida para 3º y 4º de ESO.

El futuro ya ha llegado, y hay que subirse al tren en marcha, sin miedo a mirar atrás, valorando las ventajas y desventajas de lo que nos enseñaron y lo que podemos descubrir, sin olvidar que todas estas herrramientas han de dirigirse a los verdaderos protagonistas de esta Historia, los alumnos, y no considerarlas un fin en sí mismas.

 

Imagen de carmen muñoz

Bueno , yo creo que las nuevas tecnologías están aquí y no podemos ignorarlas . Pero para trabajar con ellas hay muchos factores importantes y condicionantes

El primero y fundamental es tener el equipo adecuado y que funcione, en mi centro de momento falta dotación para poder trabajar de esta forma , eso en cuanto a los equipos informáticos , pero tampoco disponemos de una red que funcione correctamente siempre . Y eso es un gran handicap y una gran perdida de tiempo , además de quedarte sin la actividad , lo que nos obliga a llevar siempre algo de repuesto en el caso en el que nos falle la tecnología.  Por otra parte el profesorado necesita invertir mucho tiempo para hacerse con el material necesario: si lo buscas en la red , necesitas tiempo para seleccionar lo mas adecuado , y si lo elaboras lo mismo o más .

En cuanto al alumnado también necesita un aprendizaje en este sentido , porque aunque sean nativos digitales , para ello generalmente la tecnología es ocio , y como mucho una herramienta que les facilite el trabajo ( de forma incorrecta muchas veces ) . Usan un traductor en vez de un diccionario y cometen muchos errores. Por lo tanto el alumnado tiene que comprender que el método ha cambiado y que la tecnología ya no es un juego en el ámbito educativo sino otra herramienta que tiene que aprender a utilizar de una forma diferente.

Pues desde mi punto de vista estamos en el siglo de las TICs, por lo que nosotros como docentes nos debemos adaptar a esta era de las Nuevas Tecnologías. Para ello debemos utilizarlas en nuestras aulas y que mejor manera que utilizando los pocos medios de los que disponemos. Debemos adaptar nuestra metodología a los nuevos alumnos, quienes manejan mejor que nosotros todos los aparatos electrónicos y crear y utilizar REAs para trabajar en el aula.

A parte de esto, también tenemos que tener en cuenta la realidad de los centros, en los centros los alumnos disponen de ultraportatiles, que en algunos centros es compartido con otras clases. Además tenemos instaladas PDI, pero en algunos centros no funcionan como es debido porque tienen ordenadores instalados que no tienen suficiente potencia como para que las PDI funcionen bien. Lo último que se escucha es que van a dar tablets, me parece estupendo pero prefiero que tengamos menos tecnologías pero mejores, para así poder hacer uso de ellas sin problemas. Y ya no hablo de internet en las aulas, que como estés en un cole de sierra, son más los días de los que no dispones de internet de los que sí puedes hacer uso.

En conclusión, me parece etupendo la idea de la inclusión de todo tipo de dispositivos en el aula pero para que se pueda hacer un buen uso de ellos.

Desde mi punto de vista hay dos problemas fundamentales a la hora de aplicar el cambio metodológico y tecnológico en el aula que requiere la implantación de la flipped clasroom y la utilización cotidiana de los REA en entornos de aprendizaje virtual.

Por un parte existe un problema técnico evidente que tiene que ver con una ausencia de recursos en las aulas directamente relacionados con los recortes a los que nos hemos visto sometidos en los útlimos años. Esta ausencia de recursos por parte de la administración puede verse minimizada, en parte, por la implantación cada vez más clara de los dispositivos en las casas, pero no es suficiente. Además existen además otras prioridades en esta situación de emergencia que dejan poco espacio para la implantación masiva de equipos electrónicos en las aulas (ordenadores, tablets...). Por citar las más evidentes: los comedores escolares y las becas para material escolar son más urgentes en este momento que equipar un aula para el aprendizaje virtual.

El otro problema es la concepción que hemos heredado sobre el objetivo de la educación. Seguimos entendiendo el proceso de enseñanza y aprendizaje como una trasmisión de contenidos desde los libros de texto y los maestros a los alumnos y alumnas. Estas nuevas metodologías y técnicas pueden ayudarnos a revisar esta idea y pueden aportarnos estrtegías para redefinir los roles en el aula. Estas metodologías son un medio pero no son un fin en sí mismo. Deben estar sustentada por una teoría que premie la construcción de conocimeintos y el aprendizaje de competencias. Si un cambio de paradigma generalizado es dificil que cualquier cambio técnico tenga un efecto real determinante.

Estamos en la era de la teconología. un momento de nuestras vidas en el que respirar un segundo, ya supone un retraso tecnológico. Mientras contamos un chiste, bebemos un refresco o contestamos a un wasap, la tecnología nos invade. Tenemos móviles de ultimísima generación, aparatos en casa y modernos sistemas que acompañan nuestros vehículos, pero, en clase, ¿qué tenemos de novedoso?

Parece que seguimos anclados en un pasado educativo que, seguramente, funcionó en su momento, pero que no es propio para nuestros estudiantes actuales. He oído miles de veces a mis alumnos decir en clase que para qué querían un diccionario si estaba google, o que porqué tenían que hacer trabajos escritos cuando utilizando un ordenador con un programa específico iba a salir mucho mejor.

Debemos tener en cuenta que todo lo que hagamos para innovar en clase tiene una repercusión positiva para el alumno. Está más interesado, más motivado y será más capaz de hacer trabajos que otro niño, en otro tiempo. Considero que la mayor parte del alumnado quiere y puede trabajar navegando por las redes de internet, pero ¿estamos nosotros preparados para esto?

Creo que esta medida se pouede llevar a cabo si se cambia el sistema educativo. Si siguen manteniendo el mismo sistema de oposición de hace cinco mil años, en los que la innovación suponía utilizar colores en la pizarra probablemente no llegremos a nada. Los profesores tenemos ganas, ilusión y energía necesaria para utilizar todas estas herramientas en clase, sin embargo, la realidad es otra muy distinta. Clases sin proyector, no hay ordenadores, conexión mala.

La idea de poner en práctica la clase invertida no solo creo que es productivo sino que lo considero absolutamente beneficioso para el proceso madurativo del alumno, fomentando su autonomía y la capacidad para relacionarse con sus compañeros poniendo en común el temario.

¿Utopía? para que las cosas cambien tendría que cambiar mucho la mentalidad de nuestros dirigentes políticos para que pusisesen en marcha un sistema que de verdad funcione, sin trabas ni tapujos. Invertir en educación es invertir en el futuro.

Me gustaría dar mi opinión acerca de cuál es la posibilidad real de utilización de recursos educativos abiertos en el aula y fuera de ella, así como comentar también los aspectos anteriormente citados por nuestra compañera.

En primer lugar para poder llevar con éxito al aula esta tecnología necesitamos que todo el alumnado posea un ordenador, de lo contrario la clase puede ir más lenta. Otro inconveniente que veo es que algunos días Internet va más lento por lo que los alumnos se dispersan en seguida.

Los REA juegan un papel importante en este cambio, hoy en día no sólo es el profesor el que da una clase magistral sino que el alumnado, gracias a las nuevas metodologías, se involucra más en la materia.

No creo que los móviles, tablets...puedan sustituir a los libros de textos. Los veo como una herramienta auxiliar, de consulta pero en ningún caso creo que se puede dar la asignatura sin el libro de texto, en todo caso con unos apuntes pero no sólo con los aparatos informáticos.

Los alumnos tienen que tomar conciencia de que si queremos llevar un modelo invertido, dedicaremos la clase a investigar, trabajos...y tendrán que dedicar tiempo en casa a estudiar.

Por supuesto que no sólo el alumno tiene que adaptarse al cambio, nosotros como docentes también tenemos que invertir horas extras para preparar material, videos, recursos, páginas web...Lo ideal sería que no sólo un departamento cambie la metodología, sino considerarlo como un Proyecto Común del Centro.

Quiero partir de la base en mi comentario que soy un defensor de los medios digitales, las TIC, el aprendizaje móvil dentro de las Aulas, y como defensor soy también muy crítico con su utilización. La utilización de estos recursos son un instrumento más que, al igual que cualquier otro dentro de las paredes de un Centro educativo, afectan a varios niveles:

1. La Administración. Es evidente que la Administración debe legislar, invertir y organizar la utilización de estas nuevas herramientas, que si bien no son educativas en si, pueden ser poderosas herramientas para el fin que todos como profesores pretendemos con nuestros alumnos. Pero para ello la Administración no sólo debe "rascarse el bolsillo" también tiene que ser consciente que apostar por utilizar estos instrumentos supone abrir parte del control educativo que ella posee al profesorado. Y en muchos casos no está por la labor.

2. Los docentes. No todo lo nuevo es maravilloso y lo antiguo reliquias del pasado, ni todo lo nuevo está cargado por Satanás y la tiza es el único medio posible de enseñanza. Se deben utilizar todos y cada uno de los instrumentos posibles para lograr el fin que nos proponemos cada día, y eso significa ser capaz de crear y utilizar REA como con una tiza exponer los conocimientos necesarios para el alumno. No olvidemos que el alumno es el objeto de la educación no quien organiza la educación.

3. Los discentes. Es necesario un cambio en su mentalidad referente a las TIC y los recursos móviles. Solo basta darse por un instituto para darse cuenta del uso que los alumnos haceb de la tecnología. Para ellos un clase con ordenadores es trastear un rato y así no tener que aguantar el rollo del profesor, no consideran que un dispositivo móvil es tan útil y requiere el mismo esfuerzo que enfrentarse a unos apuntes o una lección de un libro. Enfrentarse a un libro por parte del alumno también es una metodología activa y no exclusivamente mover un ratón sobre la pantalla de un ordenador.

Nos queda mucho por hacer aún y es necesario todavía plantearse muchas cosas y dar tiempo para ver realmente los resultados que estas nuevas herramientas. Lo que es cierto es que no puede cerrase los ojos al cambio tecnológico y la educación menos. La educación tenderá cada vez a ser mucho más globalizada, las interconexiones entre centros y profesores hará posible maximizar los recursos facilitando nuestra tarea educativa. Es imposible que un profesor por su cuenta pueda afrontar individualmente este reto.

 

La integración de los REA en el aprendizaje interesa y motiva al alumnado. Se crea un ambiente de aprendizaje ameno durante las clases y una manera distinta de abordar algunos contenidos.
La desventaja tiene que ver con la tecnología tanto en la cantidad como en la calidad. Las capacidades docentes para utilizar los recursos a veces es escasa. Surgen problemas en  la adecuación del contenido y el tiempo dedicado a la preparación y presentación de la clase,  el orden, basado en la disposición del aula multimedia (si la hay) o cantidad de equipo disponible por alumno. Es complicado cuando el recurso requiere que el sujeto interactúe con él, que disponga de un equipo de cómputo individualizado. Entonces  resulta prácticamente imposible con grupos tan numerosos. Asimismo en ocasiones, al tener que trabajar el recurso en equipos compartidos entre tres o cuatro alumnos, el objetivo no se logra de igual manera en todo el alumnado. También  después de la explicación con apoyo de un REA, algún sector del alumnado quiere seguir viendo videos y no se interesan tanto los alumnos por tomar apuntes de los puntos importantes.
Los REA mejoran la calidad de la clase pero han de aplicarse eficazmente. Los alumnos pueden perderse en él o desmotivarse si tarda en cargarse.
Es necesario “planear muy bien la clase y estar bien enfocado al objetivo de la lección. No debemos  dejarnos llevar por los REA divertidos y atractivos que sólo distraerán la atención del alumno. Asimismo, no es bueno programar alrededor del REA, sino buscarlo con base a la lección ya planeada”.
Deberíamos dejar de lado el miedo a lo nuevo, buscar y aplicar lo que nos gustaría que aplicaran con nuestros hijos en su educación, aprender más acerca del manejo de la tecnología y implementar los REA de manera cotidiana permitiendo  a los alumnos participar y hace uso de ellos. Fomentaremos así el trabajo en equipo y el uso del equipo de manera extraescolar; como un cuento al final del día, como premio al grupo.
Creo que José Juan Infante da en el clavo cuando dice que todas estas preguntas tienen una respuesta clara: la formación permanente y continua del profesorado. Y este proceso debe partir desde la propia administración,  con más medios y más cursos formativos que permitan a indecisos y partidarios de los métodos tradicionales engancharse al tren tecnológico.
 

Lo que no podemos hacer es mirar para otro lado, tenemos alumnos del Siglo XXI con una metodología del Siglo XIX.

Pero en cuanto al modelo de la "flipped classroom", encuentro algunos problemas a la hora de llevarla a cabo en la práctica: el primero y principal es que no todo nuestro alumnado dispone de ordenador, tablet o conexión a internet, lo que conllevaría discriminación y por otro lado, no todo el alumnado de secundaria trabajaría igual en casa. Yo me encuentro actualmente en un instituto donde muchos alumnos no pueden comprar el libro y donde utilizar un cañón supone en ocasiones un problema porque disponemos de pocas aulas con este equipo y tengo que solicitar un cambio de aula a mis compañeros. A pesar de mis ganas por aplicar muchas de las cosas aprendidas me doy cuenta de que llevarlo a la práctica es muy difícil.

Sin embargo, una flipped classroom permite que cada alumno pueda tener su propio ritmo de aprendizaje y desarrollar una competencia básica “aprender a aprender”, de que alumnado de zonas rurales donde en invierno se quedan aislados no pierdan clases o que alumnado enfermo pueda seguir el ritmo del curso.

Como todo encontramos ventajas e inconvenientes, creo que tenemos que valorar las ventajas e intentar la comunidad educativa junto con la administración superar los inconvenientes.

Me gustaría aportar un comentario desde mi experiencia en la educación para adultos a distancia. Los alumnos que estudian a distancia tienen la posibilidad de consultar al profesor dudas, tanto mediante correo electrónico como mediante tutorías individuales. Comparando con las experiencias de años anteriores, llego a la conclusión de que es un hecho que los alumnos cada vez utilizan de forma más autónoma los recursos que les ofrece la web para resolver sus dudas, y cada vez acuden menos a las tutorías/consultas por email.

La introducción de las TIC en las aulas es un hecho. En mayor o menor medida todos los centros disponen ya de recursos digitales para utilizar con sus alumnos. Además, en los últimos años, se han llevado a cabo algunos proyectos por parte de algunas administraciones con dotaciones de portátiles para los alumnos o para dotar aulas completas. Eso sí, esas mismas administraciones han de ser responsables también del mantenimiento y/o renovación de esos recursos. ¿Qué pasará cuándo los dispositivos queden obsoletos?. Sabemos que en nuevas tecnologías en pocos años todo cambia...

Una vez que se dispone de los recursos hay que pensar en el tipo de alumnado. Para empezar, estoy de acuerdo con alguna de las contribuciones en las que se plantea la necesidad de tener en cuenta la situación de los alumnos en su casa: si disponen de los dispositivos adecuados y si tienen acceso a internet o no. Eso es lo primero a la hora de planificar las actividades. En segundo lugar, se habla de los REA y de las "Flipped classroom" como agente motivador pero, ¿realmente funcionan?...mi experiencia es que funcionan para los alumnos ya motivados. Me explico: si uno dispone de un grupo de alumnos con interés por el estudio, se implicarán en cualquier actividad que se proponga (un trabajo, una práctica de laboratorio, o una actividad para realizar en el aula virtual...) incluso cuando implique trabajo previo en casa...pero, y el grupo de alumnos que a duras penas trae las tareas de casa hechas o incluso vienen sin material?...en este caso, sí puede marcar una diferencia el uso de medios digitales en clase, sobre todo si son individuales, pero veo bastante improbable que se puedan desarrollar actividades con trabajo previo en casa.

Otro incoveniente es que los programas de las asignaturas son los mismos año tras año..el cambio real tendría que producirse en el diseño de los programas y en la reorganización del  reparto de los períodos lectivos (creo que ya se ha mencionado en alguna otra intervención).

Para llevar a cabo la aplicación de las TIC en las aulas ha sido y sigue siendo muy importante la implicación del profesorado pero, para que el proceso avance en buena dirección, es necesario que las administraciones se tomen en serio la formación del mismo y la valoración del tiempo dedicado a esa formación. Solo así se podrá conseguir que colabore un mayor número de profesores y que se puedan establecer acciones coordinadas en los centros.

~~Parece evidente que es un tema que suscita cierta polémica. Creo sinceramente que hay que afrontar el problema desde varios enfoques, lo cual ya se va a ver tiene sus ventajas e inconvenientes. Desde luego es innegable el hecho de que la administración intenta por todos los medios ahorrar costes (llámese vulgarmente recortes) y que afectan normalmente negativamente a la calidad de la enseñanza. Negar esta evidencia, es como negar que la leche en su color natural es blanca. También es cierto que los dispositivos móviles ayudan en cierta manera a esta directriz administrativa. Es evidente que la ausencia de uso de fotocopias ahorra costes a la administración. Otro punto de vista es el del profesor. Está claro que para gustos están los colores; va a ver profesorado que está por la labor de perder parte de su poco tiempo libre en formarse, mientras que otros por consideraciones de todos conocidas no lo van a hacer. No seré yo quien critique ni a unos ni a otros, pero es una realidad. También merece la pena hacer una consideración sobre la cuestión técnica; no parece de recibo querer implantar una escuela digital con unos ordenadores obsoletos, una red que se cae en cuanto varias personas se conectan a la vez, y por no hablar de la búsqueda y/o adquisición de materiales que muchas veces se convierte en una auténtica odisea. Y el último punto a considerar es el de los alumnos. Parece evidente que los alumnos se sienten mucho más atraídos por lo digital que por las páginas de un libro, pero me surge una pregunta, que creo que nos ha pasado a todos; ¿no se distraen demasiado? Alguno dirá que hay que vigilarlos, pero yo no soy un policía sino un docente, y entre mis obligaciones no figura la de policía.
La clase invertida tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes; desde luego la motivación es la primera ventaja, en un mundo donde la motivación de los alumnos es de vital importancia, pero qué  sucede con la famosa igualdad;  tienen todos los alumnos la posibilidad de disponer de tablets, portátiles o móviles a su alcance. Recordemos que muchos de ellos incluso tienen problemas de alimentación. Cómo es posible que tenga acceso a una tablet? Y qué pasa con el trabajo en casa? Dispondrá de conexión a Internet. Yo esto no lo veo tan claro.
La realidad nos dice que con el tiempo el papel será un formato totalmente obsoleto, y está claro que las grandes compañías informáticas empezarán a abrir sus códigos ante la cada vez más progresiva avalancha de opciones abiertas, pero hasta que esto ocurra todavía se depende mucho de programas cerrados, de actividades de editoriales, etc, con lo cual el profesorado se siente cada vez más atenazado y limitado, pero no dejan de ser un complemente, muy válido desde mi punto de vista primero para hacer que ciertos recursos estén al alcance de todo el mundo y segundo que sirvan como un perfecto complemento del proceso de enseñanza-aprendizaje.
La evolución de estas nuevas tecnologías resulta imparable, y hemos de tenerlo en cuenta si no queremos ir un paso por detrás, ahora bien, hasta qué punto serán fundamentales en la tarea docente diaria sólo el tiempo lo dirá. Esperemos a verlo.

 

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